
Escribo esta página a 17 de abril del año 2005, dos días después de la celebración del nacimiento de Leonardo da Vinci (15 de abril 1452, a las tres de la mañana).
Desde siempre me ha apasionado la vida y obra de este hombre renacentista de manera que corro el riesgo de hacer de este texto una suma de anécdotas sobre mi encuentro con la obra de este genio. En todo caso asumo el riesgo.
Cuando pensamos en da Vinci, normalmente lo pensamos fraccionado, pensamos en el pintor, aparte del inventor, obviamos su faceta de escritor, así como su labor de filósofo natural y matemático, "Que no me lea quien no sea matemático, porque yo siempre lo soy en mis principios" Leonardo da Vinci, Aforismos . Y por supuesto, se nos escapan sus aportes a la música, al parecer gustaba de tocar el laúd, y su faceta de cocinero y sus aportes a lo que es la cocina moderna. (Si, lo leyeron bien, fue cocinero)
No desesperéis querido lector, a continuación me extenderé sobre las distintas áreas a las cuales aportó nuestro genio renacentista. Pero antes quisiera hacer hincapié en el hecho antes mencionado, pensamos a Leonardo da Vinci fragmentado, talvez por un vicio propio de los tiempos que corren, donde prima la especialización humana, en un afán de tener engranajes justos para la maquinaria social, antes que seres humanos integrales, capaces de pensarse y ser concientes de si mismos, un ideal que por cierto recoge Leonardo en algunos de sus escritos.
Por ello no puedo más que calificar de exquisito el descubrimiento de la publicación de la editorial alemana Taschen (lamentablemente no recibimos nada por mencionarlos) de un libro que reúne indistintamente la obra gráfica completa de Leonardo da Vinci, desde sus pinturas (la realidad es que no completo más que alrededor de una docena), hasta todos sus bocetos sobre sus distintos intereses. Esto último me parece lo más interesante de todo, pues Leonardo, como genio inquieto, no pudo realizar la mayor parte de sus proyectos, ya fuera por su inconstancia que lo hacía pasar de un proyecto a otro, ya sea porque las condiciones técnicas de su tiempo eran insuficientes, o bien porque las circunstancias así lo quisieron. (Valga su primer proyecto en Milán, la estatua en bronce del patriarca de los Sforza montando a caballo, le llevó once años terminar el modelo en arcilla de dos pisos de alto, entonces estalló la guerra, el bronce necesario fue utilizado para fabricar cañones, y para acabar, arqueros franceses destruyeron el modelo de arcilla y dieciséis años de planificación).
Personalmente considero que los bocetos de Leonardo da Vinci deparan uno de los mayores placeres, asomarse a esas páginas enormes para soñar, que habría pasado si.
Leonardo inventor (Saper volare)
De todos son conocidos los diseños de Leonardo da Vinci de máquinas voladoras, desde planeadores y helicópteros hasta un diseño de paracaídas (por si acaso), así como el tren de aterrizaje.
Pero los aportes de Leonardo también pasan por el mundo acuático y la ingeniería.
Entre sus bocetos se encuentra el diseño de un snorkel, prácticamente igual al que utilizamos ahora, una escafandra a doscientos años de los primeros buzos, y también, por si acaso, un salvavidas con forma de dona, tal cual los usamos hoy en día. Bastante previsor Don Leonardo.
Leonardo concibió un "canal puente", cuyo concepto es el que actualmente utilizamos en la esclusas del Canal de Panamá. Ideó la draga para dar mantenimiento a dichos canales, puentes levadizos tal como los utilizamos hoy en día, y en vista de que la llegada de la pólvora volvió obsoletas las fortalezas tradicionales, diseño una fortaleza de círculos concéntricos, el modelo es el mismo utilizado en El Pentágono.
Valga apuntar que Leonardo se ganó la vida más como ingeniero civil que en cualquier otra de la áreas que ejerció. Esto puede hacer muy feliz a varios ingenieros que conozco, pero sinceramente de las invenciones de Leonardo la que más agradezco en el día a día es el transporte ecológico autopropulsado mediante engranajes, es decir: la bicicleta. El reclamo de la autoría de Leonardo da Vinci sobre la bicicleta moderna es de lo más curioso, el boceto donde se describen lo engranajes y la moderna cadena no es de su mano, es un boceto más bien torpe y deslucido, esto más el hecho de la exactitud de su diseño hace pensar en una falsificación, pero el hecho es que el boceto es auténtico, ya sea una copia de uno de sus alumnos sobre un original, ya fuera realizado en sus últimos años cuando la enfermedad disminuyó su capacidad para el dibujo, Leonardo es el inventor de la bicicleta.
Si esto es asombroso, imaginen cuando gracias a un profesor italiano, me enteré que Leonardo fue el primero en pensar filtros de colores y dispositivos para regular la luz artificial, y concebir así la iluminación para espectáculos escénicos, no digamos que de ahí se implica la iluminación en general.
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