
A continuación les presento una mirada a lo que fue mi trabajo final de graduación en la carrera de Fotografía en la Universidad Veritas. Por medio de un ensayo fotográfico, estudié la cultura costarricense tomando como punto de partida tres fiestas patronales: la fiesta de la Virgen del Carmen en Puntarenas, la de San Ramón en San Ramón de Alajuela y la de la Virgen de Guadalupe en Nicoya de Guanacaste. En mayo del 2004 elegí desarrollar este tema, el cual luego llevaría como título “De Vírgenes y Santos, a Patronos”, ya que consideré que era un tema con mucha riqueza visual e investigativa. En términos fotográficos, supe que las fiestas patronales ofrecerían un ambiente muy amplio para trabajar, es decir, se podrían capturar con la cámara muchos instantes, gente e historia, logrando así imágenes saturadas de colores y símbolos festivos.
Considerando que se debía investigar el tema a fotografiar, éste no presentó ningún problema. Las fiestas patronales ofrecen mucho material para desarrollar, comenzando por los mismos Santos y sus antecedentes históricos hasta las fiestas patronales en sí, el folklore costarricense y las costumbres de sus habitantes. Por medio de la fotografía uno puede ser escuchado. Teniendo la cámara y la imagen como aliados, esta oportunidad de documentar parte de la historia de Costa Rica no se pudo obviar. Es el deber del costarricense buscar como mantener vivas las costumbres de los pueblos, motivar a la gente para que asista a todo lo que involucre tradiciones y costumbres nacionales. Este ensayo es una manera de abrirle las puertas a muchos que no conocen el verdadero mundo detrás de una fiesta patronal.
Al haber elegido las fiestas patronales que iban a ser incluidas dentro de la investigación, proseguí por aprender acerca de ellas, sobre sus antecedentes históricos y sobre sus Santos patronales. A continuación, presento una breve narración de cada una de las fiestas y sus Santos; además varias de las imágenes finales dentro de lo que es el ensayo fotográfico.
Virgen del Carmen
Origen: Pueblo Monte Carmelo, Israel.
Año: 1251 (año de su primera aparición
en dicho pueblo)
Día de su celebración: 16 de Julio
La
tradición de festejar el día de la Virgen
del Carmen en el puerto de Puntarenas surgió en mayo
de 1913 por medio de una celebración llamada “La
fiesta de la Virgen del Mar”. Fue en este año
que la Virgen le concedió el milagro al señor
Hermenegildo Cruz Ayala, conocido también como Don
Merejo, un hombre que tenía varios barcos pesqueros
de los cuales dependía.
En una ocasión, cuando Don Hermenegildo estaba en alta mar con su flota, se vino sin aviso alguno una tempestad, la cual amenazó contra la vida de todos los presentes. “Todo se venía abajo, hasta el coraje”1, y viendo que la situación no mejoraba, don Merejo no encontró otra solución que partir hacia su habitación e invocar a la Virgen del Carmen “patrona de las fuerzas armadas, de los transportadores y de los comerciantes”2. Como ofrenda le prometió que si los salvaba, apenas tocara tierra iría a Puntarenas a hablar con el sacerdote José Daniel Carmona para ofrecerle una fiesta junto al mar en su barco el Galileo.
Justo
después de invocarla, don Merejo se golpeó
tan fuerte en la cabeza a causa de los meneos del barco
que cayó inconsciente en la cama. No se sabe cuánto
tiempo después, don Merejo abrió sus ojos
y vio a su alrededor a todos su amigos del barco; con solo
eso, ya sabía que estaban a salvo. Cuando logró
recuperarse, preguntó adónde estaban, y uno
de los hombres le respondió que estaban todos con
vida cerca de Punta Guiones; la lancha había recibido
varios golpes, pero seguía intacta. Su tripulación
le comenzó a hablar sobre milagros a don Merejo;
le contaron como poco después de que él partió
hacia el cuarto, el mal tiempo, los relámpagos y
las marejadas habían parado por completo, “y
aunque no se veía el sol, interiormente sentíamos
que estábamos a salvo”3.
Fue en este instante que Don Merejo percató que la Virgen del Carmen le había concedido su deseo e inmediatamente llamó a todos los presentes en el barco y les contó lo que él había hecho antes de caer inconsciente.
“Les hablé de mi invocación a la dulce Virgencita del Carmen y les pedí de todo corazón que le rezáramos con todo fervor agradeciéndole el milagro que nos había hecho.”4
Así fue entonces como llegaron las fiestas de la
Virgen del Carmen a Costa Rica. Como Don Merejo había
prometido, luego del milagro, lo primero que hizo fue ir
donde el presbítero José Daniel Carmona a
contarle lo sucedido. Dicho sacerdote se sintió conmovido
por tal historia y por la humildad de quien se la contaba,
y así desde entonces, se celebra la fiesta de la
Virgen del Mar en el puerto de Puntarenas el 16 de Julio
de cada año.
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