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Fotos: Pablo Cambronero

Texto: Douglas Cubillo Campos (Colaborador de ArtStudio Magazine)

¡Bienvenido a tu ritual, Raza!

Recordando esas palabras que Saúl nos decía en el Bajo Azul de tu Misterio, así llegamos a el concierto el sábado al rededor de las 4pm al Real Cariari. Donde por cierto el pensamiento sobre la mala decisión de haber escogido ese lugar como sede invadía nuestras cabezas… pero bueno lo importante es que había concierto.

Finalmente luego de dos intentos fallidos en el lugar el ambiente ya empezaba a calentar, no había mucha gente pero los que estaban se veían bien identificados. Muchas camisetas de Caifanes y Jaguares, así como ventas de las mismas o hasta calcomanías, todo sirvió para irnos metiendo en la nota de lo que dentro de poco íbamos a presenciar.

Dentro del lugar el ambiente lo estaba calentando nuestro amigo el buen DJ Lawrence Casal que por lo visto estaba haciendo un buen trabajo en el momento de nuestra llegada, porque la gente ya empezaba a cantar a todo pulmón canciones de rock en español tanto de bandas como Héroes del Silencio, Soda Stereo o Radio Futura hasta nuestro buen y siempre matizable José Capmany, otro detalle es que la venta de bebidas espirituales ya habían empezado crear efecto en toda la banda y ayudó a calentar el ambiente aún más.

Faltando poco para las 8 de la noche salió Balerom a mostrar un poco de rock nacional y lo hizo con su primer sencillo en solitario “Para ser Feliz” que fue cantado por todos los ahí reunidos, aunque lamentablemente nunca puede faltar uno que otro ignorante que en lugar de apoyar la música nacional no deja pasar una oportunidad para silbar y tratar (según ellos) de hacer sentir mal al artista, pero bueno… por dicha estos fueron minoría y Balerom continuó con su plan. Como grata sorpresa interpretó éxitos de Evolución como “Chismólogos”, “San Valentontín” y la genial y exitosa “Voy por ella”, sin duda alguna, todo un himno del rock nacional y canción por la cual Andrés es conocido aún por los que nunca han escuchado de su banda o su carrera en solitario.

Este es tu concierto, tu ceremonia, vamos a volar, vamos a viajar….

A eso de las 8:50 pm vimos a Alfonso tomar su lugar en la batería que por tantos años ha hecho sonar, un nuevo ritual estaba por empezar y como buen fan no pude evitar sentir el cosquilleo en mis entrañas, justo como si fuera la primera vez que los escuchaba, pero es que esta vez tenía algo especial, un ingrediente místico: resulta que el viernes habíamos compartido con El Vampiro toda la noche hasta el amanecer después de haberlo sacado de su guarida en el hotel Herediano donde se encontraban hospedados.

El Vampi como su nombre irónicamente lo dice, resulto ser un bebedor de jugo de luna y en compañía de su amigo y bueno, por que no decirlo, de nuestro ahora también Quito (el master de las luces), los llevamos por una noche de reconocimiento por nuestra capital, hasta terminar desayunando en un restaurante de gran popularidad en el sector del Paseo Colón alrededor de las 4am porque el guitarro quería comer el famoso pinto del que tanto le habían hablado.

Así que nuestro concierto había empezado sin duda alguna desde la noche anterior y luego de ver a Alfonso tomar posición fueron apareciendo uno por uno: el nuevo integrante Marco, El Vampiro que con sus primeros acordes nos dijo que canción iba abrir la noche y así salió  “Dime Jaguar” y con ella el jaguar mayor Saúl Hernández. Definitivamente al verlo postrado frente su banda todo tomaba un significado diferente, por cierto El Vampiro nos había dicho la noche anterior que Saúl venía bien enfermo del estómago, detalle que nos tenía un poco preocupados pero que sin lugar a dudas olvidamos apenas comenzó a cantar y moverse con gran soltura, definitivamente se le vio disfrutar mucho de la tocada. Luego vino la segunda rolita que resultó ser la que de hecho estaban usando en sus otros conciertos para abrir: “Alquimista”, que para sorpresa creo que hasta ellos mismos, resultó ser muy bien coreada por la muchedumbre ahí reunida. El lugar cabe decir que no estuvo a su total capacidad pero si a un 85% al menos y en realidad considero que fue un aspecto que ayudó a la comodidad de los que estábamos.

Las canciones fueron saliendo así llegó una de las primeras de los Caifanes, “Mátenme por que me muero” luego vinieron otros éxitos de esa gran época como “Los Dioses Ocultos”, “Miedo” y “Nubes”.

Luego tocaron canciones de su gran repertorio como “Fin”, “Así como tú”, las nuevas “Entre tus Jardines” y su último sencillo “Visible”.

La velada continuó y con un gran solo de bajo que sirvió como introducción el más nuevo de los Jaguares, Marco demostró un poco de su clase y de las habilidades que lo hicieron ingresar en un grupo donde grandes bajistas como Chucho Merchán y el mismo Sabo Romo han pasado, la canción que se nos venía era “Miércoles de Ceniza” que como detalle a marcar fue interpretada por Alfonso André, como desde hace más de 7 años lo viene haciendo, algunos comentaron que los agudos ya no daban para la voz de Saúl pero lo cierto es que el detalle le da un matiz distinto a la canción que hace que se disfrute de gran manera.

Una gran versión de “Afuera” apareció donde vale destacar que El Vampiro prácticamente nos hizo olvidar el gran solo de guitarra que tiene esta rola de parte de Alejandro Marcovich en su versión original, El Vampi la ejecutó de manera excepcional y haciendo olvidar a los que le critican muchas veces por su falta de asombrar. Quedó demostrado que bien puede hacerlo y ¡vaya que lo hizo!

Con esta la banda se despedía del público, o al menos intentaba , pero claro este no los dejo partir y así regresaron para continuar la noche y apareció “Nunca te doblarás” del grandísimo Equilibrio de los Jaguares, para hacernos recordar que este disco también es sin duda de los mejores trabajos que ha dado el rock en español y cuando la gente se encontraba prácticamente en el punto de ebullición por ahí se dejó escuchar el gran cover del maestro Juan Gabriel “Te lo pido por favor” y no faltó quien sacara el celular para llamar a aquel amor perdido en las vueltas de la vida y como si esto no fuera suficiente terminando esta canción se manifestó la emblemática “Célula que Explota” aquella que Saúl recuerda en uno de los discos diciendo: “Cuando sacamos en esta canción en El Diablito nunca nos imaginamos que iba cambiar el curso de nuestras vidas” y prácticamente los que habían guardado el celular lo volvieron a sacar para volver a clavar la daga en aquel “Amor que Mata” y recordando esto llegó la historia de aquel borracho y su amor imposible, “Quisiera ser alcohol” y todos en una solo voz cantábamos “Si mis plegarias no fueran a la Virgen si no a ti…”

Cuando los rumores de conciertos anteriores me decían que la canción que seguía para cerrar esta gran noche era “La Negra Tomasa” cual fue la sorpresa y hasta para los mismos Jaguares, que todo el público en una sola ovación no paró de gritar “Viento” así que Saúl miró a los lados y atrás como para decirle a los demás que ni modo, había cambio de planes y se vino el “Viento” y con esta alrededor de las 10:40 pm se dió por finalizado un gran concierto que tal vez si falló en calidad sonora, pero se debió una vez más a la falta de un lugar digno para eventos de este tipo. El carisma del artista y las ganas del público por pasarla bien hicieron que la noche fuera todo un éxito y así se apagaron las luces de la tarima.

Espero que con este recuento se hayan podido transportar a lo que fue esa noche, si obvié o resalté algún detalle de más, les pido disculpas sólo soy un simple Aliado.

“Cuando la sangre galopa lo ancestros se vuelven dioses y te vas haciendo fuerte …”