
-¿Hubo reacciones importantes?
-El trabajo tuvo muy buena acogida, incluso después fue a Nueva York y a Puerto Rico. Y dos años después el Museo de Washington decide hacer una exposición de arte latinoamericano en París y me invita.
-¿Se vieron en nuestro país esos primeros
trabajos con desnudos?
-Aquí no se vieron.
-¿Cuándo se empiezan a presentar aquí?
-Después de la exposición en París vino ´Propuestas´,
que era un programa del Museo de Arte Costarricense. Cada año cambiaba
de género o disciplina. El año que se decidía que ´Propuestas´ era
de Fotografía, el Museo de Arte lo organizaba por invitación. Presenté unas
ahí y pasaron sin pena ni gloria. “Pero luego, el salón que había ganado envié cinco
desnudos, y obtuve una mención de honor. Y para mi sorpresa, también
gané el primer lugar de público, que era por votación de
todos los visitantes a la exposicion”.
-¿También creyó que era una broma?
-Tenía miedo de exponer los desnudos en el país. Creía que
la temática no iba a ser bien aceptada acá. Cuando el público
que va el salón premia mi foto sobre muchas que podían ser más
complacientes para el gusto general, me doy cuenta de que yo pensaba que el medio
no estaba listo, pero sí lo estaba.
-Pero me parece que no fue ese el gran salto al vacío...
-José Luis López Escarré me impulsó a exponer, él
en ese tiempo tenía a su cargo las galerías del Teatro Nacional.
Y entonces hice la primera exposición de desnudos...
-La primera en la historia de la fotografía en Costa Rica. ¿Generó escándalo?
-Sí, pero del bueno. No hubo una cuestión negativa. La realidad
es que en ese momento la fotografía aun no estaba muy establecida como
manifestación artística en el país. Cuando yo contaba que
iba a exponer ahí, la gente no me creía que me prestaran una galería
del Teatro Nacional para exponer foto. “Pienso que un poco lo que sucedió fue que el sitio donde se expuso
impone cierto respeto. El sitio donde se vea una exposición de desnudos
le cambia un poco el carácter. A partir de una misma foto vista en distintos
espacios, vos vas a hacer una lectura distinta de ella. Por ejemplo, una fotografía
de desnudo en una revista médica tiene un carácter ilustrativo,
y un carácter erótico en Play Boy o Play Girl. Si la ves en una
galería, la ves como arte...”.
-Ese fue el gran aporte de su exposición.
-Siento que el desnudo no se puede exponer en cualquier parte, que fue lo que
pasó con Jaime Tishler, que expuso en la Biblioteca del Instituto Tecnológico.
Se la censuraron porque había como una mala reacción del público,
aparentemente. Que la hayan quitado me parece una falta de respeto, porque
se la bajaron. Cuando él llegó, ya se la habían quitado.
Pero el error fue de quien autorizó la exposición ahí.
Aparentemente fue la bibliotecaria quien dijo, la quitan o la bajan, y punto.
-¿Qué ha ocurrido cuando expone sus desnudos
en otro sitio, distinto del Teatro Nacional?
-La Universidad Véritas es la única universidad centroamericana
donde se imparte Fotografía en América Central y una de las tres
universidades latinoamericanas que la imparte como tal. Ahí soy el director
de la carrera. Hice una exposición en la universidad. Había una
foto de desnudo y le pegaban papelitos, como la hoja de parra...
“El asunto es que una galería es una galería. Exponer en
un café o en un lugar que no tiene ese carácter siempre es riesgoso.
En el caso de los desnudos, despertás un montón de problemas
que la gente puede tener”.
-Doblemente riesgoso en el caso del desnudo masculino.
-Con el desnudo masculino lo que siempre he notado es que los hombres no saben
cómo reaccionar. Al rato ni las mujeres...
“Lo que es natural dentro de una sociedad machista es que nunca haya problema
con el desnudo femenino. Socialmente está aceptado. La mujer está para
ser vista y el hombre para ver". “Si uno se pregunta, qué es lo que le molesta a un hombre de un
desnudo masculino, simplemente es que está tomando el papel de una mujer,
de un ser que considera inferior”.
-Y el machismo cohíbe...
-Claro, cualquier comentario favorable es peligroso porque puede ser mal interpretado.
Dependiendo del grado de educación, le puede suceder a las mujeres.
Un día llegó una muchacha y frente a una foto de desnudo masculino
me dijo ´¡qué lindas piedras esas que están en la
foto!, y yo le dije que no me dijera que estaba viendo las piedras, cuando
al frente de esas pequeñas piedras hay un hombre desnudo. Siempre existe
el problema de cómo expresar tu admiración por una obra sin que
se piense otra cosa. En una sociedad que ha sido tan reprimida en lo sexual,
eso es entendible.
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