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por Leonardo Reyes

Estamos en la época post “nueva-era”, donde representantes de todos los géneros artísticos reflejan esta influencia en sus obras. Ejemplo de esto son: La obra teatral “Más allá de los Tiempos”, La miniserie “Das Jesus Video” y principalmente comics como Spawn y Constantine (cuya fiel película esta en cartelera), que proponen el cuestionamiento de la fe, no solo católica, sino también cristiana, o al menos, superficialmente parece así.

La obra artística más sobresaliente en esta tendencia es, sin duda alguna, el libro sobre las aventuras de Dan Brown llamado “El Código Da Vinci”. De la misma forma, y aún más intrigante que el primero, es “Ángeles y Demonios”, obra donde los eventos suceden un año antes que en “El Código Da Vinci” y que son de bastante actualidad; ya que hablan sobre la primera secta anticristiana (por no decirle satánica) la cual coloca un arma de destrucción masiva en el Vaticano, justo en medio del Cónclave. Ahondar en “Ángeles y Demonios”, es quitarle emoción a un libro fascinante, así que lo dejaremos por ahora.


Lo interesante es como Dan Brown logra proponer que las religiones monoteístas (las que creen en un solo dios) son necesarias para el desarrollo y motivación de la humanidad. Así mismo, trata el problema de llegar a los extremos en las cosas que creemos; dígase religión ciencia, política o búsqueda de la verdad.

Ambos libros destacan al balance como algo esencial para una vida armoniosa de la humanidad; más que el cuestionamiento de la fe existente. Ahora bien, las personas que no suelen profundizar analíticamente lo que leen pueden sentirse ofendidas o que perdieron el tiempo leyéndolos. Esto se debe a que el tema se desarrolla entre un laberinto de opiniones, puntos de vista, y eventos ficticios que hacen que la mayoría de los lectores vea una fantasía en vez del tema de fondo.

En si, Dan Brown no escribió eso a propósito, “El Código Da Vinci” es NARRATIVA por lo que tiene que ser una historia interesante. Claro que se trata de un tema profundo, pero no por eso tiene que ser un somnífero literario. Un aspecto interesante es la capacidad de Brown para lograr envolver al lector. ¡Hay quienes han leído el libro en 8 horas! No es nada extraño, ya que este autor puede utilizar un anagrama de su propio editor para darle nombre al editor de Robert Landong, el personaje principal de sus dos obras.

Me parece muy extraño que el Vaticano censure a “El Código Da Vinci”, donde se ataca al Opus Dei, sin embargo no se ha pronunciado sobre “Ángeles y Demonios” el cual, en opinión de este humilde colaborador, hace más daño a la institucionalidad de la iglesia católica; específicamente al Vaticano. Deja mucho que pensar sobre la influencia del Opus Dei sobre el Vaticano que se describe en el libro, pero esta columna no trata sobre conspiraciones…

Resumiendo, podemos decir que ambos libros tratan un tema en común: todos los extremos son malos. En estos tiempos de deportes, trabajo y sexo extremos (junto con muchas otras cosa más) ambos libros son un oasis en medio del desierto del bombardeo mediático de la vida. Profesan que el balance es la mejor manera de vivir en este mundo lleno de diferencias y creencias extremadamente cerradas, por parte de nuestros líderes y población en general. Algo para reflexionar si me lo preguntan.

Brown transmite este tópico a través de una narrativa envolvente, con personajes de carácter enigmático y ficción basada en hechos comprobables, dándole así una capacidad de entretenimiento al lector solo comparable a Tom Clancy (A la Caza del Octubre Rojo, La Suma de Todos los Miedos y su último Best Seller Tormenta Roja -buenísimo por cierto-). Por este motivo, la versión cinematográfica está programada para el año 2006. Contará con las actuaciones de Tom Hanks (Robert Langdon), Audrey Tautou (Sophie Neveu) y Jean Reno (Bezu Fache).

Esta combinación de factores convierte a ambas obras de Brown, en libros para toda clase de público: los de mentalidad rebelde, los que se cuestionan TODO, los que tenemos opinión propia y principalmente, los que gustan de las conspiraciones. Obras literarias que pueden ser lo que uno quiere y, que a su vez, pueden hacerte reflexionar sin sentir que perdiste el tiempo leyéndolas. Se los recomiendo mucho y espero haber ilustrado un poco estos libros para ustedes. Nos veremos pronto.