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Por: Marcos Chavarría, Coloborador de ArtStudio Magazine

Akasha ha sido uno de los grupo de rock nacionales que más fuerza ha tomado, apenas con dos años de haber editado su disco debut “Descriptar” y tras una apretada agenda en todo el 2008,  durante los primeros seis meses de este año los muchachos de la agrupación permanecieron apartados de los escenarios.

El silencio se vio interrumpido este fin de semana cuando el viernes hicieron su primera presentación oficial del año, que promete ser el arranque de un intensa actividad que incluye gira dentro y fuera de San José, DVD y reedición de su único disco.

La espera valió la pena, a las ocho de la noche el Latino Rock Café estaba lleno, el público a su vez lleno de expectativas de ver a estos muchachos que siempre se han destacado por la calidad de sus presentaciones compuestas por música, luces y sonido de primera. Muchos rostros familiares se hicieron presentes al concierto entre ellos: Wash, Fico Dorriës, y Massimo Hernández bateristas de Evolución, El Parque y Gandhi respectivamente. Al igual que ellos, otros personajes de rock criollo aparecieron de espectadores  como el vocalista de Agressor Nelson Guillén.

Para abrir la noche entró “Zopilot” al escenario como grupo invitado cerca de una hora después de lo previsto, francamente fue toda una sorpresa, una banda de rock, sin vocalista que no llega a hacer falta gracias a la energía y el virtuosismo de los integrantes, sin una imagen pretenciosa, le dieron al público una propuesta a la que respondieron muy bien, pidiendo tímidamente otra canción cuando ya anunciaban su retirada, entre su repertorio sonaron “Mix”, “Planitus” y para terminar su presentación sonó “Capuccino”. Bien por la gente de “Zopilot” un proyecto que vale la pena seguir más de cerca.

Cerca de las 10:20 Julio Nájera vocalista de Akasha se asomó al escenario, eso bastó para que más de uno se fuera corriendo al frente de la tarima, cámara en mano, para disfrutar el concierto. Para entonces, Bob y Emma (Guitarras) , Mauni (Bajo) y Narayan (batería) estaban listos en sus puestos y dándole duro a “Cartas Marcadas”, mención de honor se debe llevar el sonido, que fue excelente, potente pero bien equilibrado, todo se escuchaba bien, en la primer pieza y el concierto pintaba para mucho.

De seguido tocaron “Desterrado” pieza nueva de la banda, llegaron aún más canciones del Descriptar: “Estatuas de Sal”, “Palacio de Cristal”. Con versiones deliciosas para ser ejecutadas en vivo, llenas de solos intensos, en donde todos los integrantes lucieron su virtuosismo haciendo lo suyo en cada turno.

Una pieza de su nuevo material con un sonido más oscuro, y dramático me hace de antemano esperar la nueva producción del grupo. De este material aún inédito también nos presentarían “Ángel” y “Mi paranoia”. Cuando llegó el turno de “Aberración” Julio le cedió la voz al público el cual demostró su fiebre por Akasha cantando al unísono.

Con “Descriptar” canción homónima del disco, los músicos agradecieron y se disculparon por mil y un problemas técnicos que manejaron con todo el aplomo y el profesionalismo que uno pueda querer, si acaso lo notamos. Para hacer la rutina, el público pidió: – “Otra, otra”. Y los muchachos aparecieron otra vez a escena, llamaron a Jesse Alvarado el productor de su disco, quien hizo las veces de baterista en “Esclava Deidad” y “Mi paranoia”, que ponía la última nota del concierto.

En fin de Akasha no se podía esperar menos, Julio demostró que más que vocalista es un frontman y de los buenos, la agrupación en general sonó amarrada, y repartió energía por la pequeña pero bien aprovechada tarima del “Latino Rock”, el sonido excelente y luces que utilizaron de manera calculada hicieron su parte en el espectáculo, esto sumado al talento de una banda que cada vez se hace más grande y con mayor presencia, nos dan como resultado un conciertazo que se vivió este fin de semana. Si se lo perdió o bien quiere vivirlo otra vez la dosis se puede repetir, busque las fechas de Akasha porque sus conciertos en este año apenas empiezan.