
El método integral afirma que la sexualidad humana es buena, un instrumento maravilloso de perfeccionamiento de la persona. Hay una valoración moral más justa y adecuada de la sexualidad humana que conduce a una defensa valiente y franca de ésta. Este método lucha vigorosamente contra las actitudes negativas, los hábitos inadecuados y las creencias erróneas que han permanecido por siglos y que impiden analizar con claridad y honestidad las cuestiones sexuales, entre otras razones todavía no hemos superado la idea de que hay algo en la sexualidad que no se puede limpiar o purificar del todo.
Sexualidad: Natural o fomentada
El debate sobre la naturaleza humana ha ocupado a los científicos por más de un siglo. En un lado del debate están aquellos que argumentan que las conductas individual y social son producto de la herencia o "naturales", dentro de estas conductas se encuentra la sexualidad. Según esta opinión, la clase de persona que llegamos a ser está preordenada, y el drama social humano sigue un guión genético predeterminado. En otro lado están aquellos que han dicho que las conductas individual y social son producto de la experiencia y el aprendizaje o "fomentadas". Según esta opinión, quienes llegamos a ser depende del ambiente y del modo en que fuimos educados; y los guiones sociales son en gran parte de nuestra propia hechura, inclusive la sexualidad.
Existen culturas orientales como por ejemplo la cultura japonesa que tiene por costumbre designarle a una mujer la única función de brindarle placer al hombre. Esto se refleja en la antigua tradición de las geishas, son mujeres entrenadas desde sus primeros años (aproximadamente a los 7 años) en el aprendizaje de las artes y la literatura, la plástica, la poesía, no para su realización personal, sino para entretener a aquellos hombres que asisten a "Casas de Geishas" en busca de diversión y placer.
Las Geishas no sólo conversan con los hombres que asisten, podrían eventualmente hasta intimar con ellos y las esposas de estos hombres no se sentirían ofendidos precisamente por tratarse de una Geisha, pues ante los ojos de todo el mundo, estas últimas son superiores a las esposas y estas no tienen derecho a opinar.
Las mujeres tradicionales chinas actúan un rol sumiso frente a sus cónyuges, no sostienen la mirada a su interlocutor, más allá hace escasos años, en algunas aldeas campesinas si la familia es muy pobre y nace una niña, la familia tiene la potestad de sacrificarla en pro de los demás miembros de la familia para no gastar sus recursos.
El primogénito nunca será una mujer, no interesa el orden, siempre será el hombre. Las familiar chinas buscan ser numerosas y es el hombre quien decide cuándo, cuántos y con quién.
Caso similar ocurre con culturas islámicas donde algunas sectas turcas obligan a las mujeres a usar vestimentas que cubran absolutamente todo para así no provocar sexualmente a los hombres, además el Kurán dicta que la mujer debe estar confinada a su casa y no puede salir sola, y no puede tocarlo en su período de menstruación.

Las mujeres deben hacerse cargo de los hijos, son ellos quienes pueden acompañar, en caso de que no esté su esposo. En el caso de que una mujer no tenga hijos y enviude, de ninguna manera podrá trabajar lo que la obliga a mendigar.
Según el Kurán las mujeres están en la obligación de vestir de la misma manera que las monjas católicas, que tengan descubierto la cara las manos y los pies, esto para no provocar de ninguna manera a un hombre. Las mujeres son las que tienen que sacrificar su expresión para que los hombres no tengan pensamientos impuros. Al parecer los hombres no tienen control sobre sus cuerpos ni mentes y las mujeres tienen que pagar por eso.
La vestimenta de las mujeres es por lo general de color negro para no permitir ninguna transparencia y el cabello es cubierto por que es símbolo de sexualidad, por lo tanto sólo se les permite revelarlo frente a su pareja, según la tradición las mujeres tienen que llegar vírgenes al matrimonio si no lo hacen dejarán en vergüenza a toda su familia y en cierto países eso significa que el padre y los hermanos tienen derecho a matar a la mujer, estos crímenes son difíciles de seguir puesto que pocas personas se atreven a hacer las denuncias.
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