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Cuando escuchamos el nombre Viggo Mortensen simplemente lo identificamos como uno de los actores de cine más exitosos en la actualidad. Producciones de renombre como la trilogía de El Señor de los Anillos, G.I. Jane e Hidalgo son relacionadas a este neoyorquino, quien, sin embargo, expande su territorio más allá de la actuación. Su historial, contrario a lo que piensan la mayoría de las personas, está compuesto por una amplia y exitosa trayectoria como pintor, escritor, músico y fotógrafo. Y no es de extrañar, ya que Viggo es un experimentador que trata de plasmar en sus obras una visión particular de su entorno, de manera única y definiendo cada experiencia como algo irrepetible, algo que deja una huella en el ser. Definitivamente un pensamiento poco convencional, e incluso, hasta contradictorio usando varias tendencias filosofales de hoy en día.


Su constante deseo de crear lo ha llevado a explorar diferentes ramas las cuales, de primera entrada, suenan tan distantes entre sí, pero tal como lo define el artista es todo lo contrario, ya que poseen un mismo génesis que le permite dar un tratamiento distinto a cada una de sus interpretaciones. “Yo sigo creando porque lo necesito…porque la vida es bastante corta, y aunque con calma, hay que darse prisa…”. Estas palabras que ha mencionado en repetidas ocasiones definen muy bien su filosofía, su forma de vida.

Su gusto por la variedad es un producto de ese ir y venir que ha caracterizado su existencia desde pequeño. Su paso por lugares como Argentina y Venezuela le permitieron, no solo sentir esa cultura latina, sino exponerse ante una serie de situaciones que a la postre, pudieron haber despertado ese interés por explorar y compartir experiencias, elementos muy presentes en su propuesta como artista.

El fotógrafo

Su incursión en el mundo de la fotografía inició desde hace mucho tiempo, y al igual que su trayectoria como actor, ha sido de gran suceso. Su tendencia ha sido, tanto en color como en blanco y negro, observar hacia lo abstracto tanto de espacios como de diversos objetos capturados producto de su curiosidad y una constante peregrinación por el mundo. Como claro ejemplo de ello se encuentra la exposición “Un hueco en el sol” realizada en mayo del 2003 en la Fototeca de La Habana, Cuba, la que según el artista le permitió realizar una travesía anhelada desde hacía mucho tiempo: “…salir de mi hogar es siempre una aventura y en La Habana cada día siempre ocurre algo, cosas que no se saben en el mundo y cosas que vemos los fotógrafos porque siempre miramos mucho más”.

Ha realizado numerosas exposiciones fotográficas desde el año 1999, tales como “Errant Wine” y “Ephemëris”, las cuales lo llevaron a obtener buenas críticas por parte de la prensa especializada. Pero sin duda alguna, “Miyelo” del año 2003, es una de sus propuestas más aclamadas. La muestra exhibida en la galería Stephen Cohen de Los Angeles, California, consistía en una serie de fotografías panorámicas acerca de una recreación de la famosa danza india fantasma de Lakota. El acto completo fue captado en un solo rollo el cual muestra como resultado una serie de imágenes difusas en un intento por recrearlo como una alucinación o un sueño.
La idea de Viggo se basa en que “…nos comunicamos entre nosotros por medio líneas y siluetas, trazos borrosos de lo que realmente vemos y sentimos…” .

Otras disciplinas….

Paralelamente a su labor como fotógrafo, Mortensen ha trabajado la pintura.
Dentro de este oficio, el artista experimenta la mezcla de técnicas dentro de cada una de sus obras sin abandonar, precisamente, ese elemento abstracto característico desde sus inicios. En muchas ocasiones se da a la tarea de combinar tonos muy fuertes de azules y rojos, en otras simplemente escribe algún tipo de mensaje. Se niega a explicar completamente la justificación de varios de los elementos en procura de darle una mayor libertad al público a la hora de hacer una evaluación. Disfruta del hecho de darle libertad a cada quien a la hora de hacer sus conexiones, de proporcionar la oportunidad de interrogarse a sí mismos en procura de sacar sus propias conclusiones. Una de sus más recientes presentaciones es la muestra “SingLanguaje” considerada a su vez como una de sus más sobresalientes.

A pesar de haber logrado un reconocimiento internacional como fotógrafo y pintor, Viggo Mortensen continúa expandiendo sus conocimientos creativos al incursionar como escritor y como músico. En el llamado campo de las letras, se ha avocado a escribir poemas e historias cortas tanto en inglés como en español. Dentro de un contexto filosófico, procura analizar profundamente la condición humana, así como todo lo que conlleva coexistir en un ambiente cambiante, con una serie de situaciones influyentes a la hora de determinar el camino de cualquier persona. De cierto modo, sus escritos logran complementar ese mensaje tan presente en su obra plástica.

En el ámbito musical, Mortensen no ha pasado desapercibido. Por el contrario, ha dado de que hablar al haber producido ya varios trabajos considerados como una especie de objetos de culto, debido a su enfoquecreativamente radical. Incluso, ha tenido la iniciativa de musicalizar muchos de sus más importantes poemas tales como “Angeleno” el cual aparece en el disco “Don’t Tell Me What To Do”, o bien “Envidia”, perteneciente al álbum “One Less Thing To Worry About”. Su última entrega vio la luz en el 2003 bajo el nombre de “Pandemoniumfromamerica”. La propuesta sigue esa línea experimental presente en sus otros discos y contó con la participación del guitarrista Buckethead y de algunos de sus compañeros del Señor de los Anillos como Elijah Wood, Billy Boyd y Dominic Monahan.

Con respecto a este campo Viggo ha dicho lo siguiente: “Me gusta tocar, pero no me definiría a mi mismo como un músico sino como un modulador de sonido. Me gusta estar con músicos y ver que es lo que sale de esa mezcla que hacemos juntos. Lo importante es producir sonidos y no el instrumento, porque por lo general uso lo que este a mi alcance.”

Actualmente, el artista se encuentra más activo que nunca. Tras finalizar su reciente participación en el filme español “Alatriste”, publicó un libro titulado “Linger” sobre su última colección de fotografías y se encuentra afinando los últimos detalles de “Intelligence Failure”, un nuevo disco también con la colaboración de Buckethead y su hijo Henry Mortensen el cual espera sacar al mercado muy pronto. Ambos trabajos son realizados bajo el sello de Perceval Press, del cual es también es dueño.

A lo largo de los años, su reconocimiento en campos tan diversos ha sido cada vez mayor. Exposiciones realizadas en lugares como Dinamarca y Nueva Zelanda son definitivamente prueba de ello. Sin embargo ese éxito no lo ciega, por el contrario, busca desarrollarse más como artista. Su pasión va más allá de la actuación e incluso afirma que no se sentiría frustrado si tuviese que dejarla en algún momento. “Cualquier película o experiencia, la quiero que sea parte de mi”. Como se dijo en el principio de este artículo, esto va más allá de una simple idea, se trata de una manera de ver las cosas, un estilo de vida. En definitiva esto es parte de la esencia de Viggo Mortensen, un artista que ha utilizado su versatilidad para manifestar de la forma más honesta sus inquietudes para convertirse en un verdadero camaleón del arte.