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No puedo negarlo, soy un autentico geek.

Y aunque me vine de Costa Rica huyendo de los lenguajes de programación, las oficinas llenas de momias abstraídas en el sopor inducido por la luz del monitor, no puedo renunciar al interés que en mi despierta el arte y las nuevas tecnologías.

Por eso pienso que mas bien dure mucho en encontrar Medialab Prado y la plataforma Hello World!

El primero un laboratorio para la experimentación con nuevas tecnologías, lo segundo, un proyecto que dirige su atención en la aplicación de la tecnología en el mundo de las artes escénicas.  Los resultados son como mínimo sugerentes y nos obliga a pensarnos las artes escénicas a la luz de las posibilidades técnicas.

Se que este es un tema que como mínimo levanta roncha, yo mismo he visto proyectos escénicos con trayectoria comprobada, como es el caso de Les Deux Mondes, cuyo primer espectáculo que tuve la oportunidad de ver, mezclaba tecnologías de proyección y video con la historia, regalándome una experiencia maravillosa como espectador.  El segundo espectáculo que me toco ver dos años después, no me voy a cortar, era una pura mierda, lugares comunes en la “dramaturgia” con el único pretexto de mostrar todos los ingenios con video que fueron capaces de inventar.

Lo dicho, al mejor mono se le cae el zapote.

Por eso sentía tanto interés por el Medialab Prado en general, y por la plataforma Hello World! en particular.

Medialab Prado

El Medialab es auspiciado por el ayuntamiento de Madrid, y sus instalaciones que se han venido quedando pequeñas, acogen a investigadores, programadores, ingenieros y artistas, que interesados en el impacto de lo que llamamos “Cultura Digital”, se dan a la tarea de investigar y producir, en alguno de los cinco enfoques que Medialab tiene abiertos en este momento: Interactivos?, Inclusiva.net, Visualizar, Laboratorio del Procomún y AVLAB.

(Como tarea les dejo revisar cada uno de los enlaces, no se van a arrepentir.)

En AVLAB es donde se ubica Hello World!, una plataforma de creación escénica independiente, que articula este proyecto de talleres de producción escénica, cuyo componente mas importante, para mi, fuera del tecnológico, reside en su espíritu colaborativo.

Esto es: se seleccionan varios proyectos a desarrollarse en el espacio del Medialab, de forma abierta, cualquier patas vueltas (léase el autor de este articulo) o persona seria con interés en el tema puede hacerse presente en el lugar, preguntar, aprender y si lo tiene a bien involucrarse en el proyecto, de manera que las propuestas originales se ven enriquecidas por el aporte colectivo.

Se dan talleres con artistas que estén trabajando con tecnologías

Esto permite por un lado que artistas escénicos puedan apoyarse en el conocimiento de personas mas cercanas a la tecnología, y que los artistas multimedia puedan ver ampliado el alcance de sus propuestas.

¿Y funciona?

Los proyectos que vi están todavía en puro desarrollo, y eso se nota, incluso en algún momento temí terminar perdiendo mi mañana, luego comencé a hablar con los equipos de dos de los proyectos y quede tan enganchando que no solo no tuve tiempo de hablar con otros equipos, si no que me quede todo el día a ver las presentaciones, salí de “cañas” con los equipos, termine en una fiesta “nerd” a las cuatro de la mañana y todavía tuve ganas de volver al Medialab para ver los proyectos que faltaban por mostrarse, creo que eso dice algo.

Paso a comentar algunos de los proyectos que mas disfrute.

Proyecciones Adaptables
de Guillermo Casado Lacabra

Luz infrarrojos y Processing para los mas entendidos.

La cámara lee los puntos que reflejan la luz infrarroja y de esta forma se indica cual es el área sobre la cual se debe proyectar. En otras palabras la proyección sigue los puntos en la escena, generando incluso la ilusión de profundidad.

Las posibilidades me parece son inagotables, mas en vista que se puede cambiar lo que se proyecta, desde animación, fotos, colores, video e incluso pueden fijarse proyecciones en distintos espacios de la escena.  Construir un escenario desde la proyección de forma interactiva.

single loop, double loop
de Mika Satomi

Esto me pareció super curioso, el vestido esta hecho con cables en sus sus costuras, que al estirarse y estar actuando como resistencias cambian la información que hacen llegar al procesador generando sonidos de forma directa a la manipulación de los tejidos.

Ya alguien en la presentación se pregunto como sonaría con una pareja haciendo el amor adentro…

Colores
de Daniel Sánchez Rodríguez

Este es fácil de explicar, la mesa emite bits según la posición de las esferas en su superficie, lo difícil es explicar que el movimiento responde a complejas técnicas de malabarismo.  No se trata de solo de quitar y poner, responde a la misma complejidad que se tendría con malabares en el aire.

Demodrama – Faces
de Enrique Esteban García, Patricia Esteban García e Ismael García Abad

Un poco en la misma línea del primer proyecto que comente, el escenario es proyectado y la mascara de la actriz es rastreada por el computador para proyectar los gestos sobre la misma.

Para mi Hello World! y sus talleres de creación escénica han sido un importante descubrimiento.

Mas pronto que tarde espero continuar acercándome a sus actividades, de las que insisto, rescato el carácter colaborativo.  En Costa Rica he visto como un artista escénico se vale de un artista multimedia para crear un proyecto, presentarlo incluso en espacios de creación plástica sin darle créditos a su colaborador, como si la obra se hubiese creado exclusivamente en su mente.

Admitámoslo existen quienes incluso se resisten a pensar en los nuevas tecnologías como medios expresivos por si mismos, con lenguajes y posibilidades propios.  Y son estos “artistas” los que nos regalan perlas como videos posproducidos con toda la paleta de filtros de After Effects, fotos mal retocadas digitalmente, proyecciones en plan Power Point y lo peor, algunos hasta ganan premios…

Colaboración, dialogo, participación, intervención, son palabras que se repiten en la definición de lo que es Hello World!, son palabras que deberíamos tener siempre presentes en nuestro esfuerzo por producir un arte acorde con nuestro contexto histórico y las inquietudes por nuestro futuro.