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Por Pato, colaborador de ArtStudio Magazine

No todo fue fabuloso la noche de ayer en el Estadio Ricardo Saprissa. Lastimosamente tengo que empezar esta reseña criticando a la empresa Evenpro por la mala organización de este evento. Desorden con las entradas, problemas de seguridad, impuntualidad, problemas de sonido. Espero que para el próximo evento se mejoren estos aspectos, pues mucha gente pagó mucho dinero para que se le irrespetara de esta manera.

Ahora si, entrando al evento, la lluvia de ayer pronosticaba poca asistencia, pero igual había que estar. A la llegada al estadio ya las plateas y palcos estaban casi llenos, la gramilla “VIP” como le pusieron, no estaba tan llena. Mal presagio. Poco a poco, a eso de las 7 y media empezó a llegar y llegar más gente. El estadio a eso de las 8 de la noche estaba a un 80% de su capacidad. El poder de convocatoria de los Fabulosos hizo efecto. La noche se aclaró, la lluvia paró, todo estaba listo para empezar.

Los minutos pasaban, 8:00 p.m., 8:30…la gente empezó a impacientarse. No era para menos. Después de un escueto mensaje dijeron que el concierto iba a empezar en minutos. 8:40 p.m., 9: 00 p.m.,  algunas botellas empezaban a volar. A las 9 : 25 p.m.  se oyeron unos acordes, yo creí que íbamos a empezar el concierto directamente con los Fabulosos, la tensión crecía en la multitud. En eso salió Johnnyman, telonero escogido a última hora por los organizadores.  Creo que nunca había presenciado una rechifla tan grande hacia un artista nacional, creo que si los organizadores hubieran empezado el evento puntualmente, este espectáculo no se hubiera dado. El pobre Johnnyman solo pudo cantar dos canciones  saliendo del escenario entre rechiflas y goles del flamante nuevo campeón liberiano.

Otros 20 minutos más de retraso, y finalmente 9 : 42 p.m.   8 años quedaron atrás. Una introducción con la música de James Bond hacía crecer la emoción y luego de repente salieron todos. El estadio estalló en gritos, aplausos. Manuel Santillán, El León fue la pieza que inicio este increíble concierto.

La gente respondía con euforia a cada movimiento de Vicentico. Durante El Genio del Dub, los problemas de sonido eran tan evidentes que el mismo Vicentico tuvo que parar el concierto para corregirlos. El sonido fue un punto bajo, el micrófono estuvo bajo todo el concierto…a pesar de esto, los Cadillacs supieron sacar la noche, en uno de los mejores espectáculos que se han dado este año.

Fue un repaso por la historia de los Cadillacs. Un regreso a la época del colegio pero con la madurez que los años pueden darles. Unos temas memorables, unos arreglos increíbles y otros temas como la versión de Matador que fue aburrida y sin gracia. Pero otras piezas  levantaron el espíritu de aquellos mágicos conciertos del Pedregal o el Tennis Club: V Centenario, la versión cumbia de Padre Nuestro (a mi parecer un excelente arreglo), El aguijón, La luz del ritmo, durante Mal Bicho, Vicentico pidió silencio al estadio para agarrar energías y después de eso fue la explosión. Impresionante!

Dos horas y media de puro baile, de gritos, de saltos… los Fabulosos demostraron que siguen vigentes después de casi 20 años de carrera. Las canciones se sucedían, Carnaval toda la vida, Vasos Vacíos con la aparición sorpresiva de Mimi Maura, una versión bella de Siguiendo la Luna, Saco Azul, Mi Novia se Cayó en un Pozo Ciego, Guns of Brixton (con un chico baterista de 11 años que arrancó aplausos), Paquito, Calaveras y Diablitos, Basta de llamarme así, Vos sabés, Gitana, Wake up and make love with me, Muy Muy Temprano. El público impresionante cantó sin parar todas las canciones y hasta se hicieron los famosos moshes que tanto escándalo daban en aquellas épocas del cole. Nuevas generaciones, viejas generaciones, todos juntos sintieron la luz del ritmo junto a los Cadillacs.