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El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford, es un filme que ha dado mucho de que hablar por parte de la crítica especializada desde su estreno en el 2007 hasta la fecha. Su originalidad a la hora de retratar al conocido bandolero y las circunstancias que rodearon su muerte la han demarcado como una propuesta única en su género. La actuación y posterior nominación de Casey Affleck (Robert Ford) a un premio de la Academia como mejor actor de reparto este año, es considerado su logro más importante. Sin embargo, esto ha dejado en un segundo plano otros aspectos importantes dignos de resaltar y que definitivamente le dan una mayor validez a esta propuesta fílmica por parte del novel realizador Andrew Dominik.


La película, basada en la novela histórica de Ron Hansen, se sale por completo del característico “western” donde las balas y acrobacias de jinetes se vuelven recursos recurrentes por los realizadores. En este caso Dominik junto con los productores Ridley Scott y Brad Pitt decidieron darle un enfoque sobrio y más íntimo de la vida de Jesse James, la relación con su familia y bandoleros que le acompañaron en su último año de vida. Sus cuestionamientos, su tardío filosofar acerca de la percepción de los demás acerca de su vida en contraposición como es ésta realmente. Pero sobre todo su extraña amistad con un don nadie como Robert Ford, extraño admirador quien monta su muerte con el afán de obtener fama y hacerse de un nombre dentro de la sociedad norteamericana de dicha época. Todos éstos elementos se conjugan de manera fresca para formar las bases sobre las cuales se mueve este interesante filme. Pero sin duda alguna, mucho de esto no hubiese quedado plasmado en la pantalla sin el extraordinario trabajo fotográfico del experimentado Roger Deakins. Es acá donde este artista de las luces y sombras, nominado cinco veces al Premio de la Academia, realiza quizás uno de sus mejores trabajos hasta la fecha. Debido a un tono realista y más dramático, la película busca producir imágenes naturales y con cierto añejamiento que permitan recrear con mayor exactitud la época de 1890 sin mayores idealizaciones y convencionalismos hollywoodenses. En términos de éste fotógrafo, “El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford es a secas un western victoriano”.

Para lograr esto, Deakins decidió rodar la película en el formato de Super 35 milímetros usando lentes de corto alcance dejando de lado la luz directa optando a su vez por transmitir una iluminación mas suave y distorsionada tanto en exteriores como interiores diurnos. Para las secuencias nocturnas, en especial en interiores, el fotógrafo trata de que prácticamente toda la luz provenga de sutiles destellos producto de una candela o una lámpara de canfín generando un interesante tono sepia complementado muy bien con la paleta de colores utilizada a nivel de vestuario y construcción de escenografías.

En cuanto a las locaciones se refiere Deakins junto al director realizaron una extensa búsqueda hasta definir a las ciudades de Calgary, Edmonton y Winnipeg en Canadá como la base para el rodaje de ésta película. “Estábamos interesados en darle al proyecto un estilo en particular. Muchas de éstos lugares estaban a kilómetros de distancia. Edmonton y Winnipeg funcionaban muy bien para ciertos propósitos, pero Andrew deseaba darle ese sentido Victoriano a varios exteriores en especial de las ciudades, por lo que Winnipeg se convertía en un elemento a considerar. Fue realmente complicado encontrar todo eso en lugares que a primera instancia no parecían ideales para rodar”.

En ciertas secuencias, Deakins hace uso de la técnica bleach-by-pass (proceso que permite la retención de plata en la emulsión del rollo) para desaturar un poco más el color y aumentar la presencia de tonos negros jugando por momentos con elementos de un contraste y fuerza interesantes. Esto permite como resultado la creación de esa sensación de época.

Sin duda alguna, El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford es una interesante lección de historia. El esfuerzo fotográfico logra contribuir de manera eficiente a ese enfoque realista del por qué este personaje fue asesinado por alguien a quien consideraba su amigo, eliminando cualquier perjuicio y estereotipo innecesario haciendo total justicia a la personalidad de una de las leyendas de la historia americana.

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