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Tuve la oportunidad de participar de una Master Class impartida por Sandy Lieberson, famoso productor que tiene a su haber trabajos tan fundamentales como Blade Runner, Novecento, o la mítica Performance.

No es mi intención hacer aquí un resumen sobre la clase, más me interesa compartir varias de las inquietudes e ideas que Sandy Lieberson dejo en mi cabeza y que supongo deben ser preocupaciones afines a todos los que nos aventuramos en el mundo del cine.

En materia pues…

Star System, y algunos asuntos contextuales

Es importante que tengamos desde el principio en cuenta que nos diferencia contextualmente de las gran industria norteamericana.

Sandy Lieberson comentó como desde el principio de un proyecto se plantea el casting, y catálogo este asunto como fundamental para un proyecto en la gran industria.  Esto es claro para el cine de los Estados Unidos y el cine de la India, donde existe un Star System establecido que incluso rebasa las fronteras.  La gente en América Latina va a ver las pelis de Will Smith y algunos freaks buscamos de Bollywood protagonizadas por Aamir Khan.

Sin embargo este fenómeno no se extiende al cine de América Latina y Europa, la gente no va a ver pelis europeas o latinoamericanas pensando en los actores.

Salvo contadas excepciones (fans obsesivos de Monica Belluci por ejemplo), el reparto no lleva a las personas al cine.

Sin embargo Lieberson agrega más cosas a este primer planteamiento que me parecen fundamentales: ¿Cuánto me va a costar? O mejor dicho: ¿Qué tipo de película voy a hacer?

Acéptemelo, al final todo se reduce a presupuestos y cuando nos planteamos un proyecto nunca sabemos a donde queremos llevarlo.

¿Festivales Clase A? ¿Distribución en canales de televisión? ¿Pequeños festivales especializados? Cada uno de estos estadios implica calidades y requisitos distintos, que debemos contemplar en nuestro primer planteamiento.

En sentido es que se debe ser honesto con el proyecto: ¿Cuál es su verdadero potencial?

Esto es algo cruel, pero realmente se sabe desde el principio cuando algo es para el gran público o solo para círculos determinados, no podemos pretender que una peli sobre homosexualidad se convierta en un hit fuera de las muestras de cine Gay.

Lo primero es el público objetivo al que quiero llegar.

Nuestros errores comunes (Europa y America Latina)

Estados Unidos esta cada vez más interesado en el mercado hispano.

Prueba de ellos es que las grandes Majors desplazan estudios y producciones a Panamá o Colombia, compran ideas originales de América Latina y hacen sus versiones para su público hispano interno, no en balde la mayor minoría de los Estados Unidos.

Esto abre un portillo que bien puede ser favorecedor para los productores de la periferia, en la medida que tengamos claro que queremos y que podemos esperar.

En estos momentos las divisiones de los grandes estudios dedicadas al cine independiente están cerrando, se creyó que se podía hacer dinero allí pero los resultados no fueron los esperados para la industria.  Esto debemos tomarlo como una dosis de 500mg de Ubicatex.

Si queremos jugar allí debemos jugar con las reglas de la industria, que para Lieberson pasan por ocuparnos de cosas básicas: “La primera persona que necesito para empezar un proyecto es a un buen director de producción”.

Claro, y es que uno de nuestros errores primordiales es pasar de la producción como si se tratara de un asunto ajeno a la calidad del producto final, todos muy artistas nos olvidamos de que va realmente esto.

En ese sentido es que también arrastramos la figura del buen director pero mal guionista y viceversa.  Hay que ser honesto con uno mismo, esa manía de dirigir los propios guiones no es saludable, para eso existen las dos figuras y son parte fundamental de la industria.

Fundamental también como el sonido, uno de las eternas deudas del cine en América Latina y Europa.  Nadie quiere dedicarle tiempo al sonido, en vista que la venta de bandas sonoras ya no reportan los beneficios de antes, nadie quiere trabajar en un banda sonora.  En el caso de La Misión, producida precisamente por Sandy Lieberson, nadie puede negar que la banda sonora es cuando menos un cincuenta por ciento de la película (esto lo afirma el mismo Lieberson).  Eso y no olvidemos que por algo se gasta dinero en sistemas de sonido de alta fidelidad, tanto en salas como a nivel de consumo casero, el sonido es parte de la experiencia del cine.

Y por supuesto, otro error primordial, no nos pase lo de aquel asistente a la Master Class de Lieberson: “Quiero realizar un película en inglés, con actores norteamericanos y que no parezca española ¿Cómo la vendo en Estados Unidos?”

A lo cual la respuesta parece obvia: ¿Para qué van a comprar un producto que ellos pueden hacer?  ¿Alguien dijo Pacto de Lobos?

Distribución

“Los realizadores ahora tienen el peso de cómo quieren distribuir sus producciones”  Sandy Lieberson

Es curioso, precisamente el factor de incertidumbre que pesa sobre el mundo audiovisual hoy, nos ha venido a abrir un abanico de posibilidades en materia de distribución y consumo con las que antes simplemente no contábamos.

Hablamos claro del poder de Internet, pero debemos verlo más allá de la carga y descarga de contenidos, la Web 2.0 encierra un enorme potencial y plantea un modo narrativo distinto a lo que hemos visto hasta ahora.

Ahora entran al escenario movidas como el Crowd Funding, los Crossmedia, distintas ventanas de exhibición y de consumo.

Ya he hablado aquí de El Cosmonauta, sin embargo no es ni el único ni el primer proyecto en esa línea, les recomiendo Four Eyed Monsters y Meanwhile, este último una película que se puede ver sin ningún orden.

Por un lado Internet tiene el efecto de integrar al público, redes sociales, bitácoras de la peli, etc.  Pero además estos elementos pueden volverse parte de una narrativa que trasciende lo fílmico ¿Debemos dejar de hablar de espectador y hablar de usuario? Tal como lo sugiere una amiga en su bitácora, parece que hacia allí vamos.

Cada vez los límites se cruzan con mayor facilidad, los recursos que parecían propios del video arte se vuelven parte del lenguaje audiovisual que todos manejamos, y creo además que las nuevas pantallas de exhibición y recursos

Estamos en un momento lleno de posibilidades, y Sandy Lieberson lo dijo con una frase lapidaria:

“Si yo estuviera empezando hoy, esos serían el tipo de proyectos en lo que me interesaría trabajar”