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Su técnica lo ha hecho mundialmente famoso. Muchos lo han catalogado como el último genio de la ilustración de la época moderna.  Su arte ha decorado una gran cantidad de libros, cubiertas de discos y afiches a lo largo de mas de treinta años de carrera.   Esta quizás es una buena forma de resumir el trabajo del artista norteamericano  Drew Struzan, un legado  que lo ha convertido en todo un ícono del arte moderno, especialmente por sus contribuciones al cine donde ha inmortalizado una gran cantidad de obras en este género.

Su exquisita técnica de fotorealismo la realiza utilizando un dibujo a tamaño real hecho a base de grafito el cual es entintado utilizando acrílico a través de diferentes técnicas como el aerógrafo. Esto le permite mediante la posterior utilización de lápiz de color u otro, resaltar detalles, darle mas intensidad a ciertas acciones.  Esta técnica combinada con el acomodo de elementos al estilo cartel de circo, le imprime un aire de originalidad el cual ha sido imitado por muchos sin lograr los resultados que solo Struzan ha conseguido en forma extraordinaria.  Normalmente el tamaño real de una de sus ilustraciones mide aproximadamente 27 x 40 pulgadas, aunque en algunas ocasiones son mucho de mayor tamaño.

Su trabajo dentro de la industria del entretenimiento comenzó a inicios de la década de los años 70 con algunos anuncios publicitarios, portadas de algunos discos y carteles para películas de la denominada “Clase B” (bajo presupuesto). Pero fué de la mano del director George Lucas que Struzan saltó a la palestra como ilustrador de los carteles de la primer película de Star Wars en 1977.  De allí Drew se convirtió en el artista oficial de los siguientes proyectos de Lucas, llegando incluso a diseñar uno de los primeros logos utilizados por la compañía Industrial Light and Magic. Esto a su vez le abrió la oportunidad de trabajar a partir de la década de los 80 con talentosos directores como Steven Spielberg, (quien se autodenomina su fan número uno)  Ridley ScottRobert Zemeckis y Richard Donner , para los cuales colaboró en filmes como Indiana Jones and the Temple Of Doom, Blade Runner, Back To The Future y The Goonies. Para la década de los 90, Struzan continuó muy de cerca con Spielberg en propuestas como Hook, mientras que fué utilizado por Lucas para la elaboración de un tríptico alusivo a las ediciones especiales de la trilogía de Star Wars en 1997 y en The Phantom Menace, la primera parte de una nueva trilogía de la conocida saga galáctica.

Con respecto a su técnica y visión el mismo Struzan ve el arte como una ventana hacia alma, una especie de lenguaje el cual bien manejado puede ayudar al ser humano a percibir sensaciones que de ninguna otra manera puede percibir, incluso lo define como aquel elemento que acerca a las personas aún mas con su naturaleza de ser humano y así expresarse en distintas formas: “Yo busco una comunicación visual universal que dé prioridad a un tipo universal de respuesta, así que tienes que escuchar a la gente. Si es así como reacciona una persona ¿a qué está reaccionando? ¿Es consistente todo el tiempo? Cuando descubres eso, encuentras una verdad en tu lenguaje, y mucho de lo que hace que tenga éxito es que escucho”.

Con respecto al porqué muchas personas prefieren ilustrar sus afiches en lugar de utilizar directamente fotografías, Drew manifiesta que “la fotografía es un reflejo directo de la realidad. El arte es interpretativo, así pues, contiene más emoción y sentimiento. Por eso es por lo que gente como George Lucas normalmente utiliza pinturas en su trabajo, porque quiere capturar el sentimiento, o el alma, de la película”.

Durante la presente década, su participación se vió reducida a la elaboración de carteles  para  la serie de Harry Potter, Hellboy y El Laberinto del Fauno los cuales no fueron muy tomados en cuenta por los Estudios quedando reducidos a simple curiosidades debido al interés de éstos en realizar carteles por medio de collage de fotografías a través de herramientas como Photoshop.  Su única intervención protagónica fué nuevamente de la mano de Spielberg y Lucas para la promoción de la última entrega de Indiana Jones.

Cansado de la actitud de la industria, Struzan anunció recientemente  su retiro aduciendo además un interés en dedicarse siempre al arte pero desde una perspectiva mas personal. Con esta decisión, se pone fin a un periodo donde los carteles  cinematográficos eran un total deleite visual dando paso ahora a composiciones fotográficas de mediocre calidad.

Ya sea dentro del cine o no, Drew Struzan continuará dando de que hablar a través de sus obras. Su arte le ha abierto un espacio dentro de la cultura pop como uno de los mas grandes ilustradores de los últimos tiempos y haciendo alusión al  conocido refrán: “solo los ríos no se devuelven”, esta despedida es quizás un hasta luego dejando abierto algún portillo que permita a algún afiche promocional de un futuro filme tener la suerte de llevar nuevamente su arte.

A continuación una galería con algunas muestras de su trabajo: