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Como es tradición cada inicio de año, el ya famoso Festival de Sundance abre sus puertas en Park City, Utah. El festival, iniciado por el actor y director Robert Redford se ha convertido con el tiempo en una importante ventana para todas aquellas producciones etiquetadas como independientes, las cuales presentan propuestas más atrevidas, interesantes y a la vez menos comerciales que los proyectos manejados por los grandes estudios.

Para su edición número 25, la organización del festival ha seleccionado mas de 200 filmes los cuales se proyectarán en un período de diez días iniciando a partir de este 15 de enero.  De esa gran catálogo, solo 64 estarán oficialmente en concurso por categoría: ficción estadounidense, documental estadounidense, ficción internacional y documental internacional.

La oferta presenta una gran diversidad de propuestas. Así lo afirma el señor Geoffrey Gilmore, presidente del evento: “Las películas de este año no responden a una sola definición. Al contrario, tenemos una mezcla de géneros, un cruce de fronteras, de generaciones, de (características) socio-económicas y de gustos”.

Dentro de la competición destacan propuestas norteamericanas muy interesantes como Adam del director Max Mayer, Adventure Island con Kristen Stewart y Against the Current de Peter Callahan y con Ralph Fiennes.  La co-producción española-portuguesa Carmo del director Murilo Pasta (Transit) junto con la chilena La Nana del joven realizador Sebastián Silva y la mexicana Corazón del Tiempo fueron las tres películas de habla hispana seleccionadas para competir en el festival. Sin duda alguna, un fuerte impulso para el cine latino que busca ser tomado más en cuenta en este tipo de eventos.

En la sección de documentales, cabe destacar Let’s make money, un trabajo de Erwin Wagenhofer que unió como productores a  países tan diversos como Austria, China, Sudáfrica, España, Suiza y Estados Unidos y la co-produccion Afgana titulada Afghan Star, la cual ha dado de que hablar por retratar de forma curiosa una versión afgana de un concurso de talentos tipo American Idol.

En los últimos años el ambiente del festival se había caracterizado por fiestas y celebraciones majestuosas impartidas por estudios hollywoodenses y estrellas que acuden en busca de filmes ganadores  para su posterior distribución. Para este año, producto de la gran crisis económica, se espera una ambiente más austero y sobrio con celebraciones más pequeñas y con poco glamour.