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Como ha sido costumbre durante los últimos años, Marvel Studios estrena un nuevo filme dentro de una saga de super héroes iniciada por aquel 2008 con Iron Man. En esta ocasión se trata de Thor, adaptación del personaje basado parcialmente en la mitología nórdica e incorporado desde la década de los 60 al universo Marvel.

El filme es dirigido por el laureado Kenneth Branagh y protagonizado por un elenco encabezado por Chris Hemsworth, Nathalie Portman, Tom Hiddleston y Anthony Hopkins. Contrario a otros filmes de la saga Marvel, Thor presentó varias dificultades narrativas, pues la extensa mitología que ha acompañado al personaje debía adaptarse a un tono predeterminado por filmes como Iron Man y The Incredible Hulk.

¿Logró Branagh cumplir con el objetivo? El resultado es más que satisfactorio. Si bien se hicieron algunas modificaciones entorno al material original, el manejo de los elementos es el adecuado. El realizador sacó a relucir toda su experiencia y conocedor de la complejidad del material original,  logró construir un relato altamente entretenido, balanceado y con buenas dosis de humor. La historia en todo momento es lo suficientemente sugestiva para mantener la atención del espectador. Esta incorpora de forma eficaz ese elemento dramático necesario para hacer crecer a los personajes, humanizando sobre todo a los dioses de Asgard quienes no son acá un simple adorno. El argumento se divide en varias líneas sin llegar a resquebrajarse, manteniendo cierto equilibrio y de esta forma el interés del espectador en los hechos ocurridos tanto en Asgard como en la Tierra.

Un aspecto que sin duda los fans de Marvel agradecerán son las menciones o referencias hacia otros personajes de dicho universo como lo son Nick Fury, Hawkeye, Tony Stark y Bruce Banner.

El trabajo del elenco es en general cumplidor, logrando imprimirle dimensionalidad a sus personajes. Es necesario mencionar los aportes de Hopkins (Odin) y Hiddleston (Loki) como lo mas destacable de este apartado. El aporte de ambos es encomiable, especialmente el último quien se luce de gran manera como el villano de la película. Quizás acá el punto débil ha sido el trabajo de Nathalie Portman quien luego de entregar un gran papel en The Black Swan, nos presenta en esta ocasión una interpretación un poco irregular, con muy poca emoción en algunos tramos.

Técnicamente Thor esta a la altura de las expectativas. Los efectos visuales, vestuario y ambientación en general cumplen su cometido recreando las diferentes locaciones demandadas por la historia. Como era también de esperar, el compositor Patrick Doyle, aparece como el autor de la banda sonora del filme. Su trabajo si bien no llega a ser calificado como extraordinario, en general no decepciona. Este logra captar toda esa sensación épica y de majestuosidad de las secuencias en Asgard así como los momentos más humanos de Thor durante su estadía en la Tierra.

En términos generales estamos ante una buena adaptación de un comic no tan popular por parte de Marvel. Branagh sacó la tarea disimulando ciertas limitaciones a través de una estructura narrativa muy agradable caracterizada por un sentimiento shakesperiano muy intencional que le imprime cierta originalidad al relato.

Thor logra brillar con luz propia, muy lejos de ser aquel filme transicional esperado por algunos,  aumentando así la expectativa entorno a la próxima The Avengers, donde el dios del rayo tendrá sin duda un papel muy importante.

Una recomendación, como en toda esta serie de películas de Marvel Studios, no se levanten de su silla cuando inicien los créditos finales sino cuando terminan. Confíen en nosotros.

Calificación:8