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Publicado originalmente en Metallica en Costa Rica por King Nothing

“Están en camino en ser la audiencia más ruidosa de todo el tour” – James Hetfield.

Extenuados y sin aliento. Así quedaron los más de 20.000 asistentes a lo que es sin duda alguna el concierto de la década. Si Maiden abrió el portillo, Metallica fue al siguiente nivel mostrando una vez más que Costa Rica está a la altura de grandes eventos. No hay duda de eso. El sueño de toda una fanaticada se hizo realidad anoche en un Ricardo Saprissa a reventar el cual nunca mostró signos de cansancio. A la salida del concierto, se escuchó a alguien decir: “Metallica le pateó el trasero a medio mundo”. Y la verdad lo hizo, y con mucho estilo.

El grupo nacional Pneuma se encargó de calentar a los asistentes durante unos 2o minutos. La banda liderada por Antonio Masís mostró cuatro canciones de su nuevo álbum, interpretaciones cargadas de gran talento y energía durante la pequeña pero definitivamente sustentosa presentación. Hay buen metal en nuestro terruño y ellos son la prueba viviente. Seguidamente le llegó el turno Mastodon, el telonero de lujo que nuevamente no dio la talla.

Tony Masís, Pneuma. Foto por Alexánder Otárola cortesía de Al Día

A las 8 p.m. las luces se apagaron y el momento soñado había llegado. Las primeras imágenes del filme The Good, the bad and the ugly acompañadas de The Ecstasy of Gold anunciaban el arribo de los cuatro jinetes. Detrás de la batería una puertilla se abrió y el conocido Lars Ulrich saltó a su instrumento junto con las primeras notas de Creeping Death. Seguidamente For Whom the Bell Tolls, nos terminó de adentrar en el mundo Metallica. El momento esperado había llegado. Lo visto durante años a través de un DVD o una transmisión televisiva estaba ocurriendo al frente de los ojos de miles de espectadores, la piel de gallina se había apoderado del Ricardo Saprissa. La enorme masa que horas atrás había colmado el recinto empezó a corear con gran fuerza cada uno de los temas de los cuatro jinetes.

Wherever I May Roam, That Was Just Your Life, The End of the Line, One, Master of Puppets, Enter Sandman. Un recorrido por lo nuevo y lo viejo. Un setlist bastante balanceado que tocaba prácticamente todas las etapas de la banda (excepción de St. Anger y la era Load) fue la carta de presentación de los músicos durante las más de dos horas que duró el espectáculo. Como era de esperarse, la estructura de los setlist anteriores se mantuvo, alternada esta vez por temas como Blackened, Broken, Beat and Scarred, Cyanide y Stone Cold Crazy entre otros. Todos estos fueron combinados de forma eficiente por una pirotecnia espectacular así como un juego de luces que permitió lucir al escenario de una forma sencillamente impresionante.

Al final, Seek and Destroy cerró la intensa jornada con broche de oro, el tema proveniente del Kill’Em All le dió la oportunidad a las más de 20,000 gargantas presentes de soñar con un “hasta pronto Metallica”. Hetfield y compañía se mostraron muy agradecidos con tiquicia, por su calidez y muestra de afecto. Prometieron volver y tal como lo dijo Ulrich al final, “no tienen que pasar otros 29 años para ver en vivo a Metallica”. Esperemos que estas palabras sean proféticas. ¡Larga vida al metal!

El setlist que estábamos esperando:

Creeping Death
For Whom The Bell Tolls
Wherever I May Roam
Ride The Lightning
Fade To Black
That Was Just Your Life
The End Of The Line
Sad But True
Broken, Beat, and Scarred
Cyanide
One
Master Of Puppets
Blackened
Nothing Else Matters
Enter Sandman
– – – – – – – –
Stone Cold Crazy
Battery
Seek and Destroy