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No sabría ni por donde empezar a contar este viaje, no sabría ni por donde empezar a narrar esta romería.

Tal vez empezar porque llegué unos días antes a La Habana, con la intención de darme el tour obligado, La Bodeguita de en Medio, la azotea del Ambos Mundos, seguir los pasos de Hemingway y del Ché.

Tratar de creerme que algo de todo eso podía ser mío, como “conocer las profundidades sin mojarse los pies”.

Entonces viajé a Holguín.

Desde hace 16 años se celebra en Holguín un festival de juventudes artísticas, Romerías de Mayo, en el cual se dan cita manifestaciones culturales de todo el mundo y de la isla.  Un festival para mi gusto, sabrosamente anárquico y salvaje, pero no voy a adelantarme.

Supe de las romerías gracias a un amigo hondureño que estaba en la organización de la delegación de su país.

Me hice colado por ahí, envié una propuesta a Cuba que por suerte fue aceptada, llevé una obra interactiva, así que iba un poco tenso respecto a conseguir el proyector y el sistema de audio para el montaje.

Me encontré con la delegación de Honduras en el aeropuerto Jose Martí, la cual estaba conformada por dos grupos de teatro, Medusa y Proyecto Gritón, el colectivo de escultores Liberarte, dos pintores, mi amigo poeta Gabriel Valecillos y yo.

El transporte a Holguín nos esperaba, once horas de viaje bastaron para sentirme un igual entre los catrachos.

Viajamos de noche, llegamos en la mañana a la ciudad, fuimos super bien recibidos, lamentablemente íbamos a tener problemas con nuestro hospedaje, situación que agrió un poco los ánimos de mis compañeros de delegación, sin embargo nuestros anfitriones cubanos supieron resolver bien el asunto, al final nos quedamos en un bonito hotel, cerca del centro y de las actividades del Festival, accesible tanto caminando como en BiciTaxi, el cual sería una constante en estos días.

Durante las horas muertas mientras resolvíamos el asunto del hospedaje (resolver: entiéndase hacer caras y discutir con los cubanos) participamos en el desfile de inauguración, ahí comprobé la variedad de propuestas y países participantes, Italia, Canadá, España, cine, música, danza, teatro, plástica, Honduras, Costa Rica, Venezuela, performance, y en medio de todo eso, encontré a Chaplin en el desfile de inauguración.

Holguín es un lugar caliente.

En muchos sentidos, una vez inauguradas Las Romerías, la música y la gente en las calles no se detenían hasta el amanecer.

La escena electrónica tomaba las madrugadas, el rock tomaba la azotea del Gabinete Caligari (Centro de Artes de Holguín) hasta la medianoche.  Durante el día la tónica fue de performances y exposiciones, en lo personal, como artista plástico no podría estar más contento.

Tuve una nutrida asistencia a la presentación de mi trabajo y puedo decir que la gente se sintió a gusto manipulando mi interactivo y captaron la intención de mi trabajo, no sin algún debate al respecto, debo admitir.

Luego de haber inaugurado mi obra me dediqué a ver los trabajos de los otros, es una de las ventajas de ser artista plástico, una vez montada la obra solo queda recorrer Holguín y empaparse de cosas. Demasiadas para ser honesto, no creo haber podido ver ni la cuarta parte del festival, a todas horas hay teatro, muestras de cine, y uno tiene que dormir  ¿Verdad?

Les juro que traté de aprender a no dormir y no lo logré, ni modo.

Tuve la oportunidad de escuchar músicos de Canadá, Brasil y España. Los cubanos se lucieron con la interpretación completa de la Novena Sinfonía de Beethoven en un concierto al aire libre, al cual el cansancio no me permitió asistir.

Pude fotografiar a la escuela de danza moderna Codanza, me escapé de una gala para los artistas solo para verlos, y es que por azar ví el ensayo y decidí no perderme el espectáculo.  Lo que ví me encanto, y como nota curiosa, mientras fotografiaba desde el suelo en un ángulo incómodo,  alguien deslizó su zapato bajo mi cabeza para que no me lastimara. Luego sabría que se acto de solidaridad se lo debía ni más ni menos que a Chaplin.

Sin embargo mi experiencia principal fue con mis compañeros de Honduras, siempre he creído que como centroamericanos vivimos una sola realidad y la convivencia me lo confirmó.

Me dediqué tanto a montar las expos de mi nuevos amigos, como a trabajar con el Proyecto Gritón, preparando cables y cuerdas para el espectáculo de teatro y danza aérea que iban a presentar.

Debo decir que quedé fuertemente impresionado con los espectáculos de las dos compañías hondureñas que participaron, Lado Oscuro, el espectáculo de Proyecto Gritón y Ex Aequo de Teatro Medusa.

Lado Oscuro un espectáculo mas para grandes espacios, con imágenes impactantes y una temática social importante.

Ex Aequo, basado en técnicas de butó, se trata de una obra intimista, con imágenes fuertes con una estética de lo grotesco, un trabajo bellísimo.

Luego de participar de las presentaciones de ambos grupos me dediqué a recorrer Holguín. Grupos de metal, bossa nova, jazz, no tuve tiempo para aburrirme.

Sin embargo mucho he escrito sobre los espectáculos, y la verdad lo que me más impresionó de Holguín fue el público, una ciudad llena de gente con ganas de ver propuestas, y siempre con algún comentario enriquecedor para los artistas.

Claro, hablamos de una ciudad donde se viene celebrando esto desde hace dieciséis años, la gente está acostumbrada al arte y disfruta con las romerías.  Definitivamente Holguín puede ser cálido de muchas formas.

Tengo que admitir que estos días en Cuba me empezaron a cambiar de una forma que no logré entender en un principio.

Nos acostumbramos a los espacios del arte oficial, nos acostumbramos al arte de salón y galería, y nos olvidamos de lo esencial.

Yo lo entendí en el momento que me tocó compartir la mesa del almuerzo con Chaplin, me había quedado solo, sin ninguno de mis amigos, y este perfecto desconocido vestido como un recuerdo del cine mudo, me acompañó hasta casi el final de mi comida en un acto de pura solidaridad.

Recordé entonces que el arte, como la solidaridad, se trata de actos de amor.

Sobre Las Romerías de Mayo

Se trata de un festival de arte que reúne todas las disciplinas artísticas imaginables.  Para este, en el que tuve oportunidad de participar, la gente de Neorhino empapeló toda Holguín con propaganda para la fusión de Cuba y Quebec en el Cubec, Viva la locura libre! De fiesta en fiesta hasta la victoria!

Solo por dar un ejemplo.

Para el próximo año este servidor asume la responsabilidad de conformar la delegación de Costa Rica, así como de mantener el canal de comunicación con los otros grupos artísticos y culturales ligados a las romerías.

En ese sentido los invito a visitar la página del Festival de Cortometrajes La Boca del Lobo, la convocatoria está abierta.

Y para más información sobre las romerías, pueden comunicarse conmigo.

Espero poder volver acompañado de muchos de ustedes el próximo año.