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Cuando dejamos atrás los ojos ingenuos

Para nadie es un secreto que algo ha cambiado en el entretenimiento para niños, personajes especialmente bizarros, temáticas y tramas de mayor profundidad, alusiones al mundo adulto.

Comparadas con las producciones clásicas para niños, el trabajo de grupos como Pixar y Nickelodeon es cuando menos inquietante, se han dejado de lado las convenciones propias del género, se trata de hablar tanto con el público adulto como con el público niño, sus tramas no están enraizadas en la lejana tierra de la fantasía, por el contrario son espejo del mundo cotidiano.

Como siempre este es terreno fértil para la polémica, sin embargo, en lo personal, me parece que los adultos tienden a subestimar a los niños, y los niños. pues los niños muchas veces nos sorprenden, y si no, hagan memoria, recuerden un poco de cuando eran niños.

Lo que quiero decir es, en general, los niños son capaces de acercarse a cualquier tema, si se les da el espacio y las herramientas adecuadas para ello, al contrario de los adultos, no tienen tan incorporados los tabúes y prejuicios.

En general, el problema está en los adultos, que se asustan y no establecen espacios para compartir el entretenimiento para “niños”. Digo esto porque todavía hay quienes ven el cine y la televisión una especie de niñera del futuro.

Bien, desvaríos pseudopsicológicos aparte, me gustaría comentar cuatro fenómenos cinematográficos recientes, más o menos, “Buscando a Nemo” o “Finding Nemo”, “Los increíbles” ambas realizadas por Pixar, “Bob Esponja, la película” de la gente de Nickelodeon y finalmente “Una serie de eventos de desafortunados”, en esta última hago trampa, pero eso lo mencionaré más adelante.

Vamos con lo nuestro.

Un tratado sobre la discapacidad

Fuera del impresionante despliegue técnico que trae consigo, lo que más me impresionó de “Finding Nemo”, fue su profundidad temática. Es una película con un principio triste, e inmediatamente después nos lanza a la historia de Marlin y Nemo, la historia de un niño con una discapacidad física (Nemo no tiene bien desarrollada una de sus aletas) y del típico padre sobreprotector de un niño con discapacidad.

El tema es fuerte, y sin embargo, es tratado de forma tan adecuada que no dudo que a muchos se les haya pasado por alto. Hace algunos años un tema tal hubiese recibido un tratamiento mucho más burdo.

Y sin embargo la película no se queda ahí, en el pez payaso que nace con una aleta corta, conoceremos un pez ángel que tiene una aleta dañada producto de un accidente huyendo de la pecera, y la pecera ¿Alguien ha visto algo más parecido a una institución mental? Estamos hablando también de discapacidad psicológica, y si eso no es el padecimiento de memoria corta que sufre la pececita Dory, no sé que lo sea.

De acuerdo, estábamos muy ocupados riéndonos, pero finalmente los tiburones de la película, no son más que un grupo de apoyo tratando de superar una adicción, que como en nuestro mundo real, nos aleja y se convierte en discapacidad.

Al final, es una película que aboga por la tolerancia y comprensión hacia quienes padecen algún tipo de discapacidad, el que sea, eso es lo que aprende Marlin cuando logra confiar en una pececita con problemas de memoria corta, y también cuando comprende que la diferencia física de Nemo, no lo incapacita para la vida.

De la familia como un equipo

De “Los increíbles” ni hablar, es una película para los que nos criamos con los héroes de finales de los setentas y principios de los ochentas, mamelucos ajustados, superpoderes y fondos musicales pegajosos.

Y sin embargo todo eso para hablar sobre la estructura familiar, y a diferencia de lo que estamos acostumbrados, no solo se trata de una familia de superhéroes venidos a menos, sino que en lugar de la familia “perfecta” donde papá tiene la razón y mamá lo confirma, esta es una familia que debe aprender a trabajar en equipo, donde los distintos personajes deberán hacer frente a sus errores y ceder, por el bien de todos los demás.

Si claro, no dudo que los niños la disfruten, pero también aparecen en pantalla preocupaciones mucho más cercanas al mundo adulto ¿Se me ve la celulitis en este uniforme tan ajustado? Por otra parte, el comportamiento de estos héroes no es necesariamente el estereotipo de virtuosismo que nos vendieron cuando niños.

El mundo se transforma, y sus representaciones también se transforman, un personaje como Etna, la modista, hubiese sido intolerable hace algunos años, hoy me hace sonreír y recordarme de un muy querido amigo gay.

¿Cual es la relación entre esa esponja y la estrella de mar?

Continuando el tema, con motivo de la presentación de “Bob Esponja, la película” en el sureste asiático, volvió la polémica ¿Cuál es la orientación sexual de esa esponja? A lo cual la respuesta de Nickelodeon es: Bob Esponja es asexual. Claro, como corresponde a una esponja. En lo personal a mi no me desvela la identidad sexual de los personajes de caricatura, no deseo acostarme con ellos. Pero considero realmente divertido crear un escenario tan surrealista como es “Fondo de Bikini” para burlarse de elementos de la vida cotidiana.

No lo voy a negar, Bob Esponja, no es ningún manifiesto existencialista ni nada por el estilo, pero me entretiene, y entretiene a muchos niños a mí alrededor.

Respecto a que Bob Esponja tenga un inusitado grupo de seguidores jóvenes adultos, me parece que responde únicamente a las asociaciones que somos capaces de hacer, producto de nuestra propia experiencia. No hay nada más que ver buscar ahí.

El entretenimiento en lo desafortunado

Aquí dije que había trampa, y es así. No he visto “Una serie de eventos desafortunados”. Pero quede hechizado con el adelanto, la fotografía de Lubeski, y esa estética gótica que es ahora referencia gracias al trabajo de Tim Burton.

Sin embargo, si he podido acercarme a la obra de “Lemony Snicket”, y comprobar que se trata de una poética de lo desafortunado.

Esto me gusta, no solo porque sienta afinidad con la estética de lo triste y lo oscuro, sino porque me parece verdaderamente singular que un autor se dedique a escribir literatura para niños partiendo de la desventura, nada de finales felices, nada de mundos ideales, y que sea tan exitoso como para que sea realizada una película con este material.

Lo dije al principio, y lo repito a veces vemos a los niños con ojos muy ingenuos.

Creemos que el mundo de los niños debe ser como el de una especie de Siddharta del siglo XXI, ajeno a la muerte, las guerras las epidemias y los tsunamis. Es como si resintiéramos el hecho que nuestra infancia fue consciente de ese tipo de cosas, y sea intolerable que la de ellos también sea así.

Quizás sería más fácil comprender que a través del conocimiento de las esquinas filosas de las vidas, es que podemos evitar tropezar con ellas.

De la fábula homogenizante a la reflexión sobre lo particular

Lo clásico siempre han sido las historias con moraleja, historias que pretenden instruirte sobre donde esta el bien y donde esta el mal. Recursos culturales que permiten introducirnos desde pequeños en el mecanismo social.

En estas historias moralizantes no hay espacio para la diferencia, existe un modelo a seguir y un ideal comportamiento, así nos entretienen de niños y así crecemos.

Lo realmente trascendental de este nuevo entretenimiento para niños, y no tan niños, estriba en el distanciamiento con el modelo moralizante.

Este nuevo cine retrata situaciones de lo cotidiano, y pone a sus personajes a buscar sus respuestas, sin establecer verdades absolutas o dogmas de obediencia. El bien y el mal son relativos ¿Qué esto es producto de la postmodernidad? Pues lo es, y enriquece tanto como complica lo que creemos que debemos transmitir a los niños.

En el fondo el problema no es de ellos, el problema es nuestra imposibilidad para acercarnos.