por Orlando Aguirre

Por lo general, cuando vemos una película lo primero que esperamos es entretenimiento y pasar un rato agradable.  Sin embargo, los espectadores somos agradecidos cuando un buen guión, además de seducir, lanza una serie de interrogantes cuyo fin es el de crear alguna reflexión sobre determinado tema. Lamentablemente, nuestras salas se encuentran saturadas de películas efectistas y muchas veces vacías. Dejan poco espacio para otro tipo de propuesta que pueda darle aire a la industria; un tipo de cine que en lugar de tener un mayor protagonismo ha pasado a un segundo plano. Recientemente, tres producciones han dado de que hablar, no solo por alejarse de lo común, sino por ofrecer un tratamiento más maduro e incluso más intelectual a sus guiones. “Crash”, “Munich” y “Syriana”,  películas pertenecientes al género dramático, abordan no solo la crisis social de los primeros años del presente siglo, sino también el aspecto político, que pasa a ocupar un papel más protagónico que el de mero entretenimiento.

Dura Realidad

Escrita y dirigida por Paul Haggis, la película “Crash” es un mosaico de historias contadas con un muy buen equilibrio y ritmo, reflejando diversas situaciones presentes en la ciudad de Los Angeles, California, de hoy en día. Con un elenco de primera en el que destacan Matt Dillon (nominado a los Oscar 2006 como mejor actor de reparto), Brendan Fraser, Sandra Bullock y Don Cheadle, el guión aborda diferentes temas, por desgracia, elementos cada vez con una mayor presencia en el que hacer estadounidense, y los analiza sutilmente mostrando  situaciones cotidianas con tintes accidentales.

Ante todo cabe resaltar el inteligente abordo al tema del racismo, que es presentado con tres ejemplos clásicos entre los cuales destaca el papel del emigrante árabe poseedor de una situación injusta, que se torna cada día más desventajosa a raíz de los recientes conflictos político-militares en medio oriente. Sin duda alguna, éstos son temas muy delicados desmenuzados inteligentemente, logrando despertar la inquietud y dejando como mensaje que ante los tiempos de adversidad solamente la actitud positiva de cada quien puede hacer la diferencia.

Doble Moral

El tema político está muy presente en las propuestas cinematográficas, y con el pasarde los años sigue dando de que hablar. Contrario a trabajos como “Minority Report” o “War Of The Worlds” donde la ficción era el ingrediente principal, el norteamericano Steven Spielberg regresa a la pantalla grande con “Munich”, un drama basado en los atentados terroristas ocurridos en dicha ciudad alemana allá por el año de 1972 con motivo de los juegos olímpicos.  Este es su cuarta incursión en el género histórico-dramático, precedida por trabajos interesantes como “Schindler´s List”, “Amistad” y “Saving Private Ryan”.

Protagonizada por un destacado Eric Bana, Daniel Craig, Ciarán Hinds, Mathieu Kassovitz y Geoffrey Rush entre otros, “Munich” va mas allá de ser un espectador ofreciendo un simple retrato de los hechos. Por el contrario,busca lanzar una serie de interrogantes con respecto al papel del gobierno israelí, que en forma deliberada y vengativa, envía un grupo de agentes a diferentes ciudades de Europa con el fin de eliminar a los autores intelectuales del famoso secuestro de la delegación israelí durante la olimpíada de 1972. Esta tesis, propuesta originalmente por George Jonas en su obra “Venganza: La  Verdadera Historia de un Equipo Anti-Terrorista Israeli”,  en la cual se basa el guión de esta película, ha generado una serie de comentarios encontrados en la comunidad judía al definir a los ocupantes del gobierno de aquel entonces como personas frías e inhumanas utilizadoras de una doble moral, quienes se escudaron en estos sangrientos hechos para cumplir con algo más. Incluso se atreve a lanzar la controvertida pregunta: ¿quiénes eran realmente los terroristas?

Spielberg ha demostrado valentía al denunciar estos actos, aunque sea desde un punto de vista artístico. Ha respondido a la confianza depositada en él por parte de un sector de la sociedad decepcionado de sus gobernantes, y que cada vez muestra más signos de desaprobación a este tipo de acciones, las cuales aunque, traten de desarrollarse en forma discreta, empañan la historia de una humanidad que aboga por la búsqueda de otro tipo de salida para sus conflictos.

Conspiración Petróleo

En este recorrido es imprescindible hablar de la reciente “Syriana”,  del realizador Stephen Gaghan. Con la actuación de George Clooney (de excelente desempeño) Christopher Plummer y Matt Damon, el filme analiza otro tema muy cuestionado, principalmente a raíz de los recientes conflictos en el medio oriente: el control de las petroleras.  La película basada en la obra de Robert Baer muestra el funcionamiento del negocio del llamado oro negro, y sugiere que los conflictos políticos suscitados en diferentes partes del globo como el Golfo Pérsico, son parte de un mismo mecanismo estructurado por magnates árabes y políticos gubernamentales muchas veces sin importarles el impacto que esto pueda causar en diferentes esferas sociales.  Hablar de “Syriana” es hablar de una película que presenta una posición de denuncia en un período históricamente sensible y en definitiva, pone en duda el móbil de diferentes gobiernos cuyas desiciones generan resultados lamentables, y muchas veces, irreparables.

Sin duda alguna, estos proyectos son claros ejemplos de que el cine, si se quiere,  puede convertirse en una herramienta de reflexión valiosa y en muchos casos, ser la voz en diversos temas que, por alguna razón, no cuentan con el apoyo necesario para ser expuestos y analizados en otros medios.  Ojalá existiese un mayor espacio en las salas de proyección para este tipo de propuestas, que pueden ayudarnos a hacer conciencia y posteriormente marcar la diferencia.