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Rugen como Tigres

Tomado de Milenio.com

Al grito de “¡Maiden… Maiden!” los regiomontanos celebraron a la banda británica que regresó tras un año de ausencia con su espectáculo Somewhere Back In Time.

Iron Maiden derrochó energía a lo largo de 16 canciones.

Monterrey.- El Volcán’ volvió a hacer erupción. Esta vez, la lava que ‘quemó’ los oídos de los asistentes tuvo como elemento principal el heavy metal de Iron Maiden.

El estadio Universitario abrió sus puertas para recibir a 28 mil 500 regiomontanos, cifra oficial, que escucharon la voz y el llamado de la poderosa y salvaje Doncella de Hierro.

Los rugidos de los seguidores de los Tigres de la UANL que normalmente se escuchan en ‘El Volcán’, fueron reemplazados por los sonidos estruendosos de la potente guitarra, el bajo y la batería de la agrupación, además de la poderosa voz de Bruce Dickinson, que retumbaba más que cualquier felino.

El pasto, las porterías y el balón desaparecieron para dar paso al majestuoso escenario que, desde la tarde de ayer, estuvo recibiendo diferentes bandas de metal, pero no fue si no hasta que cayó la noche, cuando con ella, llegó también la hora del plato fuerte.

Poco a poco fueron llegando jóvenes, adultos y hasta niños, la mayoría vestidos de negro y con playeras con la imagen de la banda británica.

El reloj ya marcaba las 20:30 y anunciaba que faltaba muy poco para que los intérpretes de The number of the beast se adueñaran del escenario.

La desesperación se fue adueñando de los presentes y se reflejaba en los silbidos y los gritos que aclamaban a la banda a la voz de “¡Maiden!”, “¡Maiden!”. A las 21:10 se apagaron las luces y a través de las dos pantallas a los costados del escenario se comenzaron a proyectar imágenes de su gira Somewhere Back In Time, misma que los trajo de vuelta a Monterrey a un año de haber abarrotado la Arena Monterrey en febrero del 2008. 

Una simple manta negra cayó al suelo para dejar ver una colorida escenografía con motivos egipcios, que incluía una enorme pirámide detrás de ellos y sarcófagos con ojos misteriosos rojos y brillantes.

Una explosión de pirotecnia recibió a los músicos que demostraron un derroche de energía desde el principio y hasta el final de su presentación.

Aces high fue le primer tema de la noche. Una sola palabra que salió de la boca de Dickinson bastó para despertar los gritos eufóricos guardados que los fans reservaban sólo para ellos.

“¡Monterreeeey!”, gritó Dickinson antes de seguir con Wrathchild.

“¿Cómo está Monterrey… México? Amamos este pi.. país”, dijo el vocalista. “¡Wow!, cuánta gente hay esta noche!”.

Luego siguió con su repertorio que incluyó Children of the damned, considerado un himno del metal de su disco The number of the beast y que no se escuchó en su pasada visita a tierras regias. 

Una noche con un clima bastante agradable y un cielo despejado ayudaron a que el concierto se disfrutara al máximo, pues no había otro foco de atención más que La Doncella, su música y su energía evidentemente contagiosa.

The trooper resultó una de las canciones más ovacionadas, interpretada mientras Dickinson ondeaba una bandera del Reino Unido enfundado en un traje de soldado; Wasted years, Rime of the ancient mariner y Powersalve fueron igualmente bien recibidas, pues a cada término de los temas una alabanza más se hacía presente. 

La noche se fue apagando con Fear of the dark, Hallowed be thy name e Iron Maiden, con la que los británicos se despidieron, no sin antes hacerse acompañar de una enorme momia que salió desde el fondo del escenario. 

Unos minutos bastaron para que los gritos de sus fans los hicieran regresar para seguir con The number of the beast, mientras endemoniadas criaturas de ojos rojos y largos cuernos yacían en el escenario. The evil that men do y Sanctuary fueron los últimos himnos que los seguidores de Iron Maiden pudieron entonar.

Poder tempranero

Antes de la presentación de Iron Maiden, un puñado de agrupaciones representativas del heavy metal dieron la bienvenida a los amantes del género que decidieron llegar temprano al estadio.

Luego de la presentación de la banda local IRA, Lauren Harris (hija del bajista de La Doncella de Hierro) y su agrupación prendieron a sus fanáticos con una potente entrega de heavy.

Con tan sólo un disco en su haber, el grupo prendió el ambiente con temas como Steal your fire, Let us be, Like it or not y Your turn, todos de Calm before the storm, material que promocionaron en una lona.

El death metal llegó de la mano de Morbid Angel, cuyos integrantes no pudieron dejar de incluir en su repertorio temas como Evil spells, Chapel of ghouls, World of shit (The promised land) y la reconocida God of emptiness.

Por su parte Carcass se ganó al público con su estridente sonido, el cual fue recompensado con el furor de sus seguidores.

El bajista Jeffrey Walker asistió con la camisa de Brujería, grupo mexicano con el cual realiza diversas giras. La banda de hardcore Atreyu, liderada por Alex Varkatzas, demostró la agilidad vocal con temas como The crimson, Becoming the bull, Doomsday, Falling down y Slow burn.

Medidas extremas

Luego de de los bloqueos realizados en vías públicas desde el pasado 9 de febrero, las medidas de seguridad alrededor del estadio Universitario se acrecentaron.

Cientos de elementos de seguridad fueron colocados alrededor de las instalaciones, además de que también se pudo observar la presencia de militares en la zona, e incluso, la unidad denominada El Oso estuvo desde temprana hora dentro de Ciudad Universitaria.

Durante el recorrido se observaron algunos detenidos, la mayoría por posesión de sustancias ilegales, sin llegar a mayores consecuencias.

Un stand de la Lotería Nacional anunciaba que, en la compra de un ‘cachito’, el boleto de la entrada preferente costaría la mitad, es decir de 600 a 300 pesos.

Muy heavy

El estadio Universitario recibió 28 mil 500 personas.

Interpretaron 16 temas en total.

La presentación de Iron Maiden inició a las 21:10 y terminó poco antes de las 23:00.

La producción incluyó escenografía egipcia, dos grandes pantallas, fuego, pirotecnia, iluminación, humo y extrañas ‘criaturas’.

Cuando interpretaron ‘Fear of the dark’, el estadio se iluminó con luces de encendedores y celulares.

Bruce Dickinson, vocalista de la banda, utilizó máscaras, túnicas y diferentes vestimentas.

Como parte de su gira Somewhere Back In Time también visitarán Guadalajara y el Distrito Federal.

Recuerde visitar el especial del Regreso de Iron Maiden a Costa Rica.