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El próximo martes 2 de octubre, a partir de las 7p.m., se inaugura en la Galería Nacional la muestra fotográfica ÓXIDO, de Randall Campos. Esta es la puesta en escena de la documentación gráfica de los más emblemáticos edificios, monumentos, casas y otra infraestructura que a lo largo de las décadas han sido protagonistas directos, en la formación de la identidad del costarricense.

En la mayoría de los casos la arquitectura con elegantes estilos, Victoriano, Ecléctico, Neoclásico y Mudéjar se dejan ver en nuestra querida San José. El buen gusto y Don de gente de nuestros ancestros quienes supieron adoptar la propuesta arquitectónica venida de otros continentes, sumando a eso la gran vocación y capacidad de los “Arquitectos, constructores y picapedreros costarricenses” quienes hicieron posible la materialización de tan impresionante obra.

El Teatro Nacional, el Teatro Melico Salazar, Antigua Aduana, estación del Ferrocarril al Atlántico, La Catedral, Hospicio de Insanos Manuel Antonio Chapuí, Antigua Botica Solera, Museo Nacional, Museo Calderón Guardia, son una pequeña muestra presentada en la propuesta ÓXIDO. La idea de la muestra es buscar la sensibilidad de los ciudadanos de todos los estratos sociales que convergen en las diferentes actividades que realizamos a diario en Costa Rica.

“Los costarricenses debemos hacer un alto en el camino e impedir que nuestra historia se llene de óxido, herrumbre, se deteriore y caiga en el abismo del olvido y la indiferencia. Pasamos al frente de las edificaciones que guardan parte de  nuestra idiosincrasia y lo único que atinamos es voltear la cara. Se nos olvida que la responsabilidad de salvaguardar esa parte de tiquicia es de todos, no sólo del gobierno central o el  propietario del inmueble, es de todos los costarricenses” – Randall Campos.

La generación presente y futura, en muy poco tiempo no sabrá definir quien es. Lo peor, es que tampoco tendrá a quien recurrir para que lo ayude a encontrar su identidad. Todos participamos en la “OXIDACIÓN”.

La muestra

Más de 30 fotografías impresas con materiales de muy alta calidad que ofrecen los más íntimos detalles del sujeto. En la escena no aparecen elementos ajenos al objetivo principal con el fin de no  distraer al individuo que se detiene frente a la fotografía para analizarla y disfrutar de ella.

El aspecto de añejo, vetusto, muy antiguo, tiempo pasado, es parte de la trama que usa el fotógrafo con la intención de provocar en el observador la sensibilidad que debemos tener hacia lo que fue parte de nuestros abuelos. Herencia que contiene la obligación de sumar voluntades para la consecución y preservación de la identidad del costarricense.

La degradación del color nos permite jugar con luces y sombras acentuando el sepia en la escena y resaltando los detalles del sujeto, que, perfectamente los podemos obviar en una textura plana.