Seleccionar página

Desde su aparición en el año de 1977, la saga de Star Wars ha cautivado a millones de espectadores alrededor del mundo. Sus diseños de naves y ambientaciones, considerados unos de los más originales han caracterizado cada uno de sus episodios como verdaderas joyas visuales. Pero, ¿alguna vez se han preguntado quienes son los artistas que están detrás de toda la conceptualización? Una pregunta bastante interesante sin duda.

En el año de 1976, George Lucas había terminado el guión de Star Wars, proyecto el cual venía desarrollando desde años atrás. La película contaba con la particularidad de tener una gran dificultad técnica, por lo que juntó a un grupo de jóvenes técnicos para formar su propia compañía de efectos visuales: Industrial Light and Magic (ILM). Aún así Lucas necesitaba de alguien con un gran conocimiento gráfico para definir los aspectos visuales de la cinta. Para ello contactó al artista Ralph McQuarrie, quien había trabajado anteriormente en la NASA, tenía la virtud de poseer una gran visión tecnológica la cual caracterizaría el universo que Lucas pretendía crear.


McQuarrie no solo se limitó a diseñar los planetas y locaciones de la película sino que también definió (con base en las observaciones hechas por Lucas) la apariencia de cada uno de los personajes.

McQuarrie trabajo como artista conceptual no solo para Star Wars: Episode IV: A New Hope, sino que continuó creando para Episode V: The Empire Strikes Back y Episode VI: Return Of The Jedi. Su labor no solo se limitó en la parte conceptual. Desarrolló las denominadas pinturas mate que se utilizaron como fondo en varias secuencias de las tres películas originales.

La técnica de la pintura mate le permitía desarrollar fondos los cuales se combinarían con secuencias en vivo permitiendo realizar tomas realmente sorprendentes. Como ejemplo de ello se pueden citar el palacio de Jabba, la Estrella de la Muerte en A New Hope y Return Of The Jedi, la Ciudad de las Nubes en The Empire Strikes Back. A partir de esta última, este artista contó con la ayuda de John Jhonston quien elaboró varios storyboards y previsualizaciones de muchas de las secuencias claves.

Con base en dichas conceptualizaciones, dos de los grandes maestros de los efectos especiales, Dennis Murren y John Dystra desarrollaron los efectos visuales y redefinieron su técnica creando una revolución la cual se mantiene constante hasta nuestros días.

Un aspecto importante de la trilogía clásica son los artistas que realizaron los posters promocionales de las películas. Para cada una de ellas se realizaron varios conceptos, muchos de ellos muy populares hoy en día los cuales fueron realizados por artistas de la talla de Drew Struzan, los hermanos Hildebrandt, Jhon Alvin y Cantrell quien se encargó de las versiones internacionales de los posters.

Para el año de 1997, George Lucas decidió re-editar sus filmes con motivo del veinte aniversario de Star Wars, pero esta vez incluiría metraje adicional a cada una de las películas. Para esta ocasión nombró al joven artista Doug Chiang como sustituto de McQuarrie. Chiang, junto con un renovado grupo de artistas, elaboró las conceptualizaciones para las nuevas escenas de la trilogía, siempre respetando los parámetros que McQuarrie dejó años atrás. En esta ocasión el trabajo era hasta cierto punto más arriesgado ya que se pretendía incluir tecnología digital como herramienta principal en el desarrollo de cada una de secuencias como el momento en que Han Solo (Harrison Ford) se encuentra con Jabba The Hutt.

Para esta ocasión Jabba debía caminar por lo que se realizó todo un estudio acerca de como debería moverse el personaje. Se presentaron varias opciones, incluso se propuso que volara a través de unos impulsores. Este estudio se hizo por parte de la artista Claudia Mullaly. También se puede ver una secuencia ampliada de la entrada a la ciudad de Mos Eisley. Para esta ocasión, se debía rediseñar prácticamente toda la ciudad, incluso se diseñaron personajes exclusivamente para esta secuencia. El trabajo fue realmente sorprendente. Dentro del grupo de artistas que participó junto a Chiang, se encuentran Erick Tiemens, George Hull, Ty Ruben Ellingson y Claudia Mullaly entre otros.

Este mismo grupo de artistas también se dio la tarea de rediseñar la Ciudad de las Nubes en Bespin para la edición especial de The Empire Strikes Back y superar lo que Lucas definió como una “sensación claustrofóbica” que no se pudo corregir en 1980. También participaron en los cambios que se hicieron principalmente en el palacio de Jabba y la secuencia del cierre final para Return Of The Jedi. Esta última debía mostrar por primera vez en ese entonces, la ciudad de Corouscant, la cual simplemente se mencionaba en un par de ocasiones pero nunca se había visto.

Para el año de 1998, Chiang junto con el resto del equipo empezó a elaborar el arte para lo que sería la nueva película de la saga: Star Wars: Episode I: The Phantom Menace. Los artistas gráficos tuvieron en esta ocasión mucho trabajo. La película no solo presentaba nuevos personajes sino también nuevos mundos, por lo que tuvieron que hacer mucha investigación para definir cada uno de los nuevos elementos. En el caso del diseño de la ciudad de Theed en Naboo, se requirió de todo un estudio de culturas para definir aspectos muy importantes como el vestuario y la arquitectura del lugar. De acuerdo con Chiang, la ciudad debía reflejar un ambiente bastante ceremonial por lo que investigaron varios movimientos artísticos especialmente los provenientes del medio oriente para crear el efecto deseado. En el caso de la ciudad de Corouscant, la cual tenía una mayor participación en esta, ya existía un precedente. Esta había hecho una pequeñísima aparición en las ediciones especiales de 1997 por lo que parte del proceso creativo había sido adelantado. Según cuenta Chiang, para este planeta debieron recurrir a fuertes influencias de la arquitectura contemporánea. No solo se debía reflejar un fuerte aspecto artificial sino que además se quería reflejar un ambiente con ciertos elementos presentes en las grandes ciudades norteamericanas de los años veinte.

Pero no todo se limitaba allí. La película pretendía llevar los efectos visuales más allá de lo alcanzado. Lucas no solo pretendía crear escenarios totalmente digitalizados sino también la introducción de personajes quienes interactuarían con actores de carne y hueso. Como ejemplo de ello se encuentra Jar Jar Binks quien si bien no fue muy aceptado por el público fue todo un triunfo artístico en lo que a su elaboración se refiere.

Uno de los escenarios mas complicados de elaborar fue el trayecto de la carrera de los Pods en el planeta Tatooine. Según John Knoll de ILM, no había forma de filmarlo realmente por que no existía un escenario así. De esta manera se dieron a la tarea de crearlo desde cero partir de un ordenador. Esto constituyó un gran esfuerzo no solo de los expertos en computación sino también de los artistas quienes tuvieron que diseñar la ruta (incluyendo texturas y obstáculos) por donde correrían los Pods.

Una herramienta importante que les permitió llevar aún más allá la utilización de los storyboards fue el uso de los animatics o secuencias animadas. Estas, basadas en las previsualizaciones hechas a través de los “storyboards” permitían tener una versión bastante cercana a las secuencias finales. En un principio, éstas fueron desarrolladas en 1980 para la filmación de The Empire Strikes Back. Los primeros intentos consistían en animar bocetos a blanco y negro. Los “animatics” fueron totalmente mejorados para The Phantom Menace. Para esta ocasión se realizaron en computadora permitiendo obtener un esqueleto de la secuencia final. Según Rob Coleman, supervisor de ILM, esto le permitía obtener un mejor aprovechamiento de los bocetos realizados por el departamento de arte, además de ahorrar tiempo y dinero.

Luego del lanzamiento de The Phantom Menace en 1999, Lucas y su equipo empezaron a trabajar en los bocetos de lo que sería la siguiente película: Episode II: Attack Of The Clones. Para esta ocasión utilizaron el arte conceptual digital. El artista Erick Tiemens fue el encargado de desarrollar el proyecto. Muchas de las ilustraciones eran boceteadas a mano para luego ser terminadas digitalmente. De acuerdo con Tiemens, al ser terminadas en ordenador, la ilustración obtiene una textura y atmósfera bastante buenas las cuales permitían acercar el boceto a la escena ya terminada. Lucas asegura que este tipo de ilustración les permitía hacer cambios de una forma más rápida y de esta forma enfocarse mejor en lo que buscaban en cada toma de la película muy en especial en la secuencia de la batalla de los clones en el planeta Geonosis.

La película sin embargo presentaba otra particularidad: el ejército de clones debía ser totalmente digitalizado por lo que se requirió de todo un gran estudio en conjunto de la anatomía por parte de los diseñadores para crear no solo la apariencia sino movimientos que sean realmente creíbles para el espectador.

Se realizaron cientos de ilustraciones planas no solo para estudiar la anatomía humana sino también para definir la apariencia de los clones, la cual no debería de diferir mucho de los stormtroopers de las sagas originales.

En cuanto al escenario de la batalla de Geonosis, al igual que en The Phantom Menace, Lucas su equipo recurrieron a la tecnología digital para recrear la atmósfera perfecta. De acuerdo con Ron Coleman, se realizaron no solo ilustraciones digitalizadas sino también maquetas las cuales mezcladas con otros elementos en el ordenador, recrearon el escenario que buscaban dada la dificultad de encontrar uno real y filmarlo para su posterior modificación.

Lucas y su equipo se encuentran trabajando en la última película de la saga cuyo rodaje empezará en el mes de julio del 2003. De acuerdo con declaraciones del productor Rick McCallum, el guión ya está casi completo pero las previsualizaciones de las secuencias principales de la película se han estado trabajando desde el año anterior. De acuerdo con McCallum, siempre esta la meta de superar lo realizado hasta el momento.

No cabe duda de que al igual que las entregas anteriores, la película será todo un espectáculo visual por lo que desde ya puede ser considerada como un nuevo reto que tendrán que superar los habilidosos artistas de ILM.