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Fotos: Jose Tenorio.

Nuevamente Fito Páez se presentó en nuestro país, esta vez en un teatro como anteriormente el mismo artista lo había prometido.

Así estuvo la primera de las 2 fechas ( sábado 25 de junio):

En la primera de dos funciones en el Melico Salazar, Fito presentó un repertorio que incluyó una buena cantidad de éxitos y algunas canciones con las que el rosarino se dió un “gustito” personal.

Un homenaje a Charlie García y un tango estuvieron presentes además de la improvisación que marcó la pauta durante todo el show.

Con el teatro lleno y una ovación de pie Páez inició el concierto acompañado por su piano con “Dale alegría a mi corazón”, seguida de un popurrí un poco “encarrerado” con canciones como “El amor después del amor”“She’s mine” del disco Circo Beat“11 y 6” (una de las más coreadas de la noche).


Con un traje amarillo, una camiseta de The Beatles (ya conocida por los ticos) y unos zapatos morados Páez se mostró carismático y encantador como en ocasiones anteriores, lo que hizo que la gente le respondiera con aplausos después de cada canción.

“Dos días en la vida”, “Waltz for Margie”, “ Nocturno Sol” , “Tumbas de Gloria”, “Al Lado del Camino”, “Ciudad de pobres corazones” y “A rodar” entre otras canciones se hicieron presentes en la velada, dejando en total ausencia a las piezas de su último disco “Confiá”.

 

Luego de una hora de concierto y después de abandonar el escenario para cambiarse de atuendo (a uno menos formal) el argentino ofreció uno de los momentos más emotivos de la noche, cuando inspirado por la belleza del teatro cantó a capella y sin micrófono “Yo vengo a ofrecer mi corazón”.

Luego volvió al piano para interpretar dos de sus himnos al optimismo “Dar es dar” y “Mariposa Tecnicolor”, con estas dos canciones Fito cerró su presentación.

Aunque el teatro literalmente se venía abajo y la gente pedía otra, las luces se encendieron y un miembro del staff retiró el cancionero con las partituras de Páez… esa fue la señal más evidente de que el recital había terminado.

Para muchos el concierto se hizo corto, lo cierto es que a la salida del teatro la gente sacaba sus conclusiones.

Pueden leer la reseña del domingo 26 de junio en 89 decibeles.