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El Monstruo de la indiferencia y el egoísmo se abre paso despiadado con motosierra y machete en tierras donde habitan la bondad y la solidaridad.

Hace días vengo amargándome por muchas cosas que suceden en este país, es inevitable sentir impotencia ante situaciones dignas del repudio, como la sangrienta e infundamentada masacre verde en la zona norte o los 78 millones de dólares que los ciudadanos de nuestra querida y amada Costa Rica le donaron gustosos a unos cuantos ejecutivos de tv como paga por hacerle un “extreme makeover” a una chiquita herediana.


Todo esto me puso a reflexionar… mientras que todos nosotros le ponemos combustible a la motosierra y le afilamos el machete al Monstrito hay gente que de verdad la está pasando mal, no tienen que comer, o la furia de un caudaloso río les arrebató su hogar y junto con él, el esfuerzo de años de trabajo.

Que bonito es criticar, que bonito es perder el tiempo en pensamientos que no aportan nada bueno, así que manos a la obra, dejemos de preocuparnos por cosas un tanto superficiales y que parecen ridículas a la par de los problemas que tienen muchas personas en estos momentos. Es sólo cuestion de organizarse y en minutos puede realizarse un aporte aniquilador para el famoso Monstrito como ejemplo: se me ocurrió ir por mi barrio y por mi trabajo pidiendo víveres y ropa para los damnificados, orgullosamente en cuestión de minutos ya tenía la sala de mi casa llena de bolsas con con alimentos y demás para llevar a la Fundación Pro Mundo.

Acciones como estas son las que verdaderamente hacen la diferencia, no seamos indiferentes…

Pueden realizar donaciones llamando a los teléfonos 22-90-60-94 ó 22-48-36-54