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Con toda seguridad me atrevo a decir que su trabajo es digno de una portada en National Geographic o de una carátula de un cd, no tiene nada que envidiarle a un fotógrafo “famoso”, basta con entrar a su página web para deslumbrarse por completo.

Lo que me llamó la atención del trabajo de Pablo es que tiene un estilo presente en cada foto, quizá la mayoría de fotógrafos lo tienen, pero en el caso de Cambronero es como revelar una polaroid: una sacudida totalmente perceptible, instantánea y fulminante… el cerebro lo procesa y la retina lo guarda de manera cuidadosa para que su trabajo se haga familiar y reconocible en tan solo unos segundos.

Pablo Cambronero dio sus primeros paso dentro de la fotografía en el colegio cuando andaba con una “camarilla” en las fiestas como dice él:

-“De hobbie… nada especial”.

No sopechaba que años después la foto sería parte importante de su vida y su fuente de sustento.

Cuando unos amigos muy cercanos (YYZ) estaban estudiando foto en el CUNA, él aprovechaba para consultarles cualquier detalle técnico, a punta de pregunta pero sobre todo de práctica, fue soltándose y aprendiendo hasta que según cuenta:

-“Un día hice click y entendí la interpretación del tiempo y la luz” .

Eso combinado con viajar (una de sus pasiones) fue fortaleciendo su confianza para que cada viaje le llenara la maleta de más y mejores fotos.

Fotógrafo totalmente empírico estudió un poco de historia y periodismo fue así como llegó a escribir para la extinta Revista Fonorock, ahí empezó a fotografiar algunos eventos cuando no había fotógrafo disponible y así se enfocó también en la foto dentro del mundo de la música.

Dedicándose de lleno a la foto Pablo lleva alrededor de 4 años, en su curriculum están muchos artistas nacionales e internacionales como: Villegas, Perro Zompopo, Malpaís, Ray Tico y Cantoamérica.

Además Pablo trabaja para Papaya Music y ha sido el fotógrafo del FIA 2 años y del Festival Imperial en sus 2 ediciones. Trabaja de manera independiente para varios estudios, principalmente en proyectos enfocados hacia temas sociales para organismos como: Unicef o el Instituto Interamericano de Derechos Humanos.

¿Vendería sus fotos en una página de stock?

Pablo dice que no le gusta porque no tendría total control de los fines con que podrían ser utilizadas, pero aún así aclara que no ha tenido necesidad pero tal vez si lo haría.

Ya amigos le han dicho que en sus fotos pareciera que no estuviera nadie alrededor, la cercanía lograda en sus retratos es algo inexplicable para el mismo fotógrafo quien al ser cuestionado no encuentra una respuesta lógica o un método para lograr esa sensación en el espectador.

¿Son posadas las fotos? ¿Pide permiso para tomarlas?

-“Yo saco la cámara y tomo la foto… el mínimo gesto de mala cara yo guardo la cámara, pero aparte de eso no hay nada especial”.

Receta Cambronero

Para Pablo la clave de todo su trabajo ha sido y es:

-“Ver muchas fotos de los maes más “pichudos” del mundo… deslumbrarme con las varas que hacen esos maes, tratar de lograr algo similar a  ellos… ver fotos y tomar fotos…”

Caminar y andar en la calle es imprescindible para él, la cámara se ha convertido en una extremidad más, esa que le da el poder para llevarnos a su mundo.

Entre sus fotos más recientes está un set en las fiestas de Zapote y muchas de sus fotos son tomadas en la calle. ¿Perdió el temor de sacar la cámara?

-“Llega a un punto en el que uno se familiariza con la cámara y es más fácil sacarla antes no”.

-“Yo recuerdo que tengo fotos de los árboles de mi casa, del ganchito de la roba, de la basura, a medio día, en la noche, con espejo, con tripode… experimentando hasta que uno empieza a dominar lo que uno tiene en la cabeza sea lo que sale en la foto”.

La relación cabeza-foto es la culpable de la excepcionales fotos de Cambronero es eso que el empirismo le concedió de manera dadivosa… ya sea un retrato, un paisaje, o un objeto… cada foto goza de una composición impecable.

¿Blanco y negro o color?

-“Me da lo mismo… ( piensa 1 segundo) bueno no me da lo mismo, hay unas que las pienso en blanco y negro y otras en color. Si el color me dice algo muy muy fuerte lo dejo así”.
-“No soy nada purista con las fotos, hay fotos que tienen que ser a color, son varas importantes que tiene el color, algunas fotos tienen que ser a color”.

(Pausa para ver y comentar algunas de sus fotos)

San José y Cambronero

-“Costa Rica y San José por lo menos yo lo veo así: -Aunque a usted le parezca feo o bonito tiene personalidad propia, es lo que es”.

La familia de Pablo es de Barrio Luján zona que él visita 3 o 4 veces por semana:

-“Sin mentirle yo camino unos 30 o 40 kilómetros por semana, me voy de mi casa (Moravia) a Pavas, eso me ha servido mucho. No es lo mismo andar en carro y decir ¡huy vea que buena foto! La bici es mi medio de transporte por excelencia y la uso casi siempre“.

(Otra pausa prolongada para ver fotos y comentarlas)

Papel

Como meta sin plazo definido Pablo tiene pensado sacar un libro con fotografías, su único obstáculo es que no se considera un buen productor ejecutivo… eso de presupuestos y números no es su fuerte. Así que esperemos que este año alguien con plata y ganas se le acerque para realizar este proyecto por que sabemos que el talento es más que evidente y que las ganas están ahí.

Algo a resaltar de la vida es que nos da oportunidades para hacer lo que nos gusta y como nos gusta, en su caso Pablo se siente privilegiado:

-“Yo tomo fotos básicamente de lo que me gusta y de lo que puedo.”

La paga tanto económica como emocional va de la mano con cada flashazo:

-“Yo no me quejo en nada. En este momento no podría ser mejor”.

Tengan el placer de observar esta pequeña muestra de su trabajo, pueden encontrar más en pablocambronero.com y en su colaboración realizada en la entrevista a Parque en el Espacio.