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Fotos: Jota Pe

Se cree que los tatuajes nacieron casi de la mano con el hombre, desde hace miles de años el ser humano ha recurrido a ellos con diferentes fines, desde ornamentación corporal en Polinesia hasta fines mágicos como los egipcios, para protegerse el alma como los indios americanos o para marcar delincuentes en Japón, lo cierto es que pese a los usos que la humanidad le dió en el pasado el tatuaje hoy es considerado por muchos arte.

Hace tiempo tenía la idea de escribir sobre ello, cierta fascinación se crea en mi cabeza cuando trato de descifrar como puede existir tanto realismo en los tatuajes y como se puede llevar una obra de arte consigo durante toda una vida.

La motivación estaba ahí, solo que no había encontrado la oportunidad y aquí es donde aparece Hiram Cordero uno de los pioneros de esta expresión artística en Costa Rica.

Agujas, tinta, esténciles, y sobre todo arte, eso es lo que se puede encontrar en un estudio de tatuajes como 506, lugar en donde Hiram pasa la mayor parte de su tiempo conviviendo con aquellos que desean llevarse su talento plasmado en la piel.

Inicio

El skateboard le llamaba la atención y en Costa Rica no existían estudios que tatuaran, así que a la edad de 14 años él y sus amigos empezaron a  investigar como se hacían los tatuajes, de la teoría a la práctica, con aguja y tinta china comenzó a practicar tatuándose él mismo y luego a sus amigos que se prestaron como conejillos de indias.

El dibujo no era nada nuevo para él ya que desde muy pequeño sintió afinidad hacia el lápiz y el papel, eso sí  Hiram recuerda que su talento se tranformaba en un infierno cuando tenía que ir a representar a la escuela en concursos de dibujo pues como él mismo confiesa siempre ha sido muy tímido.

Por ahí de los 17 años él y nos amigos se fabricaron una máquina con el motor de una secadora, esa máquina se convirtió en el instrumento para que dedicara gran parte de su tiempo a tatuar y que a esa edad ya se ganara la vida con esa actividad. Por suerte su familia no se interpuso y él siguió tatuando a todo aquel que le tocara la puerta de la casa.

Tal fue  el reconocimiento por su trabajo que los rumores llegaron hasta Panamá y Tony Morrell el único que realizaba tatuajes de manera profesional allá vino a buscarlo, le vendió su primer equipo y tiempo después, por ahí de 1995 se dedicó a trabajar allá. Así como actualmente viaja constantemente a Estados Unidos.

Lo que yo conocía del mundo de los tatuajes no era más que unas cucharadas de cultura pop (varias horas frente a la tv viendo “Miami Ink”) eso era todo … pero la tv es ficción, así que Hiram era el indicado para responderme algunas preguntas:

¿Cómo se pierde el miedo a tatuar?

Cuando comencé era algo súper artesanal y los “compas” se prestaban eso fue súper importante.

Para Hiram no era tanto el  miedo, como él dice: “Era nada más de mandarse”.

Según nos cuenta Hiram en los 90 fue el renacimiento del tatuaje, en esa década surgieron muchos artistas que se dedican a crear diseños según el cliente.

El estudio de Hiram se caracteriza por trabajar con este modelo, en este momento la fila de espera para tatuarse con él es de varios meses. En este momento están trabajando con una nueva técnica que carece del uso de contornos, es más realista y se trabaja solo con sombras. El proceso en 506 no es escoger algo de la pared y de ahí directo al grano.

El servicio va desde una especie de entrevista al cliente para saber lo que quiere, toma de medidas, y realización del diseño hasta la cita en donde se realiza el tatuaje. El proceso es cien por ciento personal.

A Hiram lo buscan mucho por proyectos grandes, cada sesión dura alrededor de 2 horas,  primero se hacen la líneas básicas, rellenos y luego los colores. Aparte de utilizar esténcil para la figura central del tatuaje, la mayoría de detalles los realiza a mano alzada.

Más allá de la dificultad para tatuar alguna parte del cuerpo en específico la disposición del cliente es la mayor dificultad que prolonga el tiempo que se pueda tardar en un tatuaje.

Después de tantos años en esto ¿Existe algún diseño o figura que ya estes cansado de tatuar?

(No lo piensa mucho) “Tribales…. hice tribales durante 20 años y ya ahora los hace Taco, los hace rajados y realmente negros”.

Personalmente a Hiram le entretiene más otro tipo de tatuaje en el que pueda estar cambiando colores y no sea tan monótono.
Afuera

Internacionalmente este artista ha llevado su arte a países como Panamá, Nicaragua, Guatemala, Estados Unidos y México en donde ha asistido a innumerables seminarios y convenciones.

Además de los seminarios y convenciones, la práctica y la lectura han sido parte fundamental de su educación como artista.

Entre sus tatuadores preferidos están Philip Leu, Ed Hardy y Marcus Pacheco. A algunos ha tenido la oportunidad de conocerles y hasta de que lo tatuen, como por ejemplo a Pacheco, experiencia que le ha servido también para aprender.

Escena nacional

Mucho ha sucedido desde que practicaba con aguja y tinta china: de la patineta a las motos, de los tennis a las botas, pero el tatuar sigue siendo medular su vida, así era obligado preguntarle: ¿Cómo ve la escena nacional del tatuaje después de tantos años en esto?

A nivel de Centro América Costa Rica es en donde más se tatúa la gente, y para mí últimamente han salido muy buenos tatuadores en Guatemala y en Panamá igual.

Según Hiram aquí se pueden encontrar buenos tatuajes y Costa Rica tiene un nivel decente internacionalmente hablando.

Taco es otro tatuador que trabaja junto con Hiram, sus inicios en el mundo del tatuaje no son muy diferentes ya que desde pequeño con aguja y tinta se tatuaba el mismo y luego a sus amigos. Anécdotas cómicas les sobran pero poniéndose un poco más serio Taco también hace referencia a lo mucho que ha aprendido trabajando con él.

Muchos son los cuestionamientos en la actualidad si el tatuaje es arte o no, al pedirle su opinión a Hiram respondió de una forma muy acertada:

Yo siempre he dicho algo, hay tatuadores y hay artistas de tatus. A hacer tatus puede aprender casi cualquier persona, más en esta época, usted puede comprar un montón de dibujos de la pared y copiarlos.

El tatuaje puede ser o no ser arte, depende del punto de referencia que se tome para respaldar ese criterio.

Les dejamos con la galería de nuestra visita a 506.