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“Tal vez tener un novio vampiro no fuera tan buena idea”.

Suckie Stackhouse ( Southern Vampire Mysteries: Dead Until Dark)

HBO la vuelve a hacer. Luego del éxito de series como Carnival, The Sopranos, Six Feet Under, Mad Men y mini-series de corte épico como Rome y John Adams, la famosa cadena televisiva no se queda con los brazos cruzados y nos presenta True Blood, una serie de corte vampirezco la cual ha causado un gran revuelo por su tratamiento y estilo visual.

La serie, estelarizada por Anna Paquin, es producida por Allan Ball (Six Feet Under) y se centra en el personaje de Suckie Stackhouse, una mesera de un bar en Louisiana que se enamora perdidamente de Bill, un extraño vampiro que busca afanosamente reintegrarse a la sociedad tratando de llevar ( hasta donde su naturaleza le permite) una vida convencional y sin problemas.

Suckie, quien solo vive con su abuela y hermano, posee el don de leer las mentes de las personas, hecho que le ha traído enormes problemas durante su existencia, el cual a su vez no funciona en la mente de los vampiros. Este hecho le despierta aún más su fascinación por estos extraños seres de la oscuridad.

¿Pero por qué hacer una serie acerca de un tema tan explorado como el de vampiros? Una de las razones se encuentra en su material de origen, el cual se trata de la exitosa serie de novelas inspiradas en las andanzas de Soukie llamada Southern Vampire Mysteries, producto de la escritora norteamericana Charlaine Harris (quien además es la productora ejecutiva). Su particular enfoque, una mezcla de misterio, humor, romance y criaturas sobrenaturales, fue lo que atrajo a sus productores. Tal como ellos lo han explicado,   esta serie de libros retratan a los vampiros de una forma muy humana haciéndolos personajes complejos e interesantes. Su retrato rompe con todos los esquemas utilizados en varias producciones haciendo de True Blood algo fresco para la audiencia. Obras como Drácula de Bram Stocker o Interview with the Vampire continúan con ese enfoque clásico y es ahí donde esta serie de HBO marca la diferencia.

Desde la adquisición de sus derechos, el proceso de producción de la serie fue algo turbolento.  Desacuerdos con el guión y actores que declinaban constantemente  fueron algunos de los meollos a resolver por Allan y su equipo. Luego de un ir y venir de nombres e ideas, el actor Stephen Moyer fue el elegido junto al resto del elenco encabezado por Anna Paquin, Sam Trammell y Rutina Wisley. Debido a problemas adicionales como la huelga de guionistas, solo tres episodios fueron originalmente grabados. Dichas entregas salieron al aire finalmente a mediados del año anterior pero no fue hasta la emisión del segundo que la cadena autorizó realizar la segunda temporada.

Si bien la serie gozó de un enorme éxito de audiencia, las primeras reacciones de distintos críticos fueron mixtas. Muchos la han elogiado por su atrevido estilo visual y narrativa, otros la han catalogado de aburrida y estereotipada. Con el pasar de los meses el criterio fue cambiando favorablemente hasta el punto de llegar a ser considerada como una de las mejores series del 2008. Anna Paquin fue nominada a varios premios por su trabajo de la ingenua Suckie llevándose consigo el Globo de Oro a la mejor actriz en una serie dramática.

Si bien su inicio puede catalogarse comodifícil, True Blood logró sortear las críticas y colocarse en los lugares privilegiados. De de la mano de Allan Ball la extraña historia de Suckie en la calurosa Lousiana ha demostrado tener lo suficiente para permanecer a flote y chupar gargantas por al menos una temporada más.

Nota: HBO ha iniciado recientemente su emisión para Latinoamérica los domingos a las 21:00 (10:00 p.m. hora de Costa Rica).