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por Orlando Aguirre

La de Harry Potter, una de las franquicias más exitosas de los últimos tiempos, vuelve a la pantalla grande a partir del 2005, con su más reciente entrega: “Harry Potter and The Goblet Of Fire” (Harry Potter y el Cáliz de Fuego). La película protagonizada por Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, retoma las aventuras de Harry un año después de los hechos ocurridos en “Harry Potter y el Prisionero de Azkabán”.


Para esta ocasión el joven mago y sus amigos inician otro año en la Escuela Hogwarts preparándose para la Copa Mundial de Quidditch. Sin embargo, una serie de hechos extraños que ponen en riesgo la vida de Potter, hacen sospechar de una trampa preparada por Voldemort, su viejo enemigo. El argumento de la cinta es considerado como algo evolutivo, que se sustenta en lo afirmado en varias ocasiones por J.K. Rowling, creadora del mundo de Harry. Los personajes empiezan a experimentar una serie de sentimientos propios de la etapa adulta, lo que genera una época de transición donde se desarrollan temas no mencionados en las entregas anteriores y que llevan la aventura hacia niveles más personales si se quiere.

La película no solo presenta cambios a nivel argumental. Para la dirección de esta cuarta aventura, la responsabilidad recayó en Mike Newell, famoso por trabajos como “Four Weddings And A Funeral”. Según han mencionado los productores, ésta es la primera vez en que una película de Potter es dirigida por un inglés, hecho solicitado por muchos sectores desde hace algún tiempo. Después del trabajo de Chris Columbus en las dos primeras, se contrató al mexicano Alfonso Cuarón para la tercera y posteriormente a Newell para esta cuarta aventura. Con esto queda clara la intención de imprimir cierto aire de individualidad a cada película, para que de esta forma se diferencie de su predecesora. Sin embargo, los cambios no terminan allí. El compositor John Williams no estará de nuevo para esta entrega. En su lugar se contrató a Patrick Doyle (“Gosford Park”), como encargado de elaborarar la banda sonora utilizando los temas compuestos por Williams. En cuanto al elenco, hubo como cambios con la incorporación de Brendan Gleeson, Miranda Richardson y Ralph Fiennes interpretando al esperado Lord Voldermort.

A pesar del enorme interés de ver el resultado final, y del renombre de Newell como director, existe una enorme pregunta: ¿Podrá esta cuarta película superar a la tercera? Y no es que se dude de la capacidad de su director, pero hechos como que el trabajo de Alfonso Cuarón, en la tercera parte de la saga, es considerado el mejor realizado hasta el momento y el que Newell se negase a la idea de dividir la película en dos partes (el libro es de 636 páginas) para dejarla en un solo corte de 167 minutos, pone a pensar a muchos acerca de la calidad del filme.

Sin duda alguna “Harry Potter y el Cáliz de Fuego” carga con una gran responsabilidad sobre sus espaldas, ya que el impacto que genere en la audiencia va a ser vital para el futuro de la franquicia, a la cual restan dos películas más, actualmente en preproducción.