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Desde mediados del año anterior, con el estreno de los primeros avances, el filme Watchmen se ha convertido sin duda alguna uno de los filmes más comentados de los últimos meses debido a la complejidad y trascendencia del material original el cual muchos consideran infilmable.

La indiferencia de su creador por el proyecto así como la crítica de varios analistas de la obra original habían generado varios anticuerpos entorno a la idea de realizar una película. A pesar de los obstáculos, Zack Snyder ha logrado ensamblar una propuesta seductora y visualmente agresiva constituyéndose en la mejor adaptación de una obra de Allan Moore para el séptimo arte hasta la fecha.


La misión de analizar Watchmen es difícil. Solo el hecho de tener que ser comparada con la novela original presenta por sí mismo una serie de implicaciones pues de primera entrada se ha de entender que estamos ante una adaptación y que por ende no veremos la novela cuadro por cuadro. Tanto el director Snyder como su equipo de producción han hecho un magnífico trabajo al capturar el ambiente gráfico descrito en la novela. Cada toma al igual que su predecesora 300, fue debidamente planificada y calculada para emular las viñetas del cómic.

La música de Tyler Bates así como la selección de temas por parte de Bob Dylan y otros íconos de la cultura pop ayudan de forma eficaz a crear ese ambiente vivido durante la segunda mitad del siglo XX, plano temporal en que transcurre el filme.  Si bien en el aspecto narrativo se han hecho algunos cambios tales como historias secundarias dejadas de lado, la famosa alteración de la secuencia final y alguna que otra exageración en las secuencias de acción el filme logra mantener ese simbolismo y autocrítica presentes en la fuente original en donde la famosa frase de “ser o no ser” adquiere una nueva dimensión dentro de una sociedad actual en la cual hacer lo necesario no siempre implica hacer lo correcto, resaltando en sobremanera el elemento de doble moral.

Asimismo el elemento del tiempo, aquel aspecto recurrente por el ser humano es constantemente analizado y revalorizado de distintas formas  tanto en forma de símbolos como recursos en la trama. En algunos momentos el filme cae en ciertos lapsos o pausas truncando el ritmo narrativo. Esto se debe en  buena parte a una compleja estructura narrativa establecida por Moore en su novela la cual muchas veces el filme no logra amarrar de forma eficiente. Probablemente muchos de estos lapsos sean resueltos en la versión de director que veremos a final de este de año que incluye los segmentos de Tales of the Black FreighterUnder the Hood dentro de la línea argumental así como algunos detalles adicionales provenientes de la historia original.

A nivel actoral la película presenta un buen trabajo en general. Cada uno de los actores logra interpretar de forma eficiente su personaje pero por sobretodo la labor realizada por Jackie Earle Haley en el papel de Rorschach es digna de rescatar. El simple hecho de actuar con el rostro cubierto la mayor parte del filme es algo muy dificil de hacer con eficacia y Earle Haley sencillamente se luce en el papel.

En términos generales, Watchmen no solo constituye el mejor trabajo de Snyder como realizador sino también una muy buena adaptación de una compleja novela gráfica. Si bien muchas personas no veían con buenos ojos su realización, el resultado obtenido ha sido bastante acertado.

El rechazo por parte de algunos sectores ha generado posiciones encontradas tanto a nivel de crítica como audiencia degradando en algunas ocasiones y de forma injusta la calidad del filme. Este hecho no es aislado y ya ha ocurrido antes con otros filmes como el ahora considerado clásico Blade Runner. Es muy posible que con el pasar de los años Watchmen sea revalorada por las futuras audiencias hasta llegar a ser aceptada como punto obligatorio de referencia en el cine inspirado en el noveno arte.

Calificación: 8.5/10