Nacionalidad: España
Fuendetodos (1746) - Burdeos (1828)
Diego
Rodríguez de Silva y Velázquez, pintor barroco
español, nació en Sevilla en 1599. A los once
años inicia su aprendizaje en el taller de Francisco
Pacheco donde permanecerá hasta 1617, cuando ya es
pintor independiente. Al año siguiente, con 19 años,
se casa con Juana Pacheco, hija de su maestro, hecho habitual
en aquella época, con quien tendrá dos hijas.
Entre 1617 y 1623 se desarrolla la etapa sevillana, caracterizada
por el estilo tenebrista, influenciado por Caravaggio, destacando
como obras El Aguador de Sevilla o La Adoración de
los Magos. Durante estos primeros años obtiene bastante
éxito con su pintura, lo que le permite adquirir
dos casas destinadas a alquiler. En 1623 se traslada a Madrid
donde obtiene el título de Pintor del Rey Felipe
IV, gran amante de la pintura. A partir de ese momento,
empieza su ascenso en la Corte española, realizando
interesantes retratos del rey y su famoso cuadro Los Borrachos.
Tras ponerse en contacto con Peter Paul Rubens, durante
la estancia de éste en Madrid, en 1629 viaja a Italia,
donde realizará su segundo aprendizaje al estudiar
las obras
de Tiziano, Tintoretto, Miguel Ángel, Rafael y Leonardo.
En Italia pinta La Fragua de Vulcano y La Túnica
de José, regresando a Madrid dos años después.
La década de 1630 es de gran importancia para el
pintor, que recibe interesantes encargos para el Palacio
del Buen Retiro como Las Lanzas o los retratos ecuestres,
y para la Torre de la Parada, como los retratos de caza.
Su pintura se hace más colorista destacando sus excelentes
retratos, el de Martínez Montañés o
La Dama del Abanico, obras mitológicas como La Venus
del Espejo o escenas religiosas como el Cristo Crucificado.
Paralelam ente
a la carrera de pintor, Velázquez desarrollará
una importante labor como cortesano, obteniendo varios cargos:
Ayudante de Cámara y Aposentador Mayor de Palacio.
Esta carrera cortesana le restará tiempo a su faceta
de pintor, lo que motiva que su producción artística
sea, desgraciadamente, más limitada. En 1649 hace
su segundo viaje a Italia, donde demuestra sus excelentes
cualidades pictóricas, triunfando ante el papa Inocencio
X, al que hace un excelente retrato, y toda la Corte romana.
Regresa en 1651 a Madrid con obras de arte compradas para
Felipe IV.
Estos últimos años de la vida del pintor estarán
marcados por su obsesión de conseguir el hábito
de la Orden de Santiago, que suponía el ennoblecimiento
de su familia, por lo que pinta muy poco, destacando Las
Hilanderas y Las Meninas. La famosa cruz que exhibe en este
cuadro la obtendrá en 1659. Tras participar en la
organización de la entrega de la infanta María
Teresa de Austria al rey Luis XIV de Francia para que se
unieran en matrimonio, Velázquez muere en Madrid
el 6 de agosto de 1660, a la edad de 61 años.
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