Seleccionar página

Cuando una buena reinvención hace la diferencia

El famoso agente regresa nuevamente con Casino Royale. La cinta considerada como todo un acierto muestra a Daniel Craig en el papel estelar llevando al espía hacia rumbos jamás imaginados.

Después de veinte películas y cientos de millones en taquilla, la saga iniciada a mediados de los 60 del personaje creado por Sir Ian Fleming mostraba grandes signos de cansancio en Die Another Day.


La película protagonizada por Pierce Brosnan y Hally Berry no solo será recordada por su enorme éxito comercial, sino también como aquella que casi le pone un punto final a la carrera cinematográfica del 007. Su absurdo guión estaba plagado de personajes acartonados, situaciones ridículas (Bond surfeando en un tsunami, por ejemplo) y chistes tontos. Brosnan, uno de los más molestos con la calidad de la película responsabilizó a los productores del resultado, hizo mancuerna con los detractores del filme y decidió alejarse por completo de la franquicia dejando huérfano al famoso espía. Hasta ese momento todo parecía indicar que no habría mas para James Bond.

Luego de haber superado todos los obstáculos, el agente recibe una nueva oportunidad y regresa rejuvenecido en el filme Casino Royale, la número 21 de la serie. Dirigida por Martin Campbell la cinta es considerada un relanzamiento total del personaje dejando de lado las otras entregas y presentando a un nuevo Bond diametralmente opuesto a los anteriores: Daniel Craig. Su elección fue muy criticada en su momento pues, según varios sectores, su rubia y tosca apariencia no concuerda con la imagen refinada establecida por sus predecesoras.

A pesar de éstos comentarios, Craig entrega a un 007 digno del aplauso. Es mas, quizás, el mejor después del trabajo de Sean Connery. El personaje ésta vez es inmerso en un contorno más realista mostrándose simplemente como un asesino sociópata, frío y arrogante que usa mas la fuerza bruta y el combate mano a mano en lugar de aquellos inventos ridículos para cumplir con sus objetivos. En otras palabras, aquí no hay espacio para autos invisibles, lapiceros bomba o lentes de rayos X. Las motivaciones del agente, sus traumas y amoríos son entremezclados sutilmente para crear al Bond mas humano que se haya exhibido en el cine. A pesar de su duración, Casino Royale es una sólida película de acción la cual entremezcla de manera acertada los momentos dramáticos con muy buenas secuencias de acción dando como resultado una trama balanceada en todos los sentidos. A esto hay que agregar una muy creativa presentación de créditos y una interesante banda sonora de David Arnold quien solo utiliza el famoso tema de Bond hasta el final.

Sin embargo los cambios no se quedan allí. Personajes tan característicos como Q (el inventor) y Moneypenny (la eterna enamorada de Bond) fueron excluidos en esta nueva entrega para terminar de darle una connotación más contemporánea. Solo M, la jefa de Bond regresa en encarnada de forma elegante por Judy Dench. Pero si de buenas actuaciones hablamos es necesario recalcar el buen trabajo de la francesa Eva Green (Kingdom Of Heaven) como la espía Vesper Lynd de la cual se derivan varios de los mejores diálogos de la película (excelente química con Craig).

En resumen, el director Campbell la vuelve a hacer. 11 años después de presentarnos de forma eficiente a Brosnan en Golden Eye, el neozelandés hace un mejor trabajo con Craig en una película narrada con inteligencia y mostrándonos a personajes mas interesantes (y humanos) saliendose de varios de los ridículos parámetros establecidos a lo largo de la serie demostrando que el agente 007 está de regreso mas fuerte que nunca.

Sin duda, Casino Royale en una película que será considerada ,en los años por venir, como una de las mas destacables de la franquicia.

Trailer