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Imágenes cortesía de: Hernán Jiménez

4:29pm

Puntuales a la cita y sincronizados llegamos al lugar de la entrevista, una tarde fría y ventosa nos esperaba para charlar.

Para algunos su valentía ha sacudido a la escena nacional tanto en teatro, como en tv, y ahora en el séptimo arte, Hernán Jiménez ha marcado pauta y ha sido atrevido.

Vencer al miedo que lo acecha como a cualquiera de nosotros es uno de sus méritos, la honestidad es quien rige a su vida creativa, para él ser honesto es toda una búsqueda y un reto diario.

Un cálido saludo nos invita a conocer un poco más de este joven emprendedor que desde pequeño sintió gran fascinación por las cámaras y el mundo audiovisual. Una visita a Canal 7 en esa época le cambió la vida, en ese momento jugar con cámaras que él mismo fabricaba era solo un presagio de lo que años después se convertiría en una de sus pasiones, la dirección.


Ya en el colegio debía elegir el camino a seguir, le interesó la actuación y aprovechó una oportunidad de ir a estudiar al extranjero, en ese momento el miedo no existía y cualquier oportunidad era buena, inclusive fue extra en una serie que se rodó en Nueva Zelanda donde Hernán estuvo viviendo por algún tiempo.

Luego de su paso por Canadá, New York y Nueva Zelanda regresó a Costa Rica se reencontró con su deseo de niño, esta vez experimentando con una cámara real, unas buenas ideas y en el equipo de edición de Canal 6 se ganó un puesto en el programa matutino de Repretel en donde realizó reportajes de todo tipo que iban desde ¿Cómo envolver regalos? hasta notas sobre lechugas o maquillaje.

Meses después trabajó como actor en la serie “Eso que llaman hogar” y  de ahí pasó a dirigir “El Show de la Media Docena” durante 2 temporadas, además de presentar sus monólogos y escribir el guión de la película “A ojos cerrados”.

Pero Hernán es y ha sido un muchacho inquieto, así que después de varios meses de trabajo, buscó algo nuevo que le permitiera hacer lo que le gusta.

Actor, guionista, director muchas son las vertientes en las que se deriva su talento pero con ¿Cuál de éstas se siente más cómodo?

La verdad es que me encantan todas, yo creo que cada una tiene su encanto, a veces escribir… pero necesitas de una para la otra y algunas financian otras, yo creo que a todas les encuentro el encanto, unas son más frustrantes que otras por que yo creo que no soy tan talentoso, como talvez pueda tener facilidad para otros aspectos, pero yo creo que al final uno le dedica tantos años, tanto esfuerzo y tanta frustración a una carrera que termina con un enamoramiento extraño, en mi caso es la actuación, a veces es un poco frustrante que dependés de otra gente, dependés de que alguien te dé trabajo, te dé una oportunidad.

Eso le hace cuestionarse a él mismo si al final las demás vertientes son solo una excusa para algún día poder llegar a producir su propio trabajo en el que él pueda actuar, lamentablemente desempeñarse como actor es algo que no puede hacer muy seguido.

Personalmente creo que hacer una película y más es este país puede ser considerado como un acto arriesgado (suicida), subís a lo alto del acantilado, extendés los brazos y te lanzás, ¿Podría ser esto una analogía?

Yo creo que aquí o en cualquier lado, pueden existir sus ventajas y sus desventajas, aquí la desventaja es que no se hace mucho cine, pero eso también podría ser una ventaja porque no te sentís intimidado por lo que ya se ha hecho, pero esa descripción de pararse al borde de un barranco y tirarse sí podría serlo”.

¿Cómo nació la idea de hacer la película?
Mirá yo creo que cuando uno se mete en la cuestiones audiovisuales, pues uno siempre tiene la idea, es como “El proyecto que uno quiere hacer”, no solo por el grado  de dificultad, sino por eso que te decía es un elemento demasiado común en nuestras vidas y uno se siente demasiado contento y privilegiado de poder hacer eso para vivir pero, mirá si me preguntás exactamente de donde salió a idea de hacer un guión y hacer la película sería mentirte por que yo creo que son procesos tan complejos y tan lentos que ya no sé… ya no tengo la menor idea de cual fue el día y el momento que surgió la idea simplemente se empezó a gestar.

¿Cómo estuvo el paso de director de tv a director de cine?
Yo creo que sin duda alguna el mayor agradecimiento que yo tengo con La Media Docena digamos el mayor aprendizaje que logré a través de ese programa es lo que yo he llegado a llamar el músculo de la dirección hay algo en dirigir a un grupo de personas con un cierto número de luces y con un guión diariamente que eso te genera un músculo y vas desarrollándolo sin duda… yo creo que eso me ayudó muchísimo a “medio saber” lo que estaba haciendo y a no sentirme tan tremendamente intimidado por “el formato” el aspecto formal del trabajo que era llegar y encontrarse con un grupo de personas que dependían de mis decisiones,  en ese sentido digamos que fue una experiencia trascendental… la del trabajo diario en la dirección.

Pudiste asistir a un taller en Cuba con el Sr. García Márquez para ayudarte a pulir el guión. Cuéntanos un poco de esa experiencia.

Estuve por allá trabajándolo un poco y digamos trabajando en un taller muy general sobre escritura de guión, fue una experiencia interesante pero sobre todo fue como un momento…un punto de inflexión, tuve chance de ver cosas que no me gustaron, no porque estuvieran mal hechas si no porque me terminé de convencer que la historia es lo único que cuenta y que ¿Porqué no lanzarse? Yo creo que la gente que produce cine es porque logra quitarse el miedo no porque tenga algún talento excepcional.

A vos te ha ido super bien con las críticas tanto de la prensa como de la gente en general (Interrupe: – Pués sí, vamos a ver cuanto dura) Risas. ¿Como tomás todo eso?

Lo único que uno tiene en sus manos es tratar de hacer las cosas lo mejor que se pueda y después esperar resultados, por dicha yo creo que el trabajo ha sido bien aceptado y que la gente se ha identificado con la propuesta. Sin duda yo creo que esta que sigue es la más ambiciosa, por que ya con un largometraje estás apelando a que la gente conoce mucho, me atrevo a decir que no hay un formato de expresión artística con el que la gente esté más familiarizada que con una película, porque ha pasado a formar parte de la cultura popular, además Hollywood se ha encargado casi de establecerlo como un elemento cotidiano en la vida de la gente, es como un doble reto porque de pronto vos podés hacer una pintura, hacer una canción o un cortometraje y todavía te estás manteniendo dentro de un círculo que a veces te da fácilmente el beneficio de la duda.

¿Es hasta más seguro en un punto?
Claro, claro… estás experimentando y la gente aprecia el esfuerzo y es capaz de ir más allá, analizar un poco lo que estás haciendo, con un largo metraje da mucho miedo por que sabes que todo mundo va a ver películas y que tu trabajo va a ser visto, criticado y odiado por todo tipo de gente, de ahí es donde puede venir la gran satisfacción pero también el gran temor de hacer algo así.

Al Borde del infarto
Así nos cuenta Hernán que estuvo el 80% del tiempo: -Yo no sé si la gente se daba cuenta … espero que NO pero creo que los que me conocían mejor si lo notaron… El mismo confiesa que las fotos en que se le ven muy tranquilo “Son pura pose”. Creo que es modestia de su parte  ¿no?

El hilo conductor de “A ojos cerrados” es una trama cien por ciento identificable, ¿Crees que el cine nacional deba ir por ahí, tratando de buscar historias con que la gente se identifique?

Cuando el tema es universal, en este caso por ejemplo cuando vos pretendés hacer una película sobre la condición humana, pues es algo que trasciende nacionalidades y que yo creo que los costarricenses la verán como una película tica porque sucede en nuestras calles y hablan como costarricenses… es muy extraño que hay unas capas medias urbanas en Costa Rica que han sido invisibilizadas creo que es importante rescatarlas para que la gente lo sienta cercano.

¿Fue una jugada astuta de tu parte abarcar una temática “sentimental” y no social como la mayoría?

Sí, pero yo creo que es importante que no se entienda como una decisión conciente, sino que así ha sido mi trabajo hasta el momento. Yo no puedo hacer una cosa que a mí no me interese y no es que no me interese la situación social o política del país, creo que uno tiene que ser muy honesto a la hora de trabajar y de plantear sus propuestas con las cosas que a uno verdaderamente lo inquietan artísticamente hablando y habrá quienes esos temas es una cosa que les sean una gran pasión, creo que si cada quien es honesto con respecto a lo que quiere hacer esas búsquedas terminan por dar frutos positivos.

Una selección bastante arbitraria conformó a la muestra elegida para mostrarles la película sin terminar y realizar el test screening. ¿Cuál fue la mayor dificultad que enfrentaste a la hora de reeditar la película?

La mayor dificultad es como con uno mismo por que uno tiene esta esperanza que es como muy tonta, creo yo que es muy humana, pero muy tonta… de que van a llegar 40 personas y te van a decir: – Está fenomenal, maravillosa, no le cambiés ni una sola cosa por que está para el Oscar, evidentemente y de manera muy lógica eso no es lo que pasa, entonces creo que lo más difícil de esa experiencia fue asimilar que habían críticas.

Después de eso, creo que la mayor dificultad es lograr discernir entre tu propio criterio, tu propia intuición y lo que la gente en un contexto como ese quiere o te pide y por dicha después ya de muchas semanas he logrado ir tamizando esos comentarios y realmente dejar una esencia de ciertas cosas que realmente eran un problema en ese corte de la película, pero eso sí sin dejar de lado mi propio criterio que la final de cuentas debe ser el más importante.

¿Qué crees que le hace falta a la gente para empezar a disfrutar del cine nacional? Porque existen personas que menosprecian a las producciones nacionales.

La única manera de que eso cambie es si consistentemente, pero sí ahí la palabra operativa y principal es ”consistentemente” nosotros logramos que el nivel de calidad de la producción aumente y que sea paralelo a la cantidad de producción. Yo creo que eso es inevitable que cambie, si algo está comprobado sobre todo en ciudades pequeñas donde la campaña mediática no juega un papel tan… tan determinante para que un espectáculo tenga éxito o no yo creo que mucho del éxito que pueda tener en taquilla una película es que tanto se recomiende entre la gente que la va a ver y es además la forma de publicidad en la gente más confía.

Yo creo que en que la medida de que ese mito se vaya descalificando con hechos y con realidades creo que eso inevitablemente irá cambiando.

Yo tengo la esperanza de que si esto del cine va mejorando, empiece a haber en Costa Rica campo para el cine más comercial y que no todas la películas tengan algo que decir sino que de vez en cuando se produzcan películas que entretengan pero que sean películas nuestras.

¿Qué les hace falta a las películas nacionales para que puedan figurar?

Yo creo que es una cuestión que cada quién siga explorando y que no le tengamos miedo a nuestras propias historias, que no exista siempre esa necesidad de tocar temas sociales… de tocar nuestra problemática que es absolutamente válido, pero para que el cine se desarrolle con una identidad nacional tiene que haber de todo y tiene que empezar a producirse de todo. Yo creo que las reglas o ingredientes mágicos no están dados, simplemente es cuestión de seguir intentado en conjunto lograr una consistencia, eso va a empezar a posicionar casi automáticamente a las películas.

Recientemente el gobierno se ha propuesto eliminar las “trabas” para que productoras extranjeras tengan la facilidad de venir a realizar sus proyectos a Costa Rica, ¿Crees que será perjudicial para el cine nacional?

Yo creo que no tenga por que perjudicarlo, me imagino que será algo beneficioso, creo que de todos modos podría ser interesante que el país se convierta en un centro de producción cinematográfica si es que realmente se logra, pero no se bien de qué se trata, creo que hay que esperar y que hasta el momento el apoyo es difícil de conseguir.

Miel y Palo
Encontrar trabajo se ha convertido en una dificultad que no discrimina, pero Hernán ha sabido luchar contra la adversidad creando sus propios nichos ya sea con sus monólogos o con sus producciones audiovisuales, hacer lo que realmente le gusta ha sido su paga y motivador para enfrentar cualquier obstáculo.

“A ojos cerrados” ha servido para relanzar el cambio de nombre a su compañía productora antes (Doble Llave Producciones). ¿Has pensado en realizar algún otro proyecto que no sea tuyo con la compañía?

Nunca se ha presentado la oportunidad pero claro, en el momento en que surja una cosa así ahí estaremos, pero ahorita esto va a tomar tanto tiempo… que nos va a llevar ratillo.

Status
Muchos nos preguntamos ¿Qué tan avanzada está la película? o ¿Cuándo estará en las salas de cine?, Hernán nos adelanta que está a un 90% pues le falta un poco de la edición, la musicalización y pasarla de formato, pero para lo último debe conseguir el dinero adicional al financiamiento que obtuvo por parte del Centro Cultural de España y la Fundación Teorética, eso sí, él trata de hacer las cosas a su modo… se presta a pedir el financiamiento restante con la película en la mano.

En sus planes estará lista para diciembre, así como también para el mismo mes está previsto el regreso de su monólogo “Al derecho y al revés”, así que solo queda esperar. Mientras Hernán le dedica su tiempo por completo a todo lo relacionado a su “peli” (a excepción de una que otra válvula de escape como ver CNN (gringo) -su última adicción televisiva-,“hacer mandados innecesarios” o hasta esta entrevista… en fin cualquier excusa es buena para evitar volverse loco, por que talvez “Le da mucho miedo terminar”.

El viento helado nos juega una mala pasada, la tarde agoniza, mientras que del té de Hernán y de mi chocolate caliente solo quedan gotas en la taza. (hace frío… mucho frío)

No podemos irnos sin pedirle un consejito para los que apenas empiezan a experimentar con una cámara de video, Hernán les dice:

Que hagan… que sigan haciendo, yo creo que eso es lo más importante, seguir haciendo cosas y no tener miedo a hacer cosas, cuando yo hice mi primer documental, ¡diay! eso fue realmente, fue agarrar una cámara, montarme en un carro y salir a la calle, simplemente montar un montón de imágenes, yo creo que para quien tenga esas posibilidades y tenga los recursos básicos pues simplemente es hacer y hacer, es la mejor manera de aprender.

Pueden ver el trailer de “A ojos cerrados” acá