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El nacimiento de un genio

Hablar acerca de animé es sin duda, comentar acerca de uno de los movimientos artísticos de mayor auge en nuestros días y hacerlo, implica sin duda, hablar de Hayao Miyazaki.

Considerado uno de los precursores de ese género, este artista japonés ha inspirado con su trabajo a generaciones enteras alrededor del mundo durante muchos años convirtiéndolo en un hito dentro de la animación y el cine en general.

Hayao Miyazaki nació en Tokio en el año de 1941. En un principio, se dedicó a estudiar economía, luego decide darle un vuelco a su vida al comenzar a trabajar como animador en la compañía Toei Douga en 1963 y así logra desempeñarse como dibujante. Durante ese periodo, conoció a otro apasionado de este arte: Isao Takahata, quien se convertiría en su colaborador y productor de varios de sus proyectos más importantes.


Los años setenta fueron un periodo bastante importante para este artista, ya que en el año 1974 trabajó como animador en la serie “Heidi”, bajo la dirección de su amigo Isao Takata. Dicha serie tuvo un éxito sin precedentes dentro como fuera del Japón convirtiéndose en un verdadero clásico del animé. Para el año de 1978, los estudios Toei le dieron la oportunidad de dirigir su primera serie de televisión: “Conan: el niño del futuro”.

Nace Studio Ghibli

Tiempo después, Miyazaki se independiza y presenta su primer proyecto como director para la pantalla grande: “Lupín III: El castillo de Cagliostro” (1982). También para ese entonces comenzó a desarrollar uno de los grandes clásicos del animé: “Nausicaä of the Valley of the Wind”, la cual finalmente vería la luz hasta el año 1984. La película, con un éxito impresionante, le permitió a Miyazaki fundar junto con su colaborador Isao Takahata lo que sería su propio estudio de animación y uno de los más importantes hasta la fecha: Studio Ghibli

Ese mismo año, el estudio empezó a producir la película “Laputa: The Castle In The Sky” estrenada finalmente en el año 1986.

Una de las razones para haber construido el estudio, era el interés del realizador de dedicarse a producir animaciones exclusivas para ser exhibidas en el cine.

Su deseo por trabajar únicamente ideas originales lo llevó a explorar diferentes temas como la profundidad y espiritualidad del ser humano sin olvidar el positivismo presente en cada una de sus historias ya que deseaba crear un cambio en la forma de ver el mundo buscando el fortalecimiento del espíritu humano.

Miyazaki consideraba que la televisión era un medio que limitaba la creatividad en la elaboración de las series animadas sacrificando muchas veces la calidad tanto a nivel de historia como de animación por obtener un producto el cual fuese asimilado por las masas en poco tiempo.

Su siguiente proyecto fue “My Neighbor Totoro”(1988) la cual fue elaborada al mismo tiempo que “The Grave of the Fireflies” dirigida por su amigo y colaborador Isao Takahata. Según cuenta el realizador, se utilizó parte del presupuesto perteneciente al proyecto de Takahata para elaborar “Totoro”, ya que en un principio, nadie estaba interesado en el proyecto. La elaboración de ambos proyectos fue un caos total, el cual casi termina con el estudio ya que éste no contaba con recursos de personal suficientes para elaborar dos filmes al mismo tiempo.

Esta sería la primera y última vez que el estudio emprendería dos proyectos grandes en forma simultánea. Si bien ambos filmes no tuvieron un impacto en la taquilla, si fueron elogiados por la crítica gracias a su gran calidad artística ganando premios en diferentes festivales del Japón y Europa.

Para el año 1989, se presentó el filme “Kiki’s Delivery Service” la cual se convirtió en el filme más taquillero de Japón de ese año. Un dato curioso es la disconformidad del creador de Kiki, quien a pesar del éxito obtenido, no se sintió a gusto por la adaptación realizada ya que en el guión se simplificó mucho la relación entre los personajes además del cambio de algunos elementos pertenecientes al trabajo original con el objetivo de darle un mayor tratamiento moralista a la obra. Poco después del éxito obtenido con Kiki, Miyazaki empezó a trabajar inmediatamente en la producción de la película “Only Yesterday”, película estrenada finalmente en 1991.

Al año siguiente, después de superar una etapa de reestructuración la cual incluía la construcción de un nuevo estudio, se estrena el filme “Porco Rosso”. En este filme, el realizador hace evidente con mayor fuerza su pasión por el vuelo, un tema que siempre ha capturado su interés y ha estado presente en muchas de sus películas anteriores. Considerada todo un éxito, “Porco Rosso” logró colocarse como líder de la taquilla japonesa sobrepasando a películas tan famosas como “The Beauty and the Beast” de Disney y “Hook” de Steven Spielberg.

Los dorados años 90

El principio de la década de los noventa trajo grandes satisfacciones para el estudio ya que “My Neighbor Totoro” y “Porco Rosso” fueron exhibidas en los Estados Unidos con resultados sorprendentes. Para esta última se contó con la participación del actor de origen francés Jean Reno en el doblaje de la voz del cerdo, algo que sencillamente Miyazaki disfrutó mucho pues él se considera un admirador de este singular actor.

Después de trabajar como productor para “Whisper of the Heart,” (1995), Miyazaki presenta “Princess Mononoke”, (1997) historia sobre Ashitaka, un joven guerrero que en su búsqueda de un espíritu conoce a una mítica guerrera que vive entre lobos. El filme se convirtió en uno de los más taquilleros del Japón y en un fenómeno no solo a nivel local sino a nivel internacional.

Tal fue el impacto de la obra de Miyazaki que a mediados de los años noventa, la compañía Disney le ofreció a Tokuma, firma representante de los estudios Ghibli, un contrato para distribuir sus películas a nivel mundial.

El contrato comprendía entre otros puntos respetar la historia original y no hacer ninguna alteración al contenido expuesto ni a la duración en cada uno de los filmes del estudio. Gracias a este acuerdo, el problema de una distribución deficiente en distintos lugares del continente americano era finalmente resuelto.

La utilización de temas relacionados con dioses de la antigüedad japonesa es algo presente en varios de los filmes de este realizador, y según su opinión una gran fuente de inspiración, ya que de acuerdo a sus propias palabras, “en el tiempo de mis abuelos, era creíble que dioses y espíritus existían en todos lados (árboles, ríos, insectos, cualquier cosa). Mi generación no cree en esto, pero me agradó la idea de que debemos valorar todo porque… existe algún tipo de vida en todo.”

La obra maestra

Cuatro años después, el director estrena lo que es considerada su obra maestra hasta el momento: “Spirited Away” (2001).

Esta obra, narra la historia de Shihiro, una niña de tan solo diez años de edad extraviada en un mundo fantástico donde se enfrentará a una malvada hechicera para obtener su libertad y la de sus padres.

Curiosamente, el director obtuvo la idea al conocer a una hija de un amigo cercano, por lo que decidió realizar un filme exclusivo para niños.

Ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín, la película se anotó otro logro al ser exhibida en América al año siguiente, obteniendo varios galardones como el de la Asociación de Críticos de New York.

El año 2003 demostró ser un gran año ya que por medio de “Spirited Away” recibió en Estados Unidos por parte de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas el Oscar por mejor película animada, superando a títulos como “Ice Age” de Fox y “Treasure Planet” de Disney. Realmente una agradable sorpresa ya que estas dos últimas eran consideradas como las favoritas para llevarse la codiciada estatuilla.

Muchos son los logros obtenidos por este realizador a lo largo de su carrera. Pero su labor no termina aún. Después de reconsiderar su decisión de retirarse parcialmente del mundo de la animación, Miyazaki manifestó recientemente que se encuentra trabajando en un nuevo proyecto llamado “Howl The Moving Castle” (2004) del cual se espera siga afirmando su condición de maestro y le continúe brindando al Manga ese misticismo y espiritualidad que nadie mas le puede dar.