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Hace unos días en el trabajo, me dieron un proyecto: diseñar una campaña antibolsas plásticas. Me di a la tarea de investigar un poco sobre el tema, sin duda en mi “mundo de colores” no existía lugar para las imágenes que me iba a encontrar: basureros que parecían infinitos, ríos totalmente cubiertos por bolsas plásticas, animales muertos y atrapados en pedazos de plástico, delfines jugando con bolsas plásticas, en fin plástico, plástico y más plástico.



Toda aquella descarga gráfica me produjo un “shock” que me cambió el panorama por completo, de inmediato se me vino a la mente un libro que había leído hace unos años: “¿Qué han hecho con mi país?” de Michael Moore, un capítulo del libro se titula “Poderoso Caballero es Don Petróleo” en el mismo, Moore divagaba en sueños entre un camello, un helado sin lactosa y su bisnieta Anne, la conversación tenía lugar en el año 2054:

“Anne: He oído decir que cuando naciste había tanto petróleo que, de repente, todo empezó a hacerse a base de petróleo.
Y que la mayoría de esas cosas eran de usar y tirar. Hace un par de años a papá y mamá les concedieron hurgar en un vertedero. Mamá dice que tuvieron un golpe de suerte. Encontraron unas cuantas bolsas de plástico que no se habían degradado nada. Y dentro había muchas cosas de plástico. Realmente fueron muy listos al guardar tan bien todas esas cosas en las bolsas.”

Michael: Bueno, gracias pero fue por pura casualidad. Tienes razón, hacíamos muchas cosas a partir del petróleo, que convertíamos en plástico; tapizado de los muebles, las bolsas de las compras, los juguetes, las botellas, la ropa, los medicamentos, e incluso los pañales para bebé. La lista de lo que se hacía con petróleo y sus derivados es interminable: aspirinas, cámaras de fotos, pelotas de golf, baterías de coche, alfombras, fertilizantes, gafas, champú, pegamento, ordenadores, cosméticos, detergentes, teléfonos, conservantes, balones de fútbol, insecticidas, equipaje, quitaesmalte, bolígrafos, cedés, zapatillas de deporte… Todo, de una manera u otra, provenía del petróleo. Bebíamos agua de una botella de plástico y luego la tirábamos. Éramos capaces de gastar varios litros de gasolina para conducir hasta una tienda y comprar un litro de leche (que también venía en una botella plástica). Todas las navidades tu abuela recibía regalos que eran casi todos de plástico, colocados debajo de un árbol de plástico (pero que parecía de verdad). Y, sí es cierto que metíamos la basura en bolsas de plástico y las tirábamos.”


Efectos poderosos
Los efectos de la contaminación están aquí ante nuestros ojos, no hace falta que viajemos al año 2054, basta con observar a nuestro alrededor como los ríos llevan al mar miles de bolsas plásticas, como el plástico que usamos por unos minutos para llevar las compras del supermercado a nuestra casa tardan una eternidad en degradarse. En países como China se ha prohibido el uso de las bolsas plásticas, las estadísticas revelan que diariamente la población de este país usa 3000 millones de bolsas plásticas, pero… ¿A dónde va todo este plástico? La mayoría lo ocultan bajo tierra, contaminando el suelo donde se cultivan los alimentos y la otra parte es incinerado contaminando el aire que respiramos.

¿Existe una solución?
El problema es un círculo vicioso, aunque no hay una aparente solución mágica, existen medidas que sin duda contribuyen a “suavizar” el grave efecto del plástico en nuestro planeta.

Es hora de tomar la iniciativa, actuar separando nuestros desechos, reduciendo el uso de las bolsas plásticas y reutilizando las que ya tenemos hasta donde sea posible.

La próxima vez que utilice una bolsa plástica piense en los 1.000 años que va a tardar en descomponerse.

Se me acaba el tiempo, el señor Moore desea despedirse:

“Anne: … ¡Gracias Bisabuelo! ¿Quieres decir algo para terminar? La vela está a punto de apagarse.

Michael: Sí, cuando recuerdo esa época, me doy cuenta de que los diez años transcurridos entre 2005 y 2015 representan el momento más crítico para nuestra especie. La mayoría de nosotros intentó advertir a los demás del peligro de quedarnos sin petróleo, pero casi nadie hacía caso. Había gente que se preocupaba por los demás, por nuestros hijos y el planeta. Luchamos, pero no lo suficiente. Las fuerzas de la codicia y el egoísmo pudieron con nosotros.

Parecían empeñados en conducirnos a la extinción y estuvieron a apunto de lograrlo. Lo siento. Los sentimos. Quizá ustedes puedan hacer mejor las cosas.”

¿Será este extracto de esa conversación un presagio de lo que nos espera?
Quisiera pensar que el sueño de Moore está equivocado.

Datos impactantes

  1. Las bolsas de plástico pueden permanecer 1.000 años en el medio ambiente.
  2. Con la cantidad de petróleo necesaria para fabricar una bolsa de plástico, un auto podría recorrer 115 metros.
  3. Para fabricar plástico reciclado se necesita un 70% menos de energía que para fabricar plástico nuevo.
  4. El plástico mata cada año cerca de 1 millón de aves marinas, 100.000 mamíferos marinos e innumerables peces.

Como reciclar las bolsas en casa

  • Si la bolsa se encuentra limpia, seca y esta en buen estado, dóblela y reutilícela.
  • Se puede mantener una bolsa en casa para llenarla con las bolsas que vamos a reutilizar.
  • Si la bolsa esta deteriorada, no se puede reutilizar y está sucia, lávela y escúrrala muy bien.
  • Las bolsas de leche deben ser abiertas con la ayuda de tijeras o cuchillo, para lavarlas más fácilmente.
  • Ubique la bolsa en el contenedor de reciclaje.
  • Al estar limpia y seca estamos evitando que su humedad, grasa o residuos, contaminen los otros residuos que se encuentran en el contenedor de reciclaje.
  • Recuerde que en el contenedor de reciclaje los residuos deben estar limpios y secos, así evitamos q se contaminen y que sean susceptibles a la aparición de plagas, como cucarachas y ratones.