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En el año 2008 uno de los superhéroes de Marvel tuvo al fin su oportunidad de debutar en la gran pantalla: Iron Man. El personaje lo hizo de una forma exitosa a través de una de las mejores propuestas de la denominada oferta de verano estadounidense llevándose no solo la aprobación de los críticos sino también excelentes cifras en taquilla. La sola idea de una secuela no se hizo esperar y para este 2010 el héroe enlatado regresa a través del filme: Iron Man 2 y de nuevo bajo la dirección de Jon Favreau.

El filme continúa de forma inmediata los hechos narrados en el primer filme bajo un estilo visual muy similar. En esta ocasión, Tony Stark (Robert Downey, Jr.) debe asumir las consecuencias por revelar su identidad secreta e impedir que el gobierno y otros personajes traten de tomar control de la famosa armadura.

El director opta esta vez por asumir otra dirección a través de un enfoque mas intrínsico, es decir decide centrarse mas en los personajes especialmente en la figura de Stark y su actitud autodestructiva,  tal vez sacrificando ese discurso armamentista característico en la primera parte. El equipo de producción toma ciertos riesgos en parte a la necesidad de introducir varios elementos y referencias propias del universo Marvel así como otros personajes (Nick Fury, Black Widow y War Machine) allanando el camino para filmes venideros como Thor, Captain America y The Avengers.

El guión es quizás algo plano por algunos momentos  desbalanceandose  producto de la utilización de mas secuencias de acción de lo usual pero en general se logra salir avante explotando de forma eficiente varios elementos de su puesta en escena pero muy en especial por  el aporte de  Downey Jr., Sam Rockwell y Mickey Rourke quienes demuestran no solo su calidad como intérpretes sino también el estar a la altura del reto.

En general, Iron Man 2 es fiel al espírtu impreso en su predecesora:  buena dosis de humor y adrenalina a través de interesantes secuencias de acción.  Toma los hilos argumentales introducidos con aterioridad mezclándolos con nuevos elementos llevándolos totalmente a otro nivel, creando esa sensación de ser parte de algo mas grande.  El ritmo impreso por el director Favreau  hace de ésta una película agradable, sumamente entretenida haciéndole justicia a su predecesora dejandonos  a la vez con ganas de querer ver mas.

Calificación: 8