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por Ariel Espinoza, colaborador de ArtStudio Magazine

Jay C. Levinson, Gurú del Mercadeo tradicional, explica de una forma muy sencilla que el Mercadeo es todo aquello que se hace para promover una actividad, desde el momento que se concibe la idea, hasta el momento que los clientes comienzan a adquirir el producto o servicio en una base regular.

Entonces, si es tan sencillo hacer Mercadeo, ¿por qué no logro vender mi nombre y mi producto/servicio? Vamos paso a paso…

Dentro de ese simple contexto que señala el señor Levinson, existen tres partes fundamentales que no se deben obviar por ningun motivo:


1- Idea
2- Promoción
3- Compra

Todo empieza con una idea, un sentimiento de hacer ese algo que ha permanecido ahí metido en nuestra cabeza por largo tiempo, o simplemente, un momento de inspiración que llega en el momento menos indicado.

Por lo general, las ideas que son tratadas o que quedan en nuestra cabeza durante más tiempo, son aquellas que van a tener un mejor resultado a la hora de desarrollarlas, esto por el simple hecho que inconscientemente ya tratamos la idea, ya nos vimos triunfando con la idea, ya esa idea se convierte en un sueño hecho realidad. Entonces, cuando se desarrolla se hace con un cariño y con un empeño muy especial. Ese empeño especial, esas ganas de triunfar son las que nos llevan a un éxito rotundo.

Ahora bien, tengo la idea y la desarrollo, ya tengo un producto/servicio, ¿cómo hago ahora para venderla? ¿Qué debo hacer?

Aquí es donde viene la parte de Promoción, es cuando necesito que me conozcan y que conozcan mi producto/servicio. Dentro de la promoción existen varias formas para ser visto por el público. Una de las más importantes es la publicidad.

Por lo general hay formas de hacer publicidad a un producto sin tener que pagar mucho dinero. Existe la publicidad gratuita, que es aquella brindada por medio de documentales o redacciones especiales en revistas, periódicos y/o televisión.

Otro tipo de publicidad barata, es la que se hace hoy en día por internet. Por medio de sitios especializados que poseen directorios de productos, servicios y/o compañías, ya sean grandes o de una sola persona.

La idea es dar a conocer mi producto sea como sea.

Mucha gente utiliza panfletos, folletos, brochures, boletines informativos, inclusive una simple página con los datos sobre el producto. Todas son formas muy válidas para darse a conocer o dar a conocer sus productos. Técnicas hay cientas, y formas de llavarlas a cabo, miles. Pero lo que más vale y la forma que más y mejores resultados da, es la que viene con la compra y con el servicio/producto ofrecido.

O.K. La publicidad la hicimos, nos compraron nuestro producto o pagaron por nuestro servicio. ¿Volverá ese cliente algún día? Bueno, esa pregunta solo uno se la puede contestar y no es tan difícil de hacerlo la verdad. La respuesta está en la calidad del producto/servicio que ofrecemos y aún más importante, el trato que se le hizo al cliente. Si fue tratado cordial y respetuosamente, además de la calidad del producto/servicio que se lleva, lo más seguro es que ese cliente vuelva y mejor aún, nos va a recomendar con sus conocidos, y nos va a dar el chance de formar parte de la más grandiosa publicidad, la que nunca falla y creo nunca va a fallar; “La publicidad de boca en boca”.

Claro, hay que tener cuidado, porque esta puede ser un arma de doble filo. Aquella que nos puede llevar al éxito, nos puede destruir en menos de lo que canta un gallo.

Pero no hay que tener miedo, y nunca debemos renunciar a nuestros ideales y metas; “los ganadores no renuncian y los que renuncian nunca ganan”.

Entonces, ¿listo para MercadeArte?