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Sin duda alguna la llegada de la televisión de alta definición ha causado una gran revolución en la industria del entretenimiento de la cual el cine es indiscutiblemente una de los mayores beneficiados.  Los receptores de televisión panorámicos le permiten al espectador poder apreciar las distintas obras cinematográficas con la relación visual en que fueron originalmente concebidas.  Este hecho sin duda ha permitido reducir el número de películas alteradas especialmente para encajar en la imagen de 4:3 propia de un televisor tradicional.

Además de lo anterior la llegada de nuevas tecnologías como el Blu-Ray y la utilzación de la señal de alta definición como señal standard en los Estados Unidos a partir de mediados del 2009, ha incrementado su demanda en el nicho consumidor.


Ante esta revolución tecnológica, el simple espectador, aquel consumidor potencial de uno de estos nuevos receptores se preguntará lo siguiente: ¿qué debo comprar? ¿LCD o Plasma? ¿qué es mejor?  Este tipo de preguntas son cada vez más frecuentes lo cual obliga en la mayoría de los casos a buscar información al respecto.

Buena parte de la respuesta de dichas preguntas recae en el hecho de tener claro el uso y la ubicación del aparato mismo así como los beneficios y limitaciones que ofrece la tecnología misma.

El polémico Plasma

“¡No lo compre, se le va a dañar rápido!” , esta sin duda alguna es la típica respuesta de alguien que seguramente se ha molestado muy poco en investigar y en dejarse llevar a la vez  por comentarios superficiales.  Una gran cantidad de foros y sitios en internet presentan diferentes opiniones  en éste tópico, pero en honor a la verdad, el Plasma es el que ofrece una experiencia cinematográfica más completa, y  las razones son muchas.  Debido a su tecnología, este tipo de televisores producen tonos negros con mayor intensidad y colores más naturales permitiendo una imagen más viva y sin esa artificiosidad caraterística del LCD. Contrario a éstos últimos, el Plasma presenta un mayor ángulo de visión, es decir, el espectador no necesita estar al frente de la pantalla sino que puede hacerlo desde diferentes ángulos sin perder detalle.  Otra ventaja es la ausencia de barrido de imágenes en movimiento, mejor conocido como motion blur, un defecto presente en prácticamente todos los monitores y televisores de LCD, salvo algunas muy escasas excepciones.

Sin embargo, no todo es perfecto y esta tecnología presenta algunas limitaciones  lo cual obliga al usuario a darle un cuidado más especial.  Debido a su tecnología la cual se basa en el quemado de imágen, la retención prolongada de elementos produce que (con el pasar de mucho tiempo) éstos se vayan grabando en la pantalla produciendo cierta distorsión molesta.  Esto también ha generado algún inconveniente al utilizar consolas de videojuegos pues la mayoría de éstos presentan imágenes fijas  en varios segmentos de la pantalla.  Los modelos más recientes de prestigiosas marcas como Panasonic y Pioneer han mejorado los denominados  sistemas de refrescamiento de la pantalla corrigiendo en buena medida éste problema.  Otra limitante adicional son los reflejos en la pantalla mostrados en lugares con exceso de iluminación. Esto sin duda fue un problema en los primeros modelos sin embargo ha sido minimizado, pues actualmente estos receptores cuentan con filtros anti-reflejos que mejoran la imagen en dicha situación.

En cuanto al popular  rumor de su corta duración y desgaste de color a través del tiempo pues dicha afirmación no es más que un  mito o una  leyenda urbana. Llámelo como quiera. Esta incorrecta información fue vilmente difundida durante la primera mitad de la presente década argumentado el desgaste prematuro en varios de los primeros receptores.  En la actualidad, sus fabricantes garantizan una vida útil de al menos veinte años, instando a sus usuarios a manejarlos “de la misma forma como manejaban su viejo televisor”.

El artificioso LCD

Como bien lo dije antes, si usted no es un cinéfilo y es un vicioso de los juegos de video esta sería la opción más recomendable.  Tal vez no posea una imagen tan natural pero el LCD presenta ciertas ventajas difíciles de pasar por alto.  La imagen posee más brillo lo cual en ciertos casos mejora el detalle de lo que usted esté viendo. ” Es demasiado brillante y me cansa la vista. Los tonos claros son muy fuertes…” dirán algunos. Y probablemente tengan razón en ello, pero ésta tecnología no produce retención de imagen, tiene un mejor consumo eléctrico además de no producir reflejo alguno en lugares con mayor exposición a la luz. Contrario al Plasma, cuya fabricación se concentra en tamaños mas grandes,  el LCD presenta una mayor variedad de opciones a elegir para el consumidor promedio.

En cuanto a sus desventajas, pues en este caso son varias.  Como se ha comentado, esta tecnología produce esa sensación incómoda de barrido en imágenes con movimiento brusco lo cual ha traído ciertas quejas por varios sectores.  El color negro no suele ser tan intenso y la paleta cromática goza de cierta intensidad excesiva, especialmente en tonos azulados y magenta, produciendo resultados algo artificiales y no tan naturales como el plasma. A pesar de esto, varios fabricantes como Sony han mejorado su desempeño en ese aspecto e incluso llegan a recomendar configuraciones de imagen para el consumidor de acuerdo al área de ubicación del aparato.

Contrario al Plasma, la pantalla LCD muestra un ángulo de visión más limitado,  afectando a aquellas personas que se encuentran a un costado, lo cual obliga al espectador a estar lo más cerca posible del centro de la misma. Otra desventaja,   y no menos importanteque las citadas anteriormente, es su costo.  Debido a los costes de fabricación,  ésta tecnología es más onerosa y lógicamente el costo de venta por unidad es mayor a un plasma. Muchos consumidores han manifestado su desacuerdo en este aspecto pues consideran que la tecnología LCD tiene una mayor presencia en el mercado debido a su uso también como monitor de sistemas de cómputo por lo que su precio debe ser inferior al establecido en la actualidad.

Si bien su escogencia depende estrictamente de las necesidades de cada quien, el elemento denominado “gusto personal” no pasa desapercibido en estos casos.  Y seamos honestos, al final éste último aspecto es el que define que decisión tomar. Plasma se encuentra, y valga decir hasta el momento, en ventaja sobre el LCD en calidad de imagen gracias a sus beneficios cinematográficos. La pureza y naturalidad con que interpreta la fotografía añade una gran riqueza a las imágenes provenientes de un DVD o un Blu-Ray.   Si lo suyo es el cine y puede colocar el receptor en un lugar de iluminación controlada pues Plasma es la respuesta. En cambio, si lo ideal son pantallas de tamaño moderado en ambientes muy iluminados LCD sería la elección.

Espero que éstos consejos  sean de gran utilidad y le ayuden a tomar una mejor elección para obtener la mejor experiencia visual posible a la hora de disfrutar de un buen filme o de una sesión de video juegos.

¡Buena  Suerte!