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por Oscar Ramírez

Definitivamente aquello fue una fiesta. Una fiesta a la cual todos fuimos invitados, bienvenidos, nos recibió el arte con los brazos abiertos y nos envolvió durante tres días.

La exhibición Historia del edificio de la Antigua Aduana nos permitió adentrarnos en su contexto histórico, social, económico y político. Gracias a la muestra de fotografías pudimos percatarnos más vívidamente de la importancia que tiene este lugar como patrimonio, y el valor tan grande que tiene dentro de nuestra sociedad, así como el hecho de mantenerlo vivo y activo.

Los stands y exposiciones permanentes comprendieron diferentes áreas: para el espacio de la Literatura se encontraba el stand de la Editorial de la Universidad de Costa Rica donde se pudieron encontrar gran variedad de libros de escritores nacionales. Hubo también una biblioteca virtual desde donde el público pudo acceder diferentes materiales y temas.

Las Artes Plásticas tuvieron varios representantes como la exhibición y venta de grabados y pinturas de exbecarios del programa Becas-taller y la exposición del taller de pintura de Nela Salgado. Contaron a su vez con un stand de información y paneles de pintura de la Casa de la Cultura de Escazú, así como un puesto de La Pluma Sonriente donde la gente pudo acudir en caso de querer inmortalizarse en una caricatura.

Las Artesanías encontraron un muy buen espacio donde mostrar y vender su arte. También hubo talleres demostrativos como el de Quilt (cobijas con retazos) y un montaje con papalotes a cargo de Wady Vado; una muestra muy valiosa fue la de artesanía indígena proveniente de Guatuso.

Por parte del Cine hubo un gran aporte: proyecciones de video de los realizadores más jóvenes del medio audiovisual, así como tomas históricas del Archivo de la Imagen del Centro de Cine Nacional.

La exhibición del Teatro Nacional contó con una maqueta del mismo, maniquíes, un camerino de maquillaje y vestuario (donde los niños adquirieron rasgos de animales), así como un espacio donde se realizaron diferentes actividades.

No hay duda. Una fiesta generosa.

Hubo conciertos de diversos grupos como Kadeho, Marfil, Peregrino Gris, Evolución, Inconsciente Colectivo, Mekateliu, Bernardo Quesada, Walter Flores, Mal País y Éditus, entre otros. Presentaciones de bandas, grupos de canto, de baile, coreográficos, cuenta cuentos, los Magos del Tiempo.

En fin, hubo un gran banquete, donde la Antigua Aduana se sirvió de los mejores manjares.