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Los edificios patrimoniales posaron para los artistas

¿Qué mira un artista cuando contempla un edificio patrimonial? El Centro de Patrimonio del Ministerio de Cultura planteó el reto por medio del Certamen Nuestras Construcciones Patrimoniales. Los ganadores se dieron a conocer el pasado 24 de septiembre en las instalaciones del CENAC. En total, participaron 35 artistas con 44 obras; 24 concursaron en la categoría de emergentes y 11 lo hicieron en la de trayectoria nacional. En una sala llena sobre todo por los mismos participantes, se anunció a los ganadores. En la categoría de artistas de trayectoria el primer lugar fue para José Miguel Rojas por su cuadro Castillo del Moro y el segundo para Juan Carlos Camacho Hernández, cuya obra se titula Aquella tarde de abril y se inspira en una casa de Barrio Otoya. En la categoría de artistas emergentes ganó el primer puesto Eugenia Núñez Barrionuevo, quien pintó Edificio Metálico, y para Zurych Hernández Solano por su cuadro La Capitanía de Puerto, sobre el edificio del mismo nombre ubicado en Puntarenas.

Los premios son de adquisición, lo cual significa que el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) pasa a ser propietario de la obra. En la categoría de creadores con trayectoria el primer premio es de ¢2 millones 250 mil colones y el segundo de ¢2 millones. En el segundo grupo, el primer lugar recibió ¢1 millón de colones, y el segundo, ¢750 mil.


Las 44 obras participantes en el concurso, estarán en exhibición desde el 24 de septiembre hasta el 8 de octubre de 2009 en las Torres del CENAC, de lunes a domingo, de 8 a.m. a 4 p.m.

El jurado estuvo integrado por: José Edwin Araya, director de la Escuela Casa del Artista; Doryam Díaz, subdirectora de la Revista Viva del periódico La Nación; Dora María Sequeira, directora ejecutiva de la Fundación Parque la Libertad; Virginia Vargas, pintora costarricense y coordinadora del Proyecto Barrios del MCJ y Eduardo Faith, director del Museo de Arte Costarricense.

La ministra Carballo indicó que “existe un papel especial del arte sobre el imaginario costarricense. Por ejemplo, el tema de la diversidad arranca en el arte probablemente con don Emilio Spam que nos comienza a contar de alguna manera la naturaleza costarricense que nos motiva a empezarla a valorar. La generación nacionalista nos enseña a ver la casita de adobe de una manera especial y la inscribe en la imaginación de los costarricenses para siempre”. En su opinión los artistas ayudan a los pueblos a visualizar su patrimonio, entenderlo mejor e incorporarlo a sus vidas como suyo.

Carballo destacó, además, que solo en los años 2008 y 2009, el MCJ ha invertido ¢8 mil millones de colones solo en restauración de edificios, tales como el Cenac, el Museo Nacional, el Museo de Arte Costarricense y la cúpula del Teatro Nacional.

Sandra Quirós, por su parte indicó: “Queríamos que los artistas miraran el patrimonio con sus ojos, porque sabemos que su mirada es especial”. Ella explicó que desde hace varios años existe el interés de contar con una exposición itinerante, y gracias a este certamen esperan tenerla dentro de tres o cuatro años. Esto se debe a que las bases del concurso establecen que las obras ganadoras se compran y pasan a ser propiedad del Centro de Patrimonio.

La directora también aprovechó su intervención para hacer un recuento de proyectos conjuntos que la institución efectúa con otras instituciones. Tal es el caso del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA), el Ministerio de Educación Pública -con el que se están restaurando una serie de escuelas- y la Municipalidad de San José y el Club Unión. Esta última relación tiene que ver con diversos proyectos que el Centro de Patrimonio efectúa en el centro de la capital, con obras en el Edificio del Correos y el Antiguo Banco Anglo.

Asimismo, indicó que próximamente se darán a conocer las últimas publicaciones del Centro, así como se efectuará un recorrido por el Cementerio General, en el marco de una serie de circuitos culturales que se elaboraron recientemente.

Sobre los ganadores

Categoría de artistas de trayectoria nacional

José Miguel Rojas, artista y curador del Museo de Arte Costarricense, fue el ganador del primer lugar en la categoría para los artistas de trayectoria nacional, gracias aun cuadro titulado Castillo del Moro, alrededor del edificio del mismo nombre, ubicado en San José.

De acuerdo con el acta del jurado, “la obra ostenta un manejo técnico y conceptual de gran vuelo, donde se observa una amplia libertad de los recursos pictóricos y gráficos, que realzan el edificio patrimonial que representa. El emplazamiento del edificio se ve reflejado por el posicionamiento de la imagen bidimensional, hecho con enorme destreza, lo cual hace que conserve la monumentalidad que posee la edificación en el tejido urbano josefino. El jurado celebra especialmente, la composición de la obra y su elaboración”.

El segundo lugar recayó en el pintor y arquitecto Juan Carlos Camacho Hernández, cuya obra se titula Aquella tarde de abril. Se trata de una acuarela que interpreta la fachada de un edificio de Barrio Otoya. El jurado consideró que “es notable el manejo extraordinario de la técnica de la acuarela, la creación de atmósferas y el manejo de la luz y su incidencia en las sombras. Hay gran lirismo entre lo orgánico de la naturaleza y la arquitectura”.

En esta categoría también se otorgaron dos menciones de honor. La primera fue para Antonio Mejía Aguilar por su trabajo Un Domingo de Ramos, en torno a la Iglesia de Orosi, y la segunda fue para Ramón Roberto Salazar Barrientos que pintó Teatro Nacional.

Categoría de artistas emergentes

El primer premio fue para la obra Edificio Metálico, de Eugenia Núñez Barrionuevo. El jurado consideró que la artista efectuó un rescate total de la fachada del inmueble, con detalles incluidos. “Se reconoce, además, el tratamiento ingenuo y preciso donde se destacan detalles interesantes del entorno como el mural hecho por los niños y el parquecito frente al edificio. Asimismo, ostenta una paleta que es fiel al edificio y congruente con la técnica elegida”.

La Capitanía de Puerto, de Zurych Hernández Solano, fue la obra ganadora del segundo lugar. En este caso el jurado reconoció la interpretación libre en torno al edificio. Asimismo, el acta agrega: “la particular paleta da vida al inmueble y se identifica mucho con la provincia. Los personajes frente a la edificación rescatan la diversidad de los orígenes de la población puntarenense, así como las diversas poblaciones que entraban y salían por la capitanía de puerto.”

En esta categoría de emergentes también se entregó una mención de honor para la obra Mi casa de la cultura, de Ana Salazar Gámez, quien se inspiró en el edificio y en el quehacer de la Casa de la Cultura Alfredo González Flores, en Heredia.