Seleccionar página

Conocí a Javier Muñiz en Las Romerías de Mayo en Cuba.

Javier venía con el Festival de Cortometrajes  La Boca del Lobo, y digo venía, pues traía todo el festival en una maleta, y eso fue lo que llamó mi atención de La Boca de Lobo, un festival de cortometrajes con sede en Madrid pero de espíritu itinerante, La Boca del Lobo es en alguna forma un antifestival, pues su mayor valor estriba no tanto en su celebración en Madrid sino en el recorrido que hace el festival por distintos países.

La Boca del Lobo es un Festival Itinerante, abierto a la recepción de trabajos de todo el mundo.

Hace doce años…

No había un festival en Madrid dedicado en exclusiva al cortometraje, muy por el contrario, la ley de cine española que garantizaba la proyección de cortometrajes españoles antes de la exhibición de largometrajes acaba de ser eliminada.

Asier Muñiz, el hijo de Javier evidentemente, habla de ello como de un asunto de amigos.

Ellos ya tenían el Bar La Boca del Lobo en el mítico barrio de Huertas, siempre había creído en la multipluralidad de los espacios, y cuando las voces de los amigos cortometrajistas llenaban el bar con sus quejas y sus desgracias, fue que surgió la idea.

En su primera edición La Boca del Lobo recibió cincuenta cortometrajes.

Al año siguiente el Festival se volvió itinerante:

“Nos dimos cuenta que el esfuerzo era enorme, es una lástima que tantas historias  y tanto trabajo se quedarán entre paredes”

Así lo explica Asier, y hoy el festival recibe alrededor de 1500 cortos y hace su periplo por países como Honduras, Brasil, Senegal, Egipto, Irlanda, Portugal y República Checa.

“Queríamos un festival sin alfombras rojas, lo importante son los trabajos”

Si queremos definir la idiosincrasia y filosofía de La Boca del Lobo en una línea esa seria: Mostrar trabajos arriesgados.

Trabajos con carga social, que no sean al uso, que sobretodo sean provocadores.

Existen sesiones especificas en el festival, pero se trata de un festival radical, que mezcla lo erótico, lo social, la animación, se juntan todos los géneros en una selección que se realiza en una encerrona de varios días.

“Creemos que la selección hace al festival”  Me dice Asier, y por lo visto se lo toman muy en serio.

¿Por qué el corto?

“El corto no es solo el ejercicio para hacer un largo”  me dice Asier y concuerdo plenamente con él.

Creo que precisamente por esa idea del corto como ejercicio para un largo es que vemos todo el tiempo cortometrajes en los que la historia falla, en los que el espectador se queda con la idea que se quiso rodar un largo pero no hubo financiamiento, y no es así como debería de ser, como me platicaba Asier en La Boca del Lobo: “Si tú escribes historias cortas eso es lo que haces, hay historias para largo y para corto”.

Sin embargo mucho realizador pasa del cortometraje sin darse tiempo de valorar sus propias posibilidades narrativas.

En estos momentos en Costa Rica vemos como la gente se toma más en serio la realización de cortometrajes, como se han habilitado nuevos fondos de fomento para la realización de audiovisuales que hace algunos años.

En el escenario español se habla de una profesionalización del corto, a lo que Asier plantea algo que aplica tanto en Costa Rica como aquí: “Yo creo que siempre ha habido profesionales, lo que falta es una comercialización”.

Y en ese sentido es que es importante iniciativas como La Boca de Lobo, un festival que ya no solo se contenta con recorrer países, si no que ha sido el detonante para que en otros países se organicen festivales de cortometrajes con este mismo perfil, como es el caso del Festival  REC – On Hondureño.

Todo esto a partir de una simple premisa: “Queríamos que el corto se valorara”.

Inscribirse en La Boca del Lobo

Un festival debe ser ante todo un lugar de encuentro, por eso La Boca del Lobo organiza conciertos luego de cada proyección, y por eso mismo es que la inscripción está abierta para trabajos de todo el mundo.

Si te interesa enviar tus trabajos a La Boca del Lobo solo tienes que inscribirte en su página Web, el plazo vence el sábado 31 de Julio, así que no vale la pena esperarse hasta el último momento.

La duración de los trabajos no puede ser mayor a 25  minutos y tienen que haber sido producidos después del 1 de enero de 2009.

Esta año La Boca del Lobo entrega 27000 euros en premios, por si no te terminas de convencer.

Así que suerte, y ojalá puedan verse muchos trabajos de América Latina en las pantallas de La Boca del Lobo.