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El género de filmes inspirados en historias apocalípticas ha dejado mucho que desear últimamente. Con regularidad la audiencia es expuesta a una serie de propuestas fabricadas bajo el mismo molde, sin ton ni son, destinadas a imitar de alguna forma al clásico Mad Max a través de una carga de clichés y argumentos en el límite de lo absurdo.

The Book of Eli, estelarizada por Denzel Washington, escapa un poco de ese molde para relatar una historia ambientada treinta años después de un evento apocalíptico, en la cual un extraño forastero es perseguido por llevar consigo el único ejemplar existente de un misterioso libro, considerado por muchos como una poderosa arma. Con esta propuesta, The Hughes Brothers regresan a la pantalla luego de prácticamente nueve años de ausencia desde su último proyecto: From Hell.

En esta ocasión, los realizadores optan en un principio por presentar los hechos desde un punto de vista más simplista, descartando un poco el elemento espectacular visto recientemente en otras producciones como Terminator Salvation, centrándose más en aspectos intrínsicos, desarrollados por  los tres protagonistas de la historia: Eli (Washington), Solara (Mila Kunis) y Carnegie (Gary Oldman). La propuesta presenta de esta forma un planteamiento sugestivo permitiendo a la audiencia identificarse con el personaje principal. Si bien a simple vista parece algo fácil de hacer, este tipo de estructura requiere de gran peso para sustentar sus casi dos horas de duración.  El tema del poder de la fé  es abordado en general con cierta inteligencia  planteando varias interrogantes sobre su prescencia en la sociedad, sin embargo el guión  opta desafortunadamente por responder varias de ellas  de una forma no muy acertada a través de elementos de acción generando cierta irregularidad en su metraje.

Las actuaciones son de lo más rescatable. Denzel Washington oportuno como siempre en su rol principal, el cual logra complementarse muy bien con el personaje de Kunis a lo largo de la película,  pero sin duda alguna,  es el reconocido Gary Oldman el que se roba las palmas en un oficio al que le hemos visto antes: hacer de villano. La ambientación y puesta en escena son  muy bien cuidadas en cada toma, generalmente fortalecidas por una sugestiva fotografía caracterizada por un fuerte tinte magenta.

Si bien The Book of Eli presenta sus irregularidades, tampoco podemos negar que tiene sus momentos de genialidad y en general sus aspectos positivos son más abundantes que  los negativos.  Su propuesta en general es sugestiva y puede ser considerada como una buena adición al género de filmes apocalípticos.

Calificación: 7