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Muchas producciones estadounidenses, tanto televisivas como para cine, han tratado de abordar el tema de las agencias de publicidad y sobre los personajes que allí laboran, pero hasta donde recuerdo ese acercamiento ha sido poco más que superficial, básicamente un cliché. Si no son empleados de una agencia de publicidad, son abogados o escritores.

La serie Mad Men, creada por Matthew Weiner,  transmitida para Estados Unidos y Canadá por la cadena AMC, ha logrado no sólamente meternos de cabeza en la ficticia agencia Sterling Cooper, si no  trasladarnos al año 1960 y posteriores.

“Mad Men es un término acuñado a finales de los años 50 para describir a los ejecutivos publicitarios de la Avenida Madison”

Se trata de una producción que debutó el 19 de julio del 2007 y actualmente está a punto de finalizar su segunda temporada, entre aclamaciones de la crítica y una importante cantidad de galardones como el Emmy a mejor serie dramática en 2008 y el Globo de Oro 2008 como mejor serie dramática y mejor actor para John Hamm, entre otros.

Cada detalle de producción está cuidado y pulido a más no poder para lograr esa credibilidad, desde el vestuario y peinados hasta el diseño del set. La serie se filma con el tipo de movimientos de cámara y  tomas características de la época, muchas a nivel más abajo de los ojos para capturar cielo rasos e iluminaciones de las oficinas y casas. Según los productores, está filmada más como un producto para cine que para televisión.

El presupuesto por episodio es de 2 a 2,5 millones de dólares, el piloto de la serie contó con 3 millones de dólares para su realización.

Trama y personajes

Como lo cité anteriormente, el centro de la trama es la agencia Sterling Cooper, ubicada en la Avenida Madison de Nueva York, el eje principal es su enigmático director creativo Donald Draper, interpretado por John Hamm.  De su pasado se sabe muy poco en los primeros episodios, sin embargo conforme avanza la serie y a un ritmo impecableme se devela más sobre su inusual y atormentado pasado.

Está casado con Elizabeth “Betty” Draper (interpretada por January Jones) y tienen dos hijos, sin embargo él no es ni esposo ni padre devoto. Lo suyo es vender, convencer a sus clientes de trabajar con Sterling Cooper. Se encarga de manejar las cuentas de clientes como Lucky Strike y Kodak, además de la campaña electoral de Richard Nixon, quien es derrotado finalmente por John F. Kennedy.

En un episodio de la primera temporada, Draper es tentado por un alto ejecutivo de la agencia McCann Ericsson para que trabaje con él, y una de sus tácticas de persuasión es contratar a su esposa Betty, antigua modelo profesional, para ser la figura principal de la campaña publicitaria de Coca Cola.

Además es un mujeriego, fumador y bebedor empedernido, todos estos, vicios muy característicos de la sociedad estadounidense de los años 60 y que se retratan fielmente en cada personaje masculino de la serie.

Otros personajes principales son Peggy Olson, quien entró a la agencia como secretaria de Draper y asciende a puestos superiores por su talento creativo, Pete Campbell, recién casado y ambicioso ejecutivo junior que frecuentemente choca con el personaje principal y Roger Sterling, uno de los socios mayoritarios y gran amigo de Draper.

La sociedad estadounidense de los años 60 se nos presenta machista, llena de excesos como el fumado (los personajes lo hacen sin parar en cada episodio) y acontecimientos políticos y sociales que se nos van mostrando de a poco para ubicarnos de una manera más realista y fiel a la historia. Sin duda alguna, el apego a esa época en particular y la presencia de personajes muy bien escritos y desarrollados, hacen de Mad Men un fenómeno exitoso que se aleja de fórmulas comerciales facilonas y apela a la calidad para enamorar a crítica y audiencia alrededor del mundo.

Secuencia inicial de créditos de Mad Men. “A Beautiful Mine” por RJD2

Una de las escenas más memorables de la serie: Don Draper presenta campaña del carrusel de Kodak